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21 abril 2025

La Movida madrileña de los años ochenta

Por CARLOS MARTÍN GAEBLER

La restauración de la democracia en España tras las elecciones generales de 1977 trajo consigo profundas transformaciones sociales. Las libertades reconquistadas se hicieron notar especialmente en el mundo artístico. Así, al comenzar la década de los 80, se iba a iniciar un auténtico renacimiento cultural que se extendería a lo largo y ancho de la geografía española, pero cuyo epicentro sería la ciudad de Madrid. Estaba naciendo lo que más tarde, y con el paso del tiempo, se conocería como la Movida madrileña (con M mayúscula). Artistas provenientes de diversas disciplinas coincidieron en el tiempo y en el espacio e hicieron de la capital del Reino una de las ciudades culturalmente más efervescentes de Europa.

Esta generación de creadores, que se caracterizó principalmente por un desenfadado espíritu hedonista y una actitud abiertamente contestataria, abarcó desde cineastas, rockeros y cantantes hasta pintores, fotógrafos y diseñadores. Sin quizás proponérselo conscientemente, estos jóvenes iban a cambiar profundamente la imagen típica y tópica que España, aún por esas fechas, proyectaba hacia el exterior para sustituirla por la de una sociedad emergente, enormemente creativa e innovadora, y con mucho que aportar al patrimonio cultural de la Europa de finales del siglo XX.


La Movida estuvo protagonizada, entre otros, por cineastas como Pedro Almodóvar, cuyas películas Laberinto de pasiones o La ley del deseo retratan el espíritu hedonista y libre de esos años; por grupos de pop-rock, como Radio Futura, Gabinete Caligari, Alaska y los Pegamoides, Los Secretos, Nacha Pop, los gallegos Golpes Bajos o los barceloneses Loquillo y los Trogloditas; por artistas plásticos, como Ceesepe, Oscar Mariné, o los gaditanos Costus; por fotógrafos, como Alberto García AlixOuka Leele o Miguel Trillo, quien plasmó las mejores instantáneas de los músicos de la Movida y de su público; por revistas, como La luna de Madrid; salas de conciertos como la mítica Rock-Ola; por ferias internacionales de arte contemporáneo, como la madrileña ARCO; o era difundida por programas de televisión, como el legendario La edad de oro de Paloma Chamorro en La 2, o de radio, como el Diario pop dirigido por Jesús Ordovás en Radio 3. 


Todos estos creadores y escenarios produjeron una generación cultural equiparable en importancia a la Generación de 1927. Si ésta fue primordialmente un movimiento poético y literario, la Movida fue eminentemente audiovisual y mediática. Los medios de comunicación propagaron el espíritu de la Movida por todo el país hasta hacerlo extensivo a toda una generación de jóvenes españoles que accedieron a las libertades bailando a sus ritmos, cantando sus letras, leyendo sus textos, luciendo su moda y sus peinados, o identificándose con sus películas. Para mi generación, los ochenta representaron, lisa y llanamente, la alegría de vivir.

Hoy en día, y con la obligada perspectiva histórica, se puede afirmar que la Movida madrileña de los 80 y la Generación poética del 27 representan los momentos de mayor lucidez creativa del siglo XX español, y son la gran aportación de la modernidad española a la cultura occidental. cmg1998

28 febrero 2023

BOA MISTURA, poesía callejera para mejorar el mundo

Por Carlos Martín Gaebler

Boa Mistura (boamistura.com) es un equipo multidisciplinar de artistas urbanos que empezaron expresándose como grafiteros a finales de 2001 en Madrid. Su trabajo consiste principalmente en intervenciones artísticas en espacios públicos y zonas deprimidas de distintas zonas del mundo para humanizarlas aportando optimismo y felicidad al entorno mediante pintadas textuales en muros, fachadas, suelos o azoteas. Entienden su trabajo como una herramienta para transformar la ciudad y crear vínculos entre las personas porque sienten una responsabilidad para con la ciudad y el tiempo en el que viven. Han llevado a cabo proyectos en más de 30 países alrededor del mundo, colaborando con organizaciones como la ONU, Amnistía Internacional, PNUD, Greenpeace, Acción contra el Hambre o Cruz Roja. 

