04 julio 2026

Lo queer explicado

Por SATO DÍAZ

elpublico.es, 4 de julio de 2026

Las letras esperan cociéndose en la sopa de letras para ser elegidas y formar palabras. Y las palabras cuentan sueños, recuerdos, objetos, personas, sentimientos, revoluciones. Pocas veces las letras adquieren significado y derrumban muros por sí mismas. Esto acontece, sin embargo, con una fuerza sobrehumana en la coalición de iniciales LGTBIQ+. Cada letra es un símbolo, un colectivo de personas, un mar de opresiones, de rebeliones, sentimientos...

"Cada vez me inquieta más lo larga que se va haciendo la lista: LGTBI no sé qué y al final, como no cabe, plus". Estas palabras no las pronunciaba Santiago Abascal, ni siquiera Isabel Díaz Ayuso, ni Viktor Orbán, ni Donald Trump. Parece que Felipe González ya no entiende el mundo en el que vive, y ansía que la realidad se acomode a su nivel de comprensión y se simplifique. Las reivindicaciones de lesbianas, gays, trans, bisexuales e intersexuales le resultan inquietantes a un expresidente del Gobierno que incomprensiblemente sigue militando en un partido socialista y progresista. 

González evita citar la letra 'Q', que sería la siguiente en esa "larga lista". La 'Q' de queer. El PSOE también eliminó la letra 'Q' de sus documentos en el 41 Congreso Federal celebrado en Sevilla a finales de 2024. La corriente de las llamadas "feministas radicales" o "TERF (Trans-Exclusionary Radical Feminist) del partido, representadas por figuras como la ex vicepresidenta Carmen Calvo, impuso la orientación política oficial de esta formación. Los sectores LGTBIQ+ perdieron una contienda que se votó de noche y pilló a algunos por sorpresa. Lo relacionado con la teoría queer quedaba fuera de la nomenclatura y de la línea de acción política oficial. Así, Víctor Gutiérrez es secretario de Políticas LGTBI del PSOE, sin 'Q', ni queers, ni nada que se le parezca.

Lo queer es una corriente de pensamiento que rechaza las categorías fijas de género y sexualidad, defendiendo que tanto la identidad de género como la orientación sexual son fluidas y constructos sociales, nada predeterminado. Lo queer es, por tanto, un cuestionamiento constante de la norma, que nace de aquellos colectivos oprimidos que eran nombrados así como un insulto: raro, excéntrico, extraño, maricón... Lo queer es, sin lugar a dudas, revolución.  

El periodista, escritor, guionista y referente del movimiento LGTBIQ+ Paco Tomás, colaborador de Público, definía lo queer en el programa emitido por este periódico con motivo del Orgullo y se refería así: "La 'Q' de queer es pensamiento". Hay lesbianas que son lesbianas pero no son queer, hay gays que tampoco son queer, ni bisexuales... Ser queer o identificarse con esta corriente es una posición política que trasciende, como decimos, la identidad de género y la orientación sexual propia. Ser queer implica un posicionamiento político, situarse en un lugar en el mundo para convertir los márgenes y las periferias en el centro y derribar el poder establecido.  

Queer es, por tanto, criticar el orden mundial en el que vivimos y somete a pueblos enteros, condenar el genocidio en Palestