04 julio 2026

Lo queer perfectamente explicado

Por SATO DÍAZ

elpublico.es, 4 de julio de 2026

Las letras esperan cociéndose en la sopa de letras para ser elegidas y formar palabras. Y las palabras cuentan sueños, recuerdos, objetos, personas, sentimientos, revoluciones. Pocas veces las letras adquieren significado y derrumban muros por sí mismas. Esto acontece, sin embargo, con una fuerza sobrehumana en la coalición de iniciales LGTBIQ+. Cada letra es un símbolo, un colectivo de personas, un mar de opresiones, de rebeliones, sentimientos...

"Cada vez me inquieta más lo larga que se va haciendo la lista: LGTBI no sé qué y al final, como no cabe, plus". Estas palabras no las pronunciaba Santiago Abascal, ni siquiera Isabel Díaz Ayuso, ni Viktor Orbán, ni Donald Trump. Parece que Felipe González ya no entiende el mundo en el que vive, y ansía que la realidad se acomode a su nivel de comprensión y se simplifique. Las reivindicaciones de lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales le resultan inquietantes a un expresidente del Gobierno que incomprensiblemente sigue militando en un partido socialista y progresista. 

González evita citar la letra 'Q', que sería la siguiente en esa "larga lista". La 'Q' de queer. El PSOE también eliminó la letra 'Q' de sus documentos en el 41 Congreso Federal celebrado en Sevilla a finales de 2024. La corriente de las llamadas "feministas radicales" o "TERF (Trans-Exclusionary Radical Feminist) del partido, representadas por figuras como la ex vicepresidenta Carmen Calvo, impuso la orientación política oficial de esta formación. Los sectores LGTBIQ+ perdieron una contienda que se votó de noche y pilló a algunos por sorpresa. Lo relacionado con la teoría queer quedaba fuera de la nomenclatura y de la línea de acción política oficial. Así, Víctor Gutiérrez es secretario de Políticas LGTBI del PSOE, sin 'Q', ni queers, ni nada que se le parezca.

Lo queer es una corriente de pensamiento que rechaza las categorías fijas de género y sexualidad, defendiendo que tanto la identidad de género como la orientación sexual son fluidas y constructos sociales, nada predeterminado. Lo queer es, por tanto, un cuestionamiento constante de la norma, que nace de aquellos colectivos oprimidos que eran nombrados así como un insulto: raro, excéntrico, extraño, maricón... Lo queer es, sin lugar a dudas, revolución.  

El periodista, escritor, guionista y referente del movimiento LGTBIQ+ Paco Tomás, colaborador de Público, definía lo queer en el programa emitido por este periódico con motivo del Orgullo y se refería así: "La 'Q' de queer es pensamiento". Hay lesbianas que son lesbianas pero no son queer, hay gays que tampoco son queer, ni bisexuales... Ser queer o identificarse con esta corriente es una posición política que trasciende, como decimos, la identidad de género y la orientación sexual propia. Ser queer implica un posicionamiento político, situarse en un lugar en el mundo para convertir los márgenes y las periferias en el centro y derribar el poder establecido.  

Queer es, por tanto, criticar el orden mundial en el que vivimos y somete a pueblos enteros, condenar el genocidio en Palestina o la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, disentir del militarismo rampante que solo tiene la guerra como horizonte, asumir la conciencia de clase, disputar siempre a los de arriba y nunca a los de abajo, llenar de agujeros las fronteras, integrar el antirracismo como práctica diaria, adoptar una posición transfeminista para afrontar la vida, visualizar un mundo en el que la diversidad de los cuerpos sea una riqueza y no un motivo de exclusión...  

El oprimido colectivo LGTB lleva décadas luchando por obtener los mismos derechos que las personas que han habitado plácidamente en la heternorma. Normalizar orientaciones sexuales e identidades de género y la transexualidad ha sido el leitmotiv de estas luchas de liberación, un objetivo justo y loable. Normalizar. Y en este sentido, logros como la consecución del matrimonio de personas del mismo sexo hace ya 21 años en España deben seguir siendo motivo de reivindicación y celebración. El fantasma reaccionario que sacude el mundo coloca a la comunidad LGTBIQ+, precisamente, como uno de sus principales  objetivos a batir. Pero, ¿es suficiente normalizar?   

En un mundo trastornado en el que la ultraderecha cada vez gana más poder e impone su mirada violenta, unificadora, clasista, racista, machista y opresora, la lucha por la normalización pierde sentido. Y entonces surge la necesidad de construir una alternativa, a todas luces, alejada de la realidad que se está imponiendo. En otras palabras hackear el sistema, hackear la norma que, pese a ser norma, va perdiendo el sentido común.      

En este contexto, la 'Q' adquiere una especial relevancia. Lo queer es pensamiento, lo queer es revolución. Lo queer es un lugar desde el cual boicotear el panorama que se va imponiendo e imaginar otros mundos posibles, otras relaciones posibles, otras familias posibles, otro sexo posible, otros trabajos posibles, otras ciudades posibles, otras personas posibles, otros hábitos posibles, otras lecturas posibles, otros amores posibles, otros Estados posibles, otras policías posibles, otra geopolítica posible, otro consumo posible...  

Feliz Orgullo 'Q'. Feliz revolución queer.

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