26 abril 2017

El marido del policía asesinado en París emociona a Francia con su homenaje



Etienne Cardiles, pareja del policía asesinado por un yihadista el pasado jueves en los Campos Elíseos, ha pronunciado un discurso para homenajearle en presencia de François Hollande, Emmanuel Macron y Marine Le Pen.

El policía, Xavier Jugelé, tenía 37 años y era un defensor de los derechos de la comunidad homosexual. Como informó el presidente de Flag (una asociación de policías LGBT de la que Jugelé era miembro), el agente había participado en protestas contra Rusia por su prohibición de "propaganda homosexual" durante los Juegos de Sochi y había viajado a Grecia para asesorar a la policía helena en la gestión de la llegada de refugiados. Cardiles y él eran pareja de hecho.

Estas son las palabras que le ha dedicado su viudo y que han conmovido a los franceses, provocando una ola de emoción y apoyo en las redes sociales.

"Xavier, el jueves por la mañana, como de costumbre, me fui a trabajar mientras tu estabas todavía dormido. Durante el día nos estuvimos mandando mensajes sobre nuestro plan de vacaciones, un viaje a un país tan lejano que me habías dicho que estabas impaciente porque nunca habías ido tan lejos. Los detalles de los visados y nuestras preocupaciones por encontrar alojamiento llenaban nuestros mensajes de un frenesí feliz, porque teníamos los billetes de avión reservados desde el martes.

Empezaste tu servicio a las dos de la tarde, con ese uniforme que cuidabas tanto porque tu aspecto para mantener el orden debía ser irreprochable. Tus compañeros y tú habíais recibido la misión de uniros a la comisaría del Distrito Octavo, donde debíais, como tantas veces, velar por la seguridad pública en la bella avenida de los Campos Elíseos. Te habían asignado el número 102 de la avenida, frente al Instituto Cultural de Turquía. Yo sé que este tipo de misiones te gustaban, porque eran los Campos, era la imagen de Francia, era la cultura lo que protegías.

En ese instante, en ese lugar, sucedió lo peor, para ti y para tus compañeros. Uno de esos sucesos que todos temen y que todos esperan que no llegue jamás.

He vuelto a casa por la tarde, sin ti, con un dolor extremo y profundo que puede que se calme algún día, no lo sé. Ese dolor me ha hecho sentir más cerca que nunca de tus compañeros, que sufren como tú, en silencio, como yo, en silencio. Y en lo que a mí respecta, yo sufro sin odio. Le tomo prestada esa fórmula a Antoine Leiris [cuya esposa fue asesinada en la sala Bataclan], ya que su inmensa sabiduría frente al dolor me admiró tanto que leí y releí sus frases hace unos meses. Es una lección de vida que me hizo crecer y que me protege hoy.

A medida que aparecieron los primeros mensajes que informaban a los parisinos de que un suceso grave estaba ocurriendo en los Campos Elíseos y que un policía había muerto, una vocecilla me dijo que eras tú, y me recordó esa fórmula generosa y sanadora: "No tendréis mi odio".Ese odio, Xavier, no lo tengo porque no se parece a ti, porque no se corresponde en absoluto con lo que hacía latir tu corazón, ni con lo que hacía de ti un policía, un guardián de la paz.

Porque el interés general, el servicio al prójimo y la protección de todos eran parte de tu educación y de tus convicciones, y sabías que la tolerancia y el diálogo eran tus mejores armas. Porque detrás del policía estaba el hombre, ya que solo nos convertimos en policías por elección. La elección de ayudar a los demás, de proteger a la sociedad y de luchar contra las injusticias. Esa misión noble, que asume la Policía y que a menudo se entiende mal.

Yo, como ciudadano, antes incluso de conocerte, ya la admiraba. Esa profesión de policía es la única a la que alude la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. En su artículo 12, señala esta evidencia: "La garantía de los Derechos del Hombre y del Ciudadano necesita una fuerza pública", con una precisión que es útil en este momento políticamente importante: "Esta fuerza se constituye para el beneficio de todos, y no para la utilización particular de aquellos a los que les ha sido confiada". Es la visión que ambos compartíamos de esta profesión, pero es solamente un lado del hombre que eras.

El otro lado del hombre era un mundo de cultura y de alegría, donde el cine y la música ocupaban un lugar inmenso. Cinco sesiones de cine en un día magnífico de sol en agosto no te daban miedo. Y siempre en versión original para el purista que tú eras con esa lengua, el inglés, que querías hablar a la perfección. Tú encadenabas los conciertos, siguiendo a veces a los artistas en una gira completa. Céline Dion era tu estrella, Zazie, Madonna, Britney Spears y tantos otros hacían vibrar nuestras ventanas. El teatro te transportaba y lo vivías plenamente. Ninguna experiencia cultural te echaba atrás. Hasta la peor de la películas la veías el día del estreno, hasta el final, independientemente de su calidad. Una vida de alegría y de inmensas sonrisas, en la que el amor y la tolerancia reinaban como dueñas incontestables. Esa vida de estrella tú la abandonas como una estrella.

