31 julio 2022

SEMIÓTICA DE UNA IMAGEN: Esa España feudal

SE LEE EN 1 MINUTO
Siempre me ha parecido que la revista ¡Hola! todavía pregona el enaltecimiento de una cierta España antigua y casposa. Sus portadas exhiben la vida (soñada por algunos) de personajes de la realeza, matadores de toros, folclóricas eternas, cantantes melódicos, tertulianos de programas de telebasura, aristócratas de privilegios ancestrales, y, cómo no, de los descendientes del dictador. En nuestra vida, el Hola ha ejercido gratis la función de órgano de propaganda justificador de instituciones obsoletas como la monarquía y la aristocracia. El estilo de vida idealizado que muestran sus reportajes (el glamour de mansiones exhibidas obscenamente, la ropa a la última o el maquillaje retocado digitalmente) actúa como somnífero social en las consultas de dentistas o en peluquerías varias. Hola retrata a una nación anclada en privilegios clasistas, y perpetuadora de patrones sociales ya superados por la mayoría de los españoles. El Hola es como la vox, perdón, la voz de esa España feudal que reclama su vasallaje de banalidad. ¿Por qué será que no se publican revistas parecidas en las repúblicas europeas de nuestro entorno? cmg2018

15 julio 2022

“¿Y si son homosexuales también?”

Por MAR GONZÁLEZ, eldiario.es, 15 de julio de 2022

Profesora Titular de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla

En estos días se han cumplido 20 años de la presentación pública del primer estudio sobre las familias homoparentales españolas, del que se hizo eco la prensa en aquel momento. Su objetivo principal era dar respuesta a las preguntas que esta sociedad se hacía acerca del desarrollo infantil y adolescente en unas familias de las que lo desconocía casi todo.

Los resultados de aquel estudio, publicado en revistas científicas, evidenciaron que no había diferencias significativas entre quienes crecían con madres lesbianas o padres gays y sus compañeros de clase con progenitores de distinto sexo: eran indistinguibles en autoestima, ajuste emocional y comportamental, competencia social o aceptación por sus compañeros o compañeras, entre otras dimensiones evaluadas. Sirvieron para despejar dudas y ahuyentar preocupaciones de buena parte de la sociedad, al tiempo que fundamentaron el cambio legislativo que propició el matrimonio igualitario en 2005.

Sin embargo, también provocaron un sorprendente y airado escándalo en una minoría, reticente a aceptar que pudieran desarrollarse bien quienes crecían con madres lesbianas o padres gays. Así, se puso en cuestión el rigor científico de este estudio y hasta se orquestó una campaña en contra de que fuera publicado o se volviera a financiar a nuestro equipo de investigación. Una de las críticas recibidas estuvo relacionada con el hecho de que ese estudio no respondía a “la pregunta fundamental” (para esta minoría): si estos chicos o chicas serían también homosexuales. Obviando el carácter prejuicioso de la crítica, al considerar implícitamente que sería un efecto indeseable y patológico, ese aspecto ciertamente no había sido objeto de análisis en aquel estudio, dado que los chicos o chicas estudiados tenían edades tempranas.

Años después, nuestro equipo ha estudiado las experiencias vitales y el perfil psicológico de chicos y chicas mayores de edad que habían crecido con madres lesbianas o padres gays en España. Los resultados relacionados con la orientación sexual de esta prole ya adulta acaban de ser publicados en el Journal of Homosexuality y permiten responder a aquella pregunta de un modo claro, aunque con algunos matices interesantes.

Un primer dato de su comportamiento sexual daría una respuesta simple y tajante a la pregunta formulada, puesto que, en una escala de siete puntos, desde la absoluta homosexualidad a la absoluta heterosexualidad, el 87% de los hijos e hijas de lesbianas o gays se situaba en este último polo. O sea, la inmensa mayoría de los chicos o chicas que entrevistamos mantenían relaciones sexuales solo con personas del otro sexo, como ocurre en la población general, desmontando los prejuicios que inspiraban la pregunta.

Un 26% de las chicas o chicos que entrevistamos reconocía haber tenido relaciones sexuales con personas de ambos sexos. Estas experiencias eran enmarcadas en un contexto de exploración en la adolescencia y habían sido vividas sin culpa ni preocupación

Sin embargo, al considerar otras dimensiones de la sexualidad, se añadían matices a la respuesta. Así, descendía al 67% quienes reconocían sentir atracción solo por personas del otro sexo y al 60% quienes se identificaban únicamente como heterosexuales. O sea, una parte de las personas entrevistadas, aunque solo tenía relaciones con personas del otro sexo, reconocía haber sentido en algún momento atracción por personas del mismo sexo y eso les lleva a autodefinirse de modo menos tajante (p.e. mayoritariamente heterosexuales), mostrando sintonía con la diversidad de su deseo sexual.

