Los diálogos entre Maxi y Pedro, los "amantes astronautas", van escalando desde la broma a la ternura y finalmente hasta el amor. Surge química entre los protagonistas masculinos desde la primera escena.
Berger escribe un guion coherente, impecable, que pone en boca de sus actores para reflexionar lúdicamente sobre qué es lo gay, qué es lo hetero, la bisexualidad y los roles sexo-afectivos que fluyen. Homoilustración servida con mucha comicidad.
El director argentino es un maestro escribiendo diálogos ingeniosos (como el picante cara a cara en el videoclub, o el inteligente oxímoron a partir de la nariz de Pinocho). En esta ocasión, Marco Berger logra sorprender de nuevo trazando un planteamiento argumental originalísimo, que prefiero no desvelar aquí. Una película divertida, dialéctica y locuaz para ver una y otra vez. Ojalá se filmaran más películas conjuntas entre ambos lados del Atlántico.
Me parece un milagro que esta cinta sea una realidad (se estrenó en BsAs en 2024, aunque aún no ha llegado a salas de cine en España) dado el oscuro panorama actual del cine argentino, amenazado por el monstruo de la motosierra.
(Esta versión youtubera está subtitulada en inglés, lo que el espectador internacional sin duda agradece.) 115 min.
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1 comentario:
Pedro llega a la playa para disfrutar las vacaciones con su primo y amigos. Allí se reencuentra con Maxi, un amigo de la infancia que se sorprende al descubrir que es gay. Desde un principio, se vuelven compinches. Cuando Maxi se encuentra con su exnovia, le pide a Pedro que finja ser su novio para reconquistarla. Pedro acepta divertido, sin advertir los peligros de jugar con el amor...
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