Los miembros de Boa Mistura son:

  • Javier Serrano Guerra: Arquitecto por la ETSAG, especializado en paisaje por la IUAV de Venecia.
  • Juan Jaume Fernández: Licenciado en Bellas Artes por la rama de Artes de la Imagen, en la Universität Der Künste de Berlín.
  • Pablo Ferreiro Mederos: Licenciado en Bellas Artes por la especialidad de Diseño Gráfico en la Aalto School of Design de Helsinki.
  • Pablo Purón Carrillo: Ilustrador y Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la URJC de Madrid.
  • Rubén Martín de Lucas: Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la UPM de Madrid. Actualmente desarrolla su trabajo en solitario como Artista Plástico.
Me topé con la obra de Boa Mistura por primera vez en la galería madrileña Ponce+Robles (Alameda 5) en julio de 2016 (había acudido ese año al Orgullo con un amigo norteamericano). Tenían expuesto una versión del mural Mis raíces son profundas, que por entonces estaban pintando en La Habana. Quedé asombrado por la fuerza expresiva de aquellos latones oxidados de barriles de petróleo sobre los que aparecía pintado en rojo el enunciado inconcluso y minimalista Mi raíz es,  que ocupaban toda una pared de la galería. 


Desde un principio me pregunté por la razón de su nombre, una expresión tanto gallega como portuguesa que significa buena mezcla. Habían decidido no llamarse con un nombre anglosajón, sino echar mano de una lengua española y otra ibérica, ambas lenguas hermanas. Mestizaje global con todas las letras. Como filólogo y políglota, me sentí fascinado por el uso poético del lenguaje que hacen en sus palabras/enunciados minimalistas y multilingües. Acuerdan sus mensajes con el vecindario donde actúan con la intención de empoderarlo y reivindicar la felicidad humana. Digamos que usan la palabra donde Bansky usa la imagen gráfica para un mismo fin. Sus palabras o fragmentos, a veces en mayúsculas, otras veces en minúsculas, alcanzan la categoría de poesía impresa en muros o sobre el asfalto: JUNTOS SOMOS BARRIO; TE COMERÍA A VERSOS; IMAGINATION MAKES US INFINITE; SOMOS LUZ; THE FUTURE NEVER HAPPENS; MADRID, TE QUIERO EN COLORES; FELICIDAD; CALMA; BELEZA; DOÇURA; ORGULHO; HOPE; ALEGRÍA. También usan el formato de letras sobrepuestas todas a la vez formando una sola, como con las letras que componen el vocablo DESTINO, u optan por dos palabras superpuestas una sobre la otra, como REALIDAD y MAGIA. Las variantes son inmensas.


Pablo Purón, quien ejerce de portavoz entusiasta del grupo, en una entrevista en 2017, narra cómo se gestó el grupo y cuáles fueron sus primeras intervenciones urbanas: Los cinco chicos que pintábamos en principio lo hacíamos porque nos llevábamos muy bien y esa amistad, tan fortalecida con el intercambio de opiniones y formas de mirar, se convirtió en el germen de lo que hoy es Boa Mistura. Cuando llegaba el viernes nos reuníamos para pintar y disfrutar. Cada uno estudió una carrera distinta, nunca pensada para ser volcada luego en la creación de un colectivo de artistas urbanos, aunque sí que de alguna manera nuestros estudios estaban relacionados con el trabajo en la calle. Indudablemente, todos teníamos mucho que aportar. Digamos que nuestras especialidades profesionales se fueron volcando en nuestro trabajo en la calle y eso hizo que tomara una dimensión distinta. En 2010 terminamos nuestras respectivas carreras y fue entonces cuando nos encontramos con que teníamos que tomar una decisión: especializarnos por separado o intentar aunar nuestras fuerzas en eso en lo que éramos tan felices y que, además a esas alturas, ya tenía cierta “solidez”. Decidimos escuchar a nuestro corazón y profesionalizarnos.


Nuestra filosofía es “hacer ciudad”; humanizar la ciudad. A partir de ahí nos movemos a un lado o al otro de la frontera en función de los que nos pida el proyecto. Salir fuera es difícil y ahí está esa valentía que genera el grafiti y que ayuda muchísimo. No esperamos sentados en nuestro estudio a que nos llamaran. La primera ocasión fue en Berlín. En esa ciudad tan alucinante teníamos claro que queríamos hacer algo, así que encontramos un muro (la fachada del hotel East Side) y le pedimos permiso al dueño, que al principio no podía creer que lo quisiéramos hacer gratis, pero le encantó nuestro atrevimiento y nos ofreció alojamiento y comida a cambio del mural. Alquilamos las grúas y empezamos a pintar 20 horas al día haciendo turnos para poder terminar en el menor tiempo posible porque las grúas costaban “un huevo”.  Así fue nuestro bautismo en el extranjero: 30 metros en 5 días. Cuando terminamos el mural, la última mañana desayunando en el hotel, fue cuando decidimos convertirnos en Boa Mistura.


En 2012 hicimos un proyecto en las favelas de Río que tuvo posteriormente mucha repercusión y donde la palabra por fin se convertía en la protagonista absoluta del trabajo. Igual que en Ciudad del Cabo, en las favelas de Brasil tomamos conciencia del poder transformador que nuestra obra podía llegar a tener porque de pronto estos sitios se nos ofrecían en muchos sentidos como lugares vírgenes en los que los proyectos tenían un calado con una increíble capacidad de amplificación. También allí aprendimos que la manera de trabajar en la calle tenía que ser en comunidad;  dirigiéndonos a los líderes locales que son la primera frontera y los que nos validan ante la comunidad y después, con unas pautas más o menos claras y siempre respetando las reglas de convivencia, hablando con la gente, pero sobre todo escuchándolos; observando su medio de vida, viviendo un tiempo entre ellos para finalmente ser capaces de crear algo que de alguna manera transforme su paisaje aportando valor.

En una entrevista en 2016, Pablo Purón remacha: ¿La experiencia más satisfactoria de nuestro trabajo? Poder vivir de lo que más nos gusta hacer es un privilegio. Al final es un hobby. Le ponemos la etiqueta de trabajo porque es lo que nos da de comer, pero es lo mismo que haríamos en nuestro tiempo libre. De cara al público, lo que más nos apasiona es poder transformar comunidades y barrios. Cuando trabajas en la calle, el proyecto se va nutriendo a cada instante de las energías del entorno. Una obra al aire libre la puede contemplar todo el mundo. Se produce una gran agitación que puede servir de inspiración y ser susceptible de tener un poder transformador. Provocar un cambio positivo en el lugar es una experiencia verdaderamente gratificante.

Todos sus proyectos pueden verse y disfrutarse en este enlace al espectacular sitio web del colectivo. cmg2023

10 diciembre 2022

Cachorro Lozano: El hombre y el artista

Por CARLOS MARTÍN GAEBLER


Cuando conocí la obra multidisciplinar de Cachorro Lozano en Instagram quedé deslumbrado por la frescura de sus dibujos y por la rebeldía insinuante de sus autorretratos. Cachorro Lozano (Bilbao, 1993) es un artistazo de la cabeza a los pies, literalmente, pues crea una iconografía doble: por un lado, celebra la sexualidad masculina dibujándola con sus gruesos lápices de cera MANLEY; y, por otro lado, se autorretrata o deja retratar, cual fauno hedonista, en poses sugerentes, regalando al espectador el esplendor de un cuerpo de belleza cruda, sin depilaciones. Reivindica la belleza masculina en su estado natural, y pinta las pollas más bonitas de la iconografía de nuestro tiempo (mi obra es muy falocéntrica).


Cuando acabó sus estudios de Bellas Artes en Bilbao, Lozano se trasladó a Madrid en 2015 para realizar un master en Práctica Escénica y Cultural Visual en el Reina Sofía. La vida en la estimulante metrópoli supuso la eclosión de su talento artístico. Su obra heterodoxa evoca el trazo desenfadado del desaparecido Juan Botas, el colorido de Keith Haring, o las morfologías de Oscar Mariné. Sus dibujos y sus poses parecen remitirnos al hedonismo ochentero de la Movida, como si fueran el eslabón perdido que entroncase con aquella década prodigiosa que ahora, en estos oscuros tiempos de involución, nos parece tan lejana. Carpe Diem.


Su obra fotográfica es claramente autorreferencial: Trabajo con diferentes fotógrafos y mucho autodisparo. Hay algo en el formato de lo auto, de la construcción de uno mismo consigo mismo, que me interesa mucho como material artístico más allá de la mirada externa.” Su corpus fotográfico es una celebración del amor entre hombres que ya no necesita esconder ni su nombre ni su imagen, y es, en definitiva, un acto de rebeldía, una reivindicación del homoerotismo y de la identidad masculina (vello incluido). “Me disparan a menudo, y capturan muy bien el erotismo que siento, Analógico (Barcelona) y Caín Q (Madrid), dos fotógrafos a los que adoro.” También le han fotografiado Rey Badesan en México, Carlos Torreblanca y Alejandría Cinque en Madrid, o el holandés Paul Sixta en Barcelona.


En esta época de puritanismo epidérmico, la obra de este instagramero hipernarcisista es una celebración de la belleza viril, exaltación de una sexualidad radicalmente libre. Cachorro Lozano es su propia obra de arte, pues hace de su cuerpo un objeto estético y sensual. La figura de Joe D’Allesandro, megaicono erótico de los años 70 y 80, cuyos hermosísimos posados marcaron época y abrieron el paso a la exhibición descarada del cuerpo masculino desnudo, es precursora de la renovada iconografía marica de Lozano. Su lenguaje explícito plantea un contrapunto masculino al cuadro L'Origine du monde, pintado por Gustave Courbet, obra que ya en el siglo XIX derribó el tabú de la representación artística del sexo humano.




Gusta el artista de acompañar algunas de sus obras de textos, en castellano o en inglés, que son pura poesía minimalista y que escribe con una exquisita caligrafía que remite a los colores del arco iris. Su conocimiento de la lengua inglesa (mis padres tuvieron el acierto de inscribirme en una academia de inglés a los cinco años en vez de apuntarme a un club de fútbol) le hace un creador bilingüe. Me encanta trabajar con textos, y, a menudo, incluyo algún minipoema o frase para contextualizar mis dibujos, pues le dan otra perspectiva a la obra, menos visual, más conceptual.”


El artista y el exhibicionista que comercia con su propia imagen se superponen en la obra de Cachorro Lozano, un artista global made in Spain, fruto de internet y de las redes sociales, cuyas creaciones y actitud vital son un antídoto necesario contra el oscurantismo, contra la glorificación religiosa de la virginidad, y contra el miedo al sexo de tantos hombres que viven escondidos en el ciberarmario. A steady fuck is good for you• cmg2018
PD: En 2019, Cachorro Lozano protagoniza, junto a su pareja, Alejandría Cinque, el ardiente cortometraje erótico para adultos Serodiscordantes, una historia, viril y tierna a un tiempo, que presenta, de forma explícita y hedonista, la vida de dos amantes reales. El amor es sexo. El sexo es amor.


Exposición What a Gay Day to be Alive en BCN


02 julio 2020

Una calle para el doctor Fernando Simón



En la semana en la que España entró en la nueva normalidad, el artista urbano Nean (Barcelona, 1990), acudió a la calle San Simón, en el madrileño barrio de Lavapiés. Allí, junto a la placa con el nombre de la calle, instaló un mosaico de más de 800 piezas que forma la cara del doctor Fernando Simón.

Nean es solo el nombre artístico de este catalán afincado en Alcorcón, que prefiere no revelar su verdadera identidad. "Quiero mantener mi anonimato como Banksy, porque me da libertad a la hora de poder crear. Me gusta que la gente no me tenga identificado, ni mis padres saben lo que hago", afirma. Tampoco quiere revelar el momento exacto en el que colocó su obra dedicada al doctor Fernando Simón, quien se ha convertido en un icono pop de la pandemia. Solo habla de fechas aproximadas –la semana del 22 al 28 de junio, cuando arrancó la nueva normalidad– y el método para hacerlo: primero, en casa, montó las 800 teselas que componen el mosaico que forman la figura del doctor. Tardó cerca de tres horas en pegarlas todas. Después, durante la noche, las colocó con ayuda de una escalera. “Quería hacerle un homenaje al personaje del momento”, cuenta.