Abundando en esa idea, preguntarles por sus experiencias pasadas aporta también datos interesantes, puesto que un 26% de las chicas o chicos que entrevistamos reconocía haber tenido en el pasado relaciones sexuales con personas de ambos sexos, aunque fuera de modo esporádico. Estas experiencias eran enmarcadas en un contexto de exploración de su sexualidad en la adolescencia y habían sido vividas sin culpa ni especial preocupación.

Por último, el género se desveló como una variable relevante a la hora de definir la orientación sexual: mientras los varones entrevistados se autodefinían situándose en los extremos de la escala (uno como “absolutamente homosexual” y el resto como “absolutamente heterosexual”), las mujeres mostraban un patrón significativamente más variado y menos polarizado, posicionándose frecuentemente en los niveles intermedios. Estas diferencias por género concuerdan con las halladas en otros estudios con población general, que han encontrado mayor fluidez y menor polarización de las mujeres a la hora de definir su orientación sexual.

A la vista de los resultados obtenidos, hemos de concluir que no se ha visto confirmada la mal llamada “preocupación” que albergaba una parte de la sociedad acerca de que estos chicos o chicas fueran también gays o lesbianas, como sus padres o madres. Lo que sí evidencian nuestros datos es su mayor libertad para experimentar y definir su orientación sexual, sin temor al rechazo y sin culpa. En este sentido, quienes reconocían una orientación homosexual o bisexual nos comentaron que nunca lo ocultaron y que empezaron por comentarlo con su familia. Y esto es así porque saben que sus familias solo quieren que sean felices, amen a quien amen, se eroticen con quien se eroticen.

Mucho que seguir aprendiendo de las familias homoparentales en España.

04 julio 2022

Vulnerables

Por LUIS GARCÍA MONTERO
 El País, 4 de julio de 2022

El orgullo que tomará las calles de Madrid el próximo sábado 9 de julio no tiene que ver con la prepotencia, sino con la reivindicación de que el bien común sólo es posible con el respeto a la diversidad.

La diferencia es un bien común. Lo que nos reúne para convivir no es la prepotencia sino la vulnerabilidad. Una conversación, un abrazo, un contrato social logran su mejor sentido cuando nacen de la conciencia de que necesitamos cuidar y ser cuidados. En estos días calurosos de verano, cuando el dios Marte ha subido los termómetros con su fuego y su virilidad, es una alegría llegar a casa, abrir las ventanas y dejar que el aire más compasivo del final de la tarde o de la noche entre en nosotros. Las calles de España también han abierto sus ventanas desde que se celebró el 28 de junio pasado el Día Internacional del Orgullo, una cumbre de libertad que culminará el próximo sábado en la manifestación convocada en Madrid.

Este orgullo tiene más que ver con la resistencia y la solidaridad que con la soberbia. Entre los objetos legados por Eduardo Mendicutti en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, está el original de su primera novela, Tatuaje. Nunca llegó a publicarse. Primero fue la censura franquista, pero después el propio Eduardo decidió no editarla. Comprobó que en sus páginas se había colado una homofobia interiorizada, una factura íntima de mala conciencia impuesta por la sociedad en la que había vivido. Vencer esa represión íntima resultó necesario para que brotasen la alegría, el humor, la libertad y el activismo colectivo que caracterizan la literatura de Eduardo Mendicutti desde Una mala noche la tiene cualquiera (1982).

El orgullo que tomará las calles de Madrid el próximo día 9 de julio no tiene que ver con la prepotencia, sino con la reivindicación de que el bien común sólo es posible con el respeto a la diversidad. Y más aún: la certeza de que el respeto al bien común necesita identidades libres que se reúnan, se reconozcan y se abracen. No sectarismos que se uniformen para fragmentar la convivencia.

Auf immer, lieber Cousin Rolf

Rolf Henke war ein unvergesslicher Charakter, der sichtbare Spuren in unserer Welt hinterlassen hat.

Er war getrieben von seinen Ideen, Werten und Visionen. Und dabei immer 100% er selbst. Seine Visionen waren groß und viele haben darin Platz gefunden.

Rolf hatte die ungewöhnliche Gabe, die Dinge wachsen zu lassen und gleichzeitig war er es, der säte und lenkte, strategisch, unkonventionell und auf seine Weise fast geheimnisvoll.

Wir alle sind tief von Rolf beeinflusst, in unseren Werten, unserem Verständnis von Lebensqualität, unserem Geschmack, und auch von seiner unermüdlichen Lust zu leben und immer wieder aufs Neue etwas anzuzetteln.

Rolf war ein Spurenleger, der jeden von uns auf seine Art und Weise geprägt hat. Er wird in und durch uns weiter wirken.

Lieber Rolf, wir danken dir für all die Bäume, die du gepflanzt hast und den Weg, den du uns damit aufzeigst.

B.H-S.

+ Nordkurier: Ein Millionär fand sein Glück in der Uckermark

+ Gut Temmen, Uckermark


30 junio 2022

Passer les champs_court métrage

 


29 junio 2022

From Florida to Poland, We Must March for the Right to Exist

By Mark Gevisser
The New York Times, 24 June 2022

Credit...Toms Kalnins/EPA, via Shutterstock

Last Saturday, toward the end of the Riga-Kyiv Pride March for Freedom in Latvia, I saw a burly man in a unicorn head lean out of a second-floor window and wave grandly at the parade below. His yellow and blue shirt had “Kyiv” emblazoned across it. March participants had been leading the 5,000-strong crowd in the chant “Make love, not war,” artfully linking the right to love, everywhere, with the right to self-determination and peace in Ukraine. In response to the queer Minotaur in Ukraine’s colors, the marchers erupted into cries of “Slava Ukraini,” or “Glory to Ukraine.”

There can, of course, be no Pride marches in Ukraine this year. Instead, Kyiv Pride, which has been organizing marches in the Ukrainian capital since 2012, has been invited to participate in a series of joint events across Eastern Europe, such as last week’s in Riga. The largest of these will happen on Saturday in Warsaw, where 80,000 people are expected to attend; many will be Ukrainian refugees in Poland. Kyiv Pride’s 2022 manifesto calls on everyone — from governments to people on the street — “to imprint on their memory the geographical line of border between Ukraine on the one side and Russia and Belarus on the other, because it is not just a separation line between the states but also a boundary between the territory of freedom and a zone of oppression.”

In Riga several marchers made signs bearing a line written by the poet Emma Lazarus: “Until we are all free, none of us are free.” In this part of the world, what with the Russian invasion of Ukraine and the official homophobia of Poland’s and Hungary’s right-wing governments, such sentiment is not metaphorical. But too often, in other places where Pride has become pro forma, we forget that it holds such significance. This year, in every country, we must remember that Pride’s power comes from its politics of struggle.

This weekend, New Yorkers will march down a Fifth Avenue festooned with rainbow flags, in the United States’ biggest and loudest Pride event. In the past few years, these Pride events — in New York and elsewhere in the Western world — have become formulaic. Those who remember the way the movement began as protest complain, with clockwork predictability, that Pride has become little more than an excuse for a party or a branding opportunity for corporations, one that wraps the month of June in feel-good rainbow colors rather than powering genuine, year-round transformation.

But American Pride celebrants have taken to the streets in a country where, this year, more than 300 anti-L.G.B.T.Q. bills have been introduced in state legislatures. Given this climate, Pride cannot be just a gay party or a corporate branding opportunity. It must once more find its role as an emblematic struggle against the gathering of illiberal forces — from the United States’ Donald Trump to Russia’s Vladimir Putin and Hungary’s Viktor Orban — who would shut down personal autonomy, ostensibly in the name of traditional values or faith, in order to reassert patriarchal control over a population that, increasingly, makes its own decisions.

Credit... 
Amadeusz Swierk/SOPA Images -- LightRocket, via Getty Images

In Poland, the country’s ruling Law and Justice party won the 2020 presidential election, in part by threatening that what was called a “rainbow plague” worse than the “red plague” of communism by the archbishop of Krakow would engulf the country if pro-E.U. liberals were to govern. About 100 municipalities have declared themselves L.G.B.T.-free zones.

But tens of thousands of people have attended recent Warsaw equality marches, likely in direct response to Law and Justice’s politics of hate. “Here beats the heart of a smiling, open Poland,” Warsaw’s mayor, Rafal Trzaskowski, told the crowd last year. Trzaskowski, who supports L.G.B.T.Q. rights, narrowly lost the presidential election in 2020. “The parade is a celebration of the L.G.B.T.+ community,” he said, “but it is also a celebration of all who are tolerant, all who are smiling, all who look to the future, all who want Warsaw to be for everyone.”

Trzaskowski will no doubt say something similar on Saturday, extending the metaphor eastward. The Russian invasion of Ukraine threatens the pluralism that has been growing, if slowly, in Eastern Europe since the fall of Communism. In March, the Russian Orthodox Church’s Patriarch Kirill, a Putin ally, said explicitly that one of the objectives of the Ukraine invasion was to save ethnic Russians from the horrors of Gay Pride parades.

Pride in Ukraine had, in fact, come a long way. The first Kyiv Pride, in 2012, had to be canceled because authorities said they could not guarantee the safety of marchers. The following year, about 100 people marched, protected by police from a much larger number of counterprotesters. But last year, 7,000 people marched peacefully through the Ukrainian capital, led and protected by the police. The country’s hate crimes law would likely have been expanded this year to protect L.G.B.T.Q. people, too. This, of course, has been postponed indefinitely.

While I was in Riga, I met Lenny Emson, a Ukrainian activist who is directing this year’s Kyiv Pride and has been involved with the organization since its founding. The organization now functions largely as a service-provision organization to help queer Ukrainians who have been displaced by the war.

Many enlisted Ukrainian troops have come out on social media over the past few months; these stories reveal the way that the war’s outcome and L.G.B.T.Q. rights are intertwined in Ukraine. Emson noted that while this new visibility could have a positive effect on the way queer Ukrainians were perceived by their compatriots, ultraright-wing homophobes were also joining up and becoming heroes. “Things are in the balance,” Emson said. After Kyiv Pride began a campaign this month featuring an exhibition of 12 L.G.B.T.Q. Ukrainians contributing to the war effort, Emson added, a right-wing social media effort countered that Putin was invading Ukraine “because of the gays.”

If Ukraine joins the European Union, this will have a significant effect on L.G.B.T.Q. rights in the country: New members would be party to the E.U. Charter of Fundamental Rights, which guarantees equality on the basis of sexual orientation. But there was a strong risk, Emson said, that an E.U.-affiliated Ukraine could go the route of Poland or Hungary — where, even as they receive E.U. subsidies, right-wing leaders campaign against what they call L.G.B.T.Q. ideology as a way of maintaining church support and defining a nationalist agenda against the perceived onslaught of Western Europe.

The playbook for this strategy was invented in the West, specifically in the United States, by the generation of anti-L.G.B.T.Q. laws touched off by Anita Bryant’s Save Our Children campaign in the 1970s. In the gathering culture wars, Republican political operatives used homophobia to mobilize voters, in the name of traditional values and individual freedom, against what they saw as a secular liberal hegemony. Such moral panic is being rekindled in the United States — most prominently in Florida, where Gov. Ron DeSantis signed “Don’t Say Gay” legislation — after being used over the past decade in Eastern Europe, most prominently by Putin.

In 2013, Putin’s government enacted anti-“gay propaganda” legislation that bans “the promotion of nontraditional sexual relations” (read: homosexuality) to minors. This was specifically done to cement his relationship with the Russian Orthodox Church, as a way of mobilizing support against the growing opposition in the cities to his rule-for-life strategy. Since then, Putin has used such politics primarily to promote a “wholesome” and traditional Russia — one in which heterosexuals increase the Russian population through procreation — against what he paints as a decadent and dying West, symbolized by homosexuals and trans folk. It is that decadent West that he has said he is fighting in Ukraine.

Putin’s wartime repression of his own people includes renewed assaults on Russia’s L.G.B.T.Q. movement. Organizations have been shut down after their staff members were declared foreign agents, and many of the country’s leading L.G.B.T.Q. activists have fled. This month, legislation was submitted in the Duma to strengthen the anti-gay law so that the “promotion” of “unnatural lifestyles” would be forbidden not just to minors but to everyone. If the measure passes, it will essentially make public expression of homosexuality or transness illegal.

In Riga, at a rally after the march, Lenny Emson spoke about Roman Tkachenko, a member of Kyiv’s L.G.B.T.Q. community who was killed in battle last month near Kharkiv. Tkachenko was a 21-year-old university graduate passionate about mosaic restoration and eco-activism. “We often say we march for those who are not able to march themselves,” Emson said — because of fear or discrimination or danger. “But these days we are also marching for those who cannot, and will never be able to, because they are no longer on this earth.”

Mark Gevisser (@markgevisser) is a South African author and journalist. His most recent book is “The Pink Line: Journeys Across the World’s Queer Frontiers.”

24 junio 2022

HOMOFOBIA = FASCISMO

Que dice Ayuso que para qué queremos la bandera LGTB si ya tenemos la bandera española, que nos representa a todos.

