22 diciembre 2010

Busco abuelo desaparecido



Mi abuelo, Manuel Martín Rubio, es uno de los 130.000 desaparecidos en la guerra civil española. Sus restos deben estar aún en alguna de las 315 fosas comunes repartidas por las cunetas y los campos del Principado de Asturias (según el mapa de fosas de dicha región recientemente publicado).

Mi abuelo era brigada de la Guardia Civil al servicio de la República cuando estalló el conflicto fratricida en 1936. (Tarjeta de identidad: Serie A, número 03298). Cuando la Guardia Civil se pasó en bloque al bando sublevado contra el gobierno del Estado legítimamente constituido, fue hecho prisionero de guerra, torturado y finalmente fusilado, en flagrante violación de la Convención de Ginebra. Por entonces residía en el pueblo minero de La Felguera, Asturias, junto a su esposa (mi abuela Librada), su hijo (mi padre Manuel) y una de sus dos hijas (mi tía Isabel). Fue visto por última vez por ellos mismos en el campo a las afueras del pueblo de La Felguera, cuando dos milicianos los condujeron una noche al lugar indeterminado donde estaba retenido para despedirse de él, en el mes de agosto de 1936. Tenía 39 años de edad.



Tres objetos de escritorio que conservo de mi abuelo: sujetapapeles de latón, sello de bronce con su firma, y moldes de letras de latón.

Reclamo que el Estado español, a través de sus jueces, ponga los medios técnicos y humanos necesarios para localizar sus restos (así como los de todas las víctimas de aquella barbarie que aún siguen desaparecidos) para que mi familia pueda enterrarlo con dignidad junto a su esposa (mi abuela) en Sevilla, como prueba de reconciliación y de la grandeza de nuestra democracia. Hay que remover los obstáculos que impiden rescatar de las cunetas y de las fosas perdidas a las víctimas de tanta tortura y de tanto crimen superpuesto para que nunca más los españoles nos matemos por nuestras diferencias ideológicas ni religiosas. 

Lo reclama este bloguero, que es su nieto rojo, republicano y apóstata, para honrar su memoria (y porque todos los muertos son iguales). Si alguien supiese de su paradero, le ruego deje aquí su información en un post o se ponga en contacto con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Salud y gracias.  


PD: La fotografía central muestra tres objetos de escritorio que conservo de mi abuelo: sujetapapeles de latón,sello de bronce con su firma, y moldes de letras de latón.


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