01 junio 2018

La mirada guarra


Por CARLOS MARTÍN GAEBLER

Hace ahora 34 años, se inauguraba en Sevilla la 3ª Semana de Cine Homosexual, organizada por el Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA), cuyo cartel acompaña esta reseña. Sirvan estas líneas para hacer memoria de aquellos días. 

El cartel anunciador del certamen, cuyo autor he indagado sin éxito*, fue elegido de entre 30 trabajos que se presentaron a un concurso público convocado al efecto. El jurado estuvo presidido por el director general de Teatro, Música y Cine de la Junta de Andalucía, Jesús Cantero, el pintor Joaquín Sáenz, el abogado Joaquín Vázquez, en representación del Frente de Liberación Homosexual de Andalucía, asociación organizadora de la Semana, y la periodista de la Cadena SER, Regina Farré, quien levantó acta de la resolución y anunció la obra premiada.

El cartel, de 70x50, representa los genitales masculinos por cuadruplicado, inspirados en los atributos del David de Miguel Angel. Tres de los fotogramas aparecen con fondo amarillo, y el cuarto está invertido sobre fondo morado. Esta iconografía nos remite al espíritu hedonista de los ochenta, reivindicativo de la sexualidad libre en una sociedad beata obsesionada con la virginidad y la represión de la felicidad carnal.

Sin embargo, no debieron pensar lo mismo los concejales del Grupo Popular del Ayuntamiento de Sevilla, quienes lo calificaron directamente de "pornográfico", y votaron en contra de destinar fondos públicos para la promoción del certamen. En este caso, la lascivia parecía estar en la mirada sucia del represor (o del reprimido). El Daesh también lo habría censurado. La derecha española arrastra desde siempre un problema patológico con la representación de la sexualidad. Deberían mirárselo. El concejal José María Ferré declaró: “En ningún caso estamos en contra de que se celebren estos certámenes, sino de que se financien con el dinero de los sevillanos.” Ahora bien, para financiar actividades religiosas sí que hay dinero público. ¿Qué fue de la separación constitucional entre Iglesia(s) y Estado?

Recuerdo con orgullo haber participado en la pegada de carteles con otros compañeros del FLHA, cubo con cola en mano, por las calles de Sevilla. Sentí una emoción liberadora al empapelar paredes de mi ciudad con esta imagen transgresora que celebraba la alegría del sexo. Al terminar, me llevé a casa un ejemplar del cartel, que ha permanecido en una caja, preservado de la luz, durante más de tres décadas, y que, al parecer, es el único que existe en la actualidad. Me ha parecido oportuno escanearlo para difundirlo en la red, precisamente cuando la libertad de expresión artística se ve de nuevo amenazada en España, y donarlo al Archivo de la Memoria Histórica Homosexual de Andalucía, actualmente en construcción.

Polémica aparte, aquella semana de cine de temática homosexual fue un éxito de público. Acudieron los sevillanos y sevillanas modernos y cinéfilos de aquel entonces, personas de mirada limpia. Tuvo lugar en el ahora extinto y añorado Cine San Vicente (el cartel incorpora el precioso logotipo minimalista de la sala, regentada por el gran ilustrado cinematográfico Manuel Gómez), que se había engalanado para la ocasión con tules, gasas y flores, y con un San Sebastián rodeado de azucenas en el hall de entrada. Los demás carteles presentados se exhibían en los pasillos laterales de la sala. Se proyectaron filmes de gran calidad, en español, francés, e inglés, tales como Laberinto de pasiones, de Pedro Almodóvar; Los placeres ocultos, de Eloy de la Iglesia; L’homme blessé (El hombre herido), de Patrice Chérau; Merry Christmas, Mr. Lawrence (Feliz Navidad, Mr. Lawrence), de Nagisha Oshima; Coup de foudre (Entre nosotras), de Diane Kurys, Polyester, de John Waters; y, como homenaje a Montgomery Clift y Tennesse Williams, se exhibió la clásica Suddenly, Last Summer (De repente, el último verano), de Joseph Mankiewicz. Tras el visionado de las películas, los asistentes permanecían en la sala para comentarlas y conversar sobre temas relativos a las dificultades cotidianas con las que se enfrentan las personas homosexuales. cmg2018

*Agradecería a quien conociese la identidad del autor del cartel me lo comunique para añadir su nombre a esta reseña, como se merece.

Hoy 1 de junio se presenta este cartel, junto a otros carteles recuperados del activismo LGTB de los años 80, en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla (Almirante Apodaca, 4), dentro de los actos culturales del Mes de la Diversidad Sexual.

FELIZ_ORGULLO_2018 a todos y a todas.


24 noviembre 2017

Hay otros mundos, pero están en éste

Por JOSÉ ANDRÉS ROJO
El País, 24 de noviembre de 2017

La manada, la tribu, la nación, el pueblo. Hay verdadero pavor en los últimos años a desengancharse del grupo, y a perderse en las cosas de cada uno. Así que lo habitual es tirar el ancla para fijarla de manera firme en algún lugar que dé calor y que sirva para confirmar que sí, que eres de los nuestros. Los expertos suelen referirse a la globalización para entender esa querencia: la gente busca afinidades para no extraviarse en esa vaga nebulosa donde existe tanta diversidad. Hay otros que entienden que son conductas provocadas por la crisis económica, y es que si no fuera por los más próximos podrías haber sido fulminado. Otra interpretación más: Internet te abre a un mundo tan vasto y ajeno que más vale buscar ahí a tus afines y darle al “me gusta”.

La peste de las identidades está a la orden del día. Es necesario y urgente pertenecer a algo, vestir las mismas camisetas, levantar las mismas banderas, aspirar a una pureza intachable, ser auténticamente de izquierdas, tener raíces, no cometer traición. De lo que se trata, antes que nada, es de compartir unas señas de identidad y de tener localizado al enemigo. Cuando reflexiona sobre los afanes de tantos por legitimar la propia causa en su último libro, La flecha (sin blanco) de la historia, el filósofo Manuel Cruz cita unas observaciones de un artículo de Tzvetan Todorov publicado en estas páginas: “Cuando uno atribuye todos los errores a los otros y se cree irreprochable, está preparando el retorno de la violencia, revestida de un vocabulario nuevo, adaptada a unas circunstancias inéditas. Comprender al enemigo quiere decir también descubrir en qué nos parecemos a él”.

Nada más alejado de la corriente que hoy se impone, donde lo que sobre todo importa es ser de la manada, de la tribu, de la nación, del pueblo. Hay, sin embargo, otros mundos y, por extraño que parezca, están en este.

Por ejemplo, William Morris. Vivió en la Inglaterra victoriana y tuvo tiempo para hacer de todo. Fue diseñador, artesano, empresario, poeta, ensayista traductor, bordador, tejedor, impresor, tipógrafo, editor, agitador político, etcétera. Una exposición recoge una amplia muestra de su obra en la Fundación Juan March de Madrid, y en su sala de conferencias recordó el escritor Ignacio Peyró hace unos días que uno de los caminos que exploró para forjar sus derroteros espirituales fue el de regresar al medievo. En la Inglaterra cargada de humo y manchada con el hollín de las fábricas de la era industrial, Morris eligió el lustre de los ideales caballerescos y el esplendor de las catedrales góticas.

Procedía de una buena familia, jamás tuvo dificultades económicas, tenía las antenas puestas para atrapar cuanto contribuyera a conquistar más belleza. Pero las injusticias lo exasperaban. Así que se metió en política, entregado a difundir la causa socialista. Hay otros mundos, sí, pero están en este. Y frente a cuantos reclaman las identidades sin mácula, confirman que las cosas son más complejas, que somos mestizos y que, ay, también llevamos al enemigo dentro.

03 octubre 2016

TED Talks

TED Talks, las charlas con más de 2.000 millones de visualizaciones en Internet

Por Zuberoa Marcos | 02-10-2016

Una inscripción en el frontispicio del edificio que albergaba la academia fundada por Platón en Atenas advertía: “Aquí no entra nadie que no sepa geometría”. Así de en serio se tomaba el filósofo griego las matemáticas, aunque en su academia, además, se enseñase también medicina, retórica y astronomía. La influencia de aquel centro de pensamiento nacido hace casi 2.500 años puede rastrearse en la cultura occidental hasta hoy, a pesar de la precariedad de las fuentes documentales que han sobrevivido. Un problema que no tendrán seguramente quienes, dentro de un par de milenios, quieran acceder al saber de estos inicios del siglo XXI. Bastará con que repasen de forma exhaustiva la colección de charlas TED Talks para tener ante sus ojos un compendio de algunos de los pensadores y pensadoras más brillantes -y originales- de nuestros días.

TED nació como una idea del arquitecto Richard Saul Wurman en 1984 para mostrar la convergencia entre la tecnología, el entretenimiento y el diseño (iniciales que conforman el acrónimo TED). La primera conferencia incluyó la presentación del por entonces revolucionario disco compacto de Sony y una demostración del primer Macintosh, el polémico ordenador que provocaría el despido de Steve Jobs de Apple, la compañía que él mismo había fundado. Aquella primera charla conserva su valor histórico, pero resultó un fracaso económico. Tanto que hasta seis años después nadie se animó a resucitarla. La década de los noventa fue la del despegue y consolidación de las conferencias TED, pero su influencia a nivel mundial no era todavía relevante: sólo podían asistir unos pocos socios, quienes pagaban un precio muy alto por escuchar a los grandes gurús de la tecnología.

El cambio definitivo llegó con Chris Anderson, figura clave de los medios de comunicación digitales (fundó Future Publishing y la web IGN), quien adquirió TED Conference en 2001 con el objetivo de convertirla en un fenómeno global. En una entrevista publicada en 2012, Anderson describía así el cambio: “Eran 800 personas juntándose una vez al año; ahora son un millón de personas viendo las charlas TED online cada día”. La tecnología, el entretenimiento y el diseño dejaron de ser los únicos temas y el repertorio se amplió a tantos quehaceres humanos como fuera posible imaginar: medicina, robótica, astrofísica, biología, música, computación… Si es una idea que merece la pena ser difundida, como asegura el lema de TED, puede encontrar su hueco.

El formato de las conferencias es siempre el mismo: duran un máximo de 18 minutos (esta duración fue elegida porque el famoso discurso de Martin Luther King “I have a dream” duraba 17 minutos y 30 segundos), están apoyadas por medios audiovisuales, son grabadas con varias cámaras y los ponentes -de pie y solos en el escenario- no utilizan notas. Las charlas son difundidas de forma gratuita a través de Internet, tanto en la web de TED como en YouTube (en 2016 superan los dos mil millones de visualizaciones en ambas plataformas), así como en NetFlix o i-Tunes. Y la organización ha crecido con franquicias TEDx que se realizan de forma independiente con pensadores locales por medio mundo.

TED puede continuar creciendo porque la imaginación y la inteligencia humanas también lo seguirán haciendo, y su forma de difundirlas se adaptará a las nuevas tecnologías como la realidad virtual. Anderson es optimista respecto a lo que nos espera: “El futuro no es un destino que ya está escrito y al que nos veremos empujados. Es una página en blanco que estamos escribiendo colectivamente”. Algunos, como él, se preocupan de que juntos hagamos buena letra.

17 julio 2015

08 marzo 2014

YO DECIDO


23 abril 2013

25 enero 2011

BCN por Mariscal

07 julio 2007

Publicidad creativa


03 junio 2007

BCN

15 junio 1988

Recortable del aniversario

 


Diseño analógico digitalizado de invitación a mi fiesta de cumpleaños realizado con letras recortadas de revistas y pegadas en un folio A4 de color blanco para ser fotocopiado en folios de color ocre y enviado por correo postal a los invitados. cmg1988