Quiero decir a tus compañeros que me siento muy cerca de ellos. Quiero decir a tus jefes policiales que he visto la sinceridad en sus ojos y la humanidad en sus gestos. Quiero decir a todos los que luchan por evitar que esto ocurra que conozco su culpabilidad y su sensación de fracaso, y que deben continuar luchando por la paz. Quiero decir a todos los que nos han trasladado su afecto, a tus padres y a mí, que lo agradecemos profundamente. Quiero decir a tu familia que estamos unidos. Y a nuestros más cercanos, a los que se han preocupado tanto por mí, que se han preocupado tanto por nosotros, que son magníficamente dignos de ti.

A ti te quiero decir que estarás en mi corazón para siempre. Te quiero. Sigamos siendo dignos y prestemos atención a la paz. Y guardemos la paz".

24 abril 2017

L'Europe a gagné

Por Xavier Vidal-Folch

Europa ha ganado. El próximo presidente de la República Francesa será Emmanuel Macron, el único candidato verdaderamente europeísta entre los cuatro en liza. El único que sintonizaba con la amplia mayoría —superior a dos tercios— de los ciudadanos franceses partidaria de permanecer en la Unión.

Hay que subrayarlo. Macron era en este equilibrado catch a cuatro el europeísta, frente a la eurohostil Marine Le Pen, que pretende desmantelar la UE; frente al eurorreticente François Fillon, más soberanista a la antigua usanza que otra cosa; frente al euroincoherente Jean-Luc Mélenchon, que pretendía poner patas arriba toda la construccción comunitaria.

Macron será presidente (salvo catástrofe inimaginable) porque esta primera vuelta constituye de facto (no de iure) la segunda y definitiva vuelta. Antes, las primeras rondas servían para descartar a los candidatos menos queridos. Con la ultraderechista xenófoba en el podio a dos, quienquiera que se clasifique en la primera gana la final, porque funcionará el frente republicano.

Sucedió ya en 2002 con su padre Jean Marie —atención, más hosco y torpe que Marine—, en favor de Jacques Chirac. El conservador Chirac logró entonces récord de votos, la izquierda se volcó en su favor. Y ahora el centroizquierdista Macron es el que menos molesta a los electores rivales: con todos tiene zonas afines. Por eso las encuestas le atribuyen el mejor resultado frente a Le Pen entre los candidatos demócratas.

Con la victoria europea, ganan también otras causas: la de una sociedad abierta contra una comunidad cerrada; la de la causa euroatlántica frente a los manejos autoritarios de Vladímir Putin, santo de la devoción de los demás candidatos; la del mundo cosmopolita frente al submundo nacionalista; la de las democracias avanzadas frente a los autoritarismos; la de una combinación de liberalismo y socialdemocracia frente al neoliberalismo desigualadaor y al proteccionismo liberticida.
Los quejicas, las plañideras, los masoquistas, los casandras, los terruñeros, los falsos profetas, los enterradores del progreso, los sepultureros del Estado del bienestar podrán seguir denigrando de Europa. Porque sale viva y fortificada. On a gané! (El País, 24.04.17)

21 abril 2017

20 abril 2017

Efemérides española

A propósito de la doble efemérides, ahí va esta reflexión: 25 años después, qué lejos quedan aquella Sevilla modernizada del 92 y aquella Barcelona olímpica del amics per sempre. ¡Cuánta regresión oscurantista! ¡Cuánta discordia civil! Pero, ¿qué nos ha pasado?

18 abril 2017

La primera tentación de los cristianos

Por Víctor Lapuente Giné

¿Por qué los cristianos fundamentalistas americanos votaron masivamente a un profeta del materialismo, el hedonismo y el narcisismo como Trump? ¿Por qué los católicos italianos apoyaron a Berlusconi? ¿Por qué tantas voces religiosas en la Europa oriental corean a déspotas oportunistas?
Parece una contradicción. Los votantes moralmente más intransigentes se alían con los líderes más inmorales. Pero, si analizamos la particular moral que defienden los fundamentalistas, la contradicción desaparece.
El historiador y pastor baptista Wayne Flynt señalaba en Financial Times que ha habido un giro en la moral de cabecera de los cristianos evangélicos. En la actualidad, se movilizan contra aquellos “pecados” que no quieren o no pueden cometer, como la homosexualidad o el aborto. Para un varón heterosexual y de mediana edad es más cómodo aceptar la primacía moral de las prescripciones contra la homosexualidad y el aborto que los preceptos contra, por ejemplo, la avaricia, omnipresente en la vida cotidiana de cualquiera.
Es la primera tentación de los religiosos, como ya denunció Jesús. En lugar de cuestionar nuestro comportamiento, tratando de controlar impulsos que pueden ser dañinos para nosotros mismos o para la comunidad, juzguemos la conducta de los demás.
La tentación ha existido siempre, pero ahora se le han sumado unos estímulos económicos y políticos. El mercado de las ideas religiosas se ha globalizado. Los predicadores que antes sermoneaban en sus parroquias tienen altavoces —de las radios a las redes sociales— con los que llegan a una audiencia sin fronteras. Pueden tentar a un mayor número de seguidores con su reconfortante mensaje: la salvación no está tanto en cambiar vuestras vidas como en modificar las de otros mediante leyes represoras.
Y han surgido políticos que se postulan como los guardianes idóneos de esa moral de conveniencia. A escala individual, Trump, Berlusconi y algunos autócratas del este de Europa son una parodia de los valores cristianos, pero ofrecen castigos colectivos a los grupos supuestamente pecadores.
Odia al prójimo tanto como te amas a ti mismo. @VictorLapuente
El País, 18.04.17