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05 febrero 2025

En siete años me matarán

Por DAVID UCLÉS

La Vanguardia, 4 de febrero de 2025

Siete años antes de morir, Lorca describió en Fábula y rueda de los tres amigos su propia muerte. ¿Hablaba de tres amigos ausentes o de él mismo? ¿Podía Lorca imaginar desde Nueva York que en unos años lo asesinarían? Acabo de colgar el teléfono; Ian Gibson intuye que el poeta lo presentía, que presagiaba el fatal destino que se cernía sobre él, y sobre el resto del país.

Hasta hace muy poco he mantenido que, si la mar se eriza, Europa sabrá llenar el flotador con sus vertebrados pulmones y se salvará de la ola retrógrada. Quizás Saramago no solo me infundió el iberismo, sino también la convicción de que Europa es una realidad. Pero hoy aguzo la vista y observo a un pelícano picar el pilar fundacional de Norteamérica; la indiferencia política ante Gaza y Ucrania; el fascismo de vuelta en países vecinos…, y a mi padre, que ha sido guardiacivil toda su vida —aparte de aceitunero— suplicándome que no escriba la continuación de La península de las casas vacías, y no porque él sienta apego hacia Franco, sino porque conoce el mundo militar y sabe que parte de este añora al dictador, y teme que se ensañen conmigo. ¿Cómo va a sentir miedo mi padre y yo no? Me erizo cuando me amenazan en redes por decir en un podcast, ojo al insulto, que Franco era “tonto”. Qué pedazo de bujarra eres, so mierda, me escriben. Ten cuidado que cada vez somos más grandes, me regurgitan. ¡Menos mal que no dije que Franco era un ser sin escrúpulos, vil, asqueroso, de moral pútrida y deshonesto con su patria!

David Uclés es autor de la novela La península de las casas vacías (Siruela, 2024), para este bloguero, la revelación literaria del año en España.

14 junio 2023

Gracias, Rodrigo

Gracias, Rodrigo Cuevas, por reivindicar la modernidad desde la periferia creando arte nuevo desde Asturias. Gracias por no dejarte engullir por el poder centrífugo que Madrid ejerce sobre tantos creadores homosexuales, que se ven obligados a mudarse a la capital, como es el caso de coetáneos tuyos como Cachorro Lozano o el tristemente fallecido Roberto Pérez Toledo.

Gracias por mostrarnos a los urbanitas la universalidad del arte popular, como igualmente hiciera tu gran predecesor en el empeño, el poeta Federico García Lorca, quien también desde lo local logró (y de qué manera) trascender a lo universal.

Gracias por llevar lo marica a todos los públicos. Gracias por ser como eres y por existir en nuestro tiempo.

Durante la Gala de Clausura del 18 Festival de Cine LGTBI organizado por la Fundación Triángulo, @RodrigoCuevasG recibió en Sevilla, el Premio Andalesgai Queer de las Artes 2022 por llevar el folklore tradicional al primer plano, apropiándose de él de forma transgresora y necesaria para crear arte multidisciplinar totalmente nuevo y original.

Carlos Martín Gaebler

PD: Recomiendo el documental de ARTE, en abierto, "Rodrigo Cuevas, la voz queer de la Asturias rural".

26 mayo 2012

Tres Sonetos del Amor Oscuro

FEDERICO GARCÍA LORCA

SONETO DE LA GUIRNALDA DE LAS ROSAS.
¡Esa guirnalda! ¡Pronto! ¡Que me muero!
¡Teje deprisa! ¡Cantal ¡Gime! ¡Canta!
Que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez viene y mil la luz de enero.

Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.

Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados,
bebe en muslo de miel sangre vertida.

Pronto ¡prontol! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.


EL POETA DICE LA VERDAD.
Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores
con un puñal, con besos y contigo.

Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores
y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.

Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.

Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.


EL POETA PIDE A SU AMOR QUE LE ESCRIBA.
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal, la piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí, rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena noche
del alma para siempre oscura.


Enlace al resto de los poemas  

08 febrero 2012

Medio pan y un libro


Alocución del poeta Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931, al inaugurar su biblioteca:

Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí
violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.


(A PUNTO DE CUMPLIRSE 81 AÑOS DE AQUEL DISCURSO, CUALQUIER SEMEJANZA CON LA ACTUALIDAD NO ES PURA COINCIDENCIA)