04 junio 2022

Pedro Zerolo, in memoriam

Por JUAN CRUZ
Desde hace algunos meses, Pedro Zerolo está enfermo de cáncer y él fue el primero en decirlo. Evitó que en los mentideros, tan propicios a deducir, empezaran las interrogantes sobre sus ausencias. Y dejó dicho que lo suyo no solo era grave, sino crucial, y que se aprestaba a una lucha denodada contra un mal que iba a ser complicado de sobrellevar; pero estaba preparado para la lucha. Dejó a un lado, pues, el rumor y se enfrascó en la lucha.
Ahora, con las consecuencias visibles de esa guerra contra el mal que lo aqueja, ha sido visto en varias ocasiones, y los periódicos nos hemos ocupado de él, y de lo que hace o lo que dice, con una atención que antes me parece que no obtenía de igual manera. Así somos los periodistas, y él lo sabe; en medio de las luchas que ahora le celebramos (con premios muy merecidos, por su defensa de la igualdad), él se quejaba en sus tiempos de que solo hacíamos caso a lo que defendía cuando había incidentes, mayores o menores, en acontecimientos que él mismo puso en marcha para darle visibilidad a su movimiento de apoyo a los gais.
En uno de esos premios que recibió, Zerolo, que es socialista casi desde que nació en Caracas, invocó los valores republicanos por los que su propia familia (el padre, Pedro González, es un gran pintor canario; su tío Antonio González fue uno de los grandes científicos internacionales de nuestro país) sufrió persecución cuando a España le pasó por encima la Guerra Civil. No es, pues, accidental ni fabricado por la ideología ni por la aspiración política el genio que Zerolo le ha aplicado a su defensa de la igualdad y de la libertad.Fue fundamental, cerca de la Administración de Zapatero, para conseguir una ley trascendental por la que ahora se ha premiado al propio expresidente. Y ahí lo hemos visto otra vez, celebrando con otros compañeros de la misma singladura, recordándole a la sociedad española que, al menos en este ámbito, somos mejores que muchos otros lugares del mundo donde todavía el amor entre hombres o entre mujeres, o el respeto a los que quieren cambiar de sexo, está en el lado oscuro del alma y ha de ser observado como un afecto o un deseo clandestino.
Ahora que estamos en un periodo incierto del trabajo social en la política como idea de servicio público, merece la pena observar su trayectoria y lo que defiende para que establezcamos el contraste, no solamente mediático, entre lo que se decía de él cuando estaba más solo que la una en la defensa de estos asuntos y lo que ahora es aquello por lo que se batió el cobre.
Ahora le costará a cualquier Gobierno reaccionario Dios y ayuda (sobre todo, Dios y ayuda) levantarle a la sociedad la solidez de esos cimientos que puso Pedro Zerolo. Ni los gais son ya mirados, en la sociedad y también en la Administración, como partes clandestinas de la dinámica social, ni eso va a ocurrir nunca más. Tendría que pasar un cataclismo social, político (y mediático, por cierto) para que el reaccionarismo que él ha combatido interrumpa esos logros y España quede otra vez a merced de las catacumbas.
Porque eso es así, me emociona ahora cada vez que lo veo recoger un premio, recibir el agasajo de los que trabajan con él en España por defender la igualdad que antes parecía que había que ganarse hablando en voz baja en los bares oscuros. Esa luz que se encendió la encendió sobre todo Zerolo, y yo tenía ganas de decirlo. 
El País, 27 de abril de 2014

Pedro Zerolo, a quien yo admiraba profundamente por su valentía y humanismo, ha fallecido hoy, 6 de septiembre de 2015, en Madrid víctima de un cáncer de páncreas. Nuestro país está hoy de luto y huérfano por haber perdido a un compatriota honesto y luchador. Siempre estarás con nosotros y con nuestra democracia. Gracias por todo, compañero de luchas y de pancartas. Descansa en paz, Pedro.



01 junio 2022

La Neue Wache de Berlín. (A propósito de Ucrania)


Uno de los lugares más sobrecogedores y solemnes de Berlín, y hay muchos, es el interior de la Neue Wache, una estancia minimalista en Unter den Linden, a escasos metros de la Isla de los Museos. La Neue Wache (nueva guardia) es el monumento conmemorativo erigido por la República Federal de Alemania en recuerdo de las víctimas de las dos tiranías que sufrió Alemania, el fascismo y el comunismo. 

Fue construida entre los años 1816 y 1818, según los planos de Karl Friedrich Schinkel para el rey de Prusia Friedrich Wilhelm III. Desde 1818 hasta 1918 albergó a la Guardia Real.

En 1931, el gobierno prusiano ordenó reformarla. Heinrich Tessenow creó un “lugar conmemorativo para los caídos en la guerra mundial.” En el centro del recinto, que invita a la reflexión y al silencio, había originalmente un bloque de granito con una corona de roble en hierro argentado.

Poco antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, la Neue Wache fue seriamente dañada por los bombardeos. Desde 1960, el edificio reconstruido sirvió a la República Democrática Alemana como “Monumento de conmemoración a las víctimas del fascismo y del militarismo.” En 1969 se colocó una llama eterna en el centro del recinto. 

en 1969, fueron inhumados los restos de un soldado desconocido y de un preso desconocido de un campo de concentración. Los restos de ambos descansan en tierra traída de los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial y de los campos de concentración nazis. Desde 1993, La Neue Wache es el principal monumento conmemorativo de la República Federal de Alemania, y me atrevería a decir de Europa.

La decoración interior, realizada en la época de la República de Weimar, fue reconstruida casi en su totalidad. En la actualidad, alberga únicamente una escultura en bronce de la artista judía Käthe Kollwitz, Madre con su hijo muerto, realizada a mayor escala por Harald Haacke, y colocada en el centro de la estancia, bajo la intemperie de un óculo abierto en el techo, que deja entrar la luz, la lluvia y la nieve y el frío, y que representa a una madre agarrada a su hijo muerto (a modo de piedad laica que recuerda a la iconografía cristiana de la Piedad). Expuesta al rigor de los elementos, simboliza el sufrimiento de los berlineses durante la Segunda Guerra Mundial.

A la entrada se puede leer, en mayúsculas, y en varios idiomas, el siguiente texto:

CONMEMORAMOS A LOS PUEBLOS QUE SUFRIERON POR LA GUERRA. 
CONMEMORAMOS A SUS CIUDADANOS QUE FUERON PERSEGUIDOS Y PERDIERON LA VIDA.
CONMEMORAMOS A LOS INOCENTES QUE PERDIERON LA VIDA A CAUSA DE LA GUERRA Y DE LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA EN LA PATRIA, EN EL CAUTIVERIO Y EN EL DESTIERRO.

CONMEMORAMOS A LOS MILLONES DE JUDÍOS ASESINADOS.
CONMEMORAMOS A TODOS AQUELLOS QUE FUERON ASESINADOS POR SU ORGEN, POR SU HOMOSEXUALIDAD, POR ESTAR ENFERMOS, O SER DÉBILES.
CONMEMORAMOS A TODAS LAS VÍCTIMAS A LAS QUE SE LES NEGÓ EL DERECHO A LA VIDA.

CONMEMORAMOS A TODOS LOS SERES HUMANOS QUE TUVIERON QUE MORIR A CAUSA DE SUS CONVICCIONES RELIGIOSAS O POLÍTICAS. CONMEMORAMOS A TODOS LOS QUE FUERON VÍCTIMAS DE LA TIRANÍA Y MURIERON SIENDO INOCENTES.

CONMEMORAMOS A LAS MUJERES Y A LOS HOMBRES QUE SACRIFICARON SU VIDA EN LA RESISTENCIA CONTRA LA TIRANÍA. RENDIMOS HOMENAJE A TODOS LOS QUE ELIGIERON LA MUERTE PARA NO DOBLEGAR SU CONCIENCIA.

CONMEMORAMOS A LAS MUJERES Y A LOS HOMBRES QUE FUERON PERSEGUIDOS Y ASESINADOS PORQUE SE OPUSIERON AL RÉGIMEN TOTALITARIO DE LA DICTADURA DESPUÉS DE 1945.





30 mayo 2022

El poder sanador de la ficción (dedicado a mi amigo JG)

¿Quién no se ha sentido alguna vez superado por la realidad? Suceden tantas cosas terribles a nuestro alrededor, que a menudo nos sentimos abrumados, sin fuerzas para enfrentarnos a la complejidad de los problemas que nos rodean. Contra este sentimiento , la humanidad ha disfrutado desde los inicios de la cultura de un medio infalible para evadirse de cualquier panorama desolador y nutrirse de energía inspiradora: la ficción. Homero alentaba a los suyos de viva voz con las heroicas aventuras de Ulises. Los cuentacuentos chinos han llenado los salones de té desde hace milenios con historias que hacían reír, temblar o reflexionar. Contra la tiranía de lo prosaico y lo negativo, elegir una buena novela, alquilar una película con capacidad de entusiasmarnos o escuchar un disco son remedios siempre eficaces que despiertan nuestras mejores emociones y son antídotos seguros contra el fatalismo y la ansiedad. (Francesc Miralles, psicólogo)

25 mayo 2022

La ternura del reencuentro, 42 años después

Acto de conmemoración del 42 aniversario de la promoción 1975 -1980 de la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla, celebrado el viernes 20 de mayo de 2022

De izquierda a derecha, Elena Santiago Muñoz, coordinadora del encuentro, Amparo Feria Toribio, en representación de CLÁSICAS;  Javier Martos Ramos, decano de la Facultad de Filología; Manuel Ángel Vázquez Medel, por HISPÁNICAS; Virgina Cobos Yuste, en representación de ANGLOGERMÁNICAS; y Alicia Llabona Pérez, autora del vídeo conmemorativo, por ROMÁNICAS.

Con el permiso de nuestro compañero Manuel Ángel Vázquez Medel, publico aquí sus entrañables palabras a todos los asistentes, una alocución bien trabada, repleta de referencias históricas y emocionante de principio a fin. Gracias, compañero, por compartirla en la red con quienes queremos volver a leerla, pues nos servirá a muchos y a muchas para rememorar siete intensas horas que fueron un chute de felicidad, una celebración de la vida. Carpe Diem.


Querido Decano, queridos profesores (Pedro Carbonero, Rafael Portillo, Paco Garrudo, y también los que no han podido acompañarnos hoy, Emilia Alonso, Jean Paul Goujon, Rogelio Reyes, Miguel Rodríguez Pantoja), queridas compañeras, queridos compañeros:

Ante todo, he de agradecer este honor de poder tomar la palabra en nombre de mi promoción de Filología Hispánica (con el recuerdo entrañable de las otras especialidades -clásicas, románicas, anglogermánicas- con las que compartimos asignaturas en los años comunes). Algunos de nuestros compañeros ya no están con nosotros; tampoco memorables profesores. A todos ellos queremos dedicar nuestro primer recuerdo. En mi caso, especialmente a Alfonso López Castilleja, que se nos fue en 2007, y generosamente me ayudó para que pudiera incorporarme al curso 1975/76.

Quiero también tener aquí el más cariñoso recuerdo con quienes, por una u otra razón, no nos han podido acompañar el día de hoy, especialmente por causas de salud, sean familiares, como en el caso de Manuel Ramírez Cepeda o personales, como Marian Pantoja, intervenida el pasado martes y, afortunadamente con una muy buena evolución. Os traslado, en nombre de ellos, un cordial abrazo. Ambos son todo un ejemplo de dedicación y esfuerzo, de vocación universitaria. Manuel, de amor a su ciudad, La Palma del Condado. Marian, desde su formación en Filología Hispánica ha sido todo un referente en el mundo de la educación en francés, siendo reconocida como “Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres” por el Ministerio de Cultura de Francia. Junto a ellos quiero ofrecer mi reconocimiento a vuestras importantes trayectorias como profesores de instituto o universidad, magníficos docentes e investigadores, escritores, creadores y gestores culturales, humanistas comprometidos con la construcción de un mundo mejor gracias a la educación y la cultura. 

Es para mí un orgullo haber sido y ser compañero vuestro.

* * *

Por estos días de mayo, en 1976, hace 46 años, unos jóvenes llenos de entusiasmo nos preparábamos para la realización de nuestros primeros exámenes finales de filología en el viejo caserón de Gonzalo Bilbao. Fue aquel momento en el que me pude unir a vosotros, en los exámenes como alumno libre: con Fernando Rodríguez Izquierdo en Lengua Española I, José Mª Capote en Literatura Contemporánea (teníamos aquel curioso orden invertido de la literatura que luego volvería a la secuencia cronológica), Vicente García de Diego en latín, Enrique Ramos Jurado en griego (en mi caso; creo que Clara Thomas dio clases a los de árabe) y Jean Paul Goujon en francés.

Habíamos iniciado, en el otoño de 1975 [por cierto, primer Año Internacional de la Mujer e inicio del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer (1975-1985), signo de los nuevos tiempos que estábamos viviendo (Carmen Conde fue la primera mujer en entrar en la Academia en 1979)], un recorrido que nos llevaría, en 1980, a ser una de las primeras promociones de Filología, ya separada (para bien y para mal) del viejo tronco de Filosofía y Letras.

Habían ocurrido muchas e importantes cosas desde el comienzo del curso. Muy especialmente, el inicio de un proceso de transición democrática y de derechos y libertades, que marcaría a nuestra promoción: la primera de estudiantes universitarios que podía ejercer el derecho al voto, sea en las primeras elecciones constituyentes del 77 (al menos, los de mayor edad, porque entonces se votaba a partir de los 21 años), sea en el referéndum de la Constitución en 1978 o en las primeras elecciones municipales y luego constitucionales de 1979.

Nosotros no sabíamos hasta qué punto éramos no solo testigos, sino sujetos activos de años decisivos para la Humanidad, en los que -por ejemplo- conocimos tres papas el mismo año 1978, tras la muerte de Pablo VI y Juan Pablo I. O, sin que entonces tuviéramos conciencia de ello y de lo que luego significaría, se creara Microsoft en 1975 y Apple en 1976, mientras nosotros escribíamos a mano o máquina con copias de papel carbón (especialmente nuestra compañera Chari Pérez Campanario, en su ejemplar generosidad y servicialidad), o hacíamos costosas fotocopias en papel fotográfico que acababa borrándose. Entonces lo normal era sacar los libros o consultarlos en la biblioteca con los folios al lado para anotar todo lo que necesitábamos.

Estábamos pasando de un mundo en blanco y negro a un mundo en color, como también ocurriría con la TVE, que culmina ese proceso en 1978.

Durante nuestros años de estudios de Filología, en los que Vidal Lamíquiz fue el Decano y Justina estuvo al frente de la Secretaría (recordamos con afecto al PAS), tuvimos de Director de la Real Academia Española a Dámaso Alonso, a quien pudimos ver en alguna conferencia, aunque se prodigaba más por nuestra Facultad quien habría de ser Director años después, Fernando Lázaro Carreter.

Un año central en nuestros estudios, pero también en nuestra historia literaria fue 1977, cincuentenario de la Generación del 27, en cuyos actos del Ateneo participamos varios compañeros de curso, en el Homenaje de la Juventud Creadora al 27, impulsados por nuestro profesor de Literatura Hispanoamericana Juan Collantes de Terán, del que aún recuerdo su pasión por César Vallejo. Pudimos también asistir a conferencias que se me han quedado grabadas, como las de Ernesto Sábato o Juan Goytisolo.

1977 fue también el año del Premio Nobel de Literatura para Vicente Aleixandre, al que llegué a conocer en una visita a su casa en Velintonia y con el que hablé en varias ocasiones por teléfono cuando preparaba en 1978, ya como Coordinador de la Enciclopedia de Andalucía, el artículo que se le dedicó. También en 1977 muchos de nosotros nos echamos a la calle un 4 de diciembre para exigir un estatuto de autonomía para Andalucía por la misma vía del 151 de Cataluña, País Vasco y Galicia, con la consigna “Libertad, amnistía y estatuto de autonomía".

Fuimos una promoción con un especial compañerismo, cordialidad y respeto a las diferencias que nos enriquecen que seguimos, afortunadamente, constatando en los casi tres años de amistad recuperada desde los preparativos de 2019. Fuimos, también, de las primeras promociones con una muy diversa extracción no solo geográfica (de Huelva, Córdoba y Cádiz, de Sevilla y Extremadura), sino económica y social, gracias a ese principio irrenunciable de la igualdad de oportunidades. Para algunos resultó más duro seguir los estudios, teniendo que trabajar al mismo tiempo, o incluso teniendo ya una familia bajo nuestra responsabilidad. Pero lo conseguimos. Quiero ofrecer mi personal homenaje a las varias compañeras y compañeros que fueron madres o padres antes de finalizar los estudios, como también fue mi caso (mi hija Leticia nació en el verano de 1979). Por ello yo nos os pude acompañar a esas hermosas experiencias de viajes de paso del Ecuador a Canarias, o fin de Curso a Madeira (“a Funchal, pero también a conocer la isla”), de los que me habéis trasladado recuerdos tan hermosos (y tan atrevidos, Tete Mari), de los que con seguridad hablaremos en la cena. Nuestros compañeros de románicas y anglogermánicas fueron más cosmopolitas y viajaron a Italia y luego, ya solos los de románicas, a Sofía, Estambul y Viena, como me ha recordado Ángeles Manzano.

De algunas entrañables experiencias de pareja nos llega el testimonio hasta ahora, nueve lustros después. Permítanme que lo singularice en nuestros compañeros María Dolores Ojeda y Juan Montero, ya felices abuelos de dos preciosas criaturas (yo también me siento muy feliz, como muchos de vosotros, con mis nietas y nietos). Otras compañeras y otros compañeros han llevado con integridad y dignidad procesos de pérdida o de separación de sus parejas, que también forman parte de la vida.

La memoria es esencial, porque es el fundamento de nuestras identidades personales y colectivas. Aquí y ahora desde nuestra pequeña intrahistoria recordamos: revivimos en nuestro corazón experiencias que cambiaron nuestras vidas. 

Los de Hispánicas recordamos, además de los ya mencionados, las clases de los profesores del Departamento de Lengua, Lingüística y Teoría de la Literatura (Pedro Carbonero y Miguel Ropero; José Antonio Pascual; Manolo Álvarez y Pepa Mendoza; Fernando Millán Chivite, Teresa Palet, Ángel Yanguas, Esteban Torre o Antonio Aranda…) las de Literatura (Begoña López Bueno, Rafael de Cózar, Pedro Piñero, Mercedes de los Reyes, Rogelio Reyes Cano o Jorge Urrutia); las de francés con Emilia Alonso, las de latín con Miguel Rodríguez Pantoja y Bartolomé Segura o las de griego de Antonio Sancho Royo, con Alberto Díaz Tejera como referente. Y no olvido la riqueza que nos regaló el estudio de la Historia Contemporánea con Manuel Vilaplana Montes o la filosofía del lenguaje con Mariano Peñalver y Diego Romero de Solís. Algunos de ellos, pasado el tiempo, han sido también compañeros en mi vida universitaria. 

Fuimos la promoción que más profesores dejó en la Universidad (especialmente, en esta Facultad de Filología): Rocío Carande y Leonor Molero en Clásicas; María Muñoz y Manuel Bruña en Francés; Juan Antonio Prieto Pablos y Manuel Gómez Lara en Inglés; Carlos Martín Gaebler en el Instituto de Idiomas; Juan Montero y yo en Literatura Española… O Mª Dolores Pérez Rolán, que pasaría como Titular de Filología Inglesa de nuestra Universidad a la de Huelva.

En aquellos años de encrucijada se forjó lo mejor de nuestras vidas. Pero no somos nostálgicos y pensamos que lo mejor está aún por llegar. Por ello nos sentimos profundamente agradecidos, y proclamamos con Juan Ramón Jiménez, sabiendo que la belleza es culminación del camino que conduce a la verdad y a la bondad: 

“Gracias, te las doy siempre. ¿A quién las doy?

A la belleza inmensa se las doy”

(Juan Ramón Jiménez: “Como tú, mi amor, miras”, de Animal de fondo)

Muchas gracias.

Manuel Ángel Vázquez Medel

28 abril 2022

¿Que qué fue de los cantautores?


¿Que qué fue de los cantautores? El gran Luis Pastor nos lo recuerda con este bendito recitado, que merece la pena volver a escuchar de cuando en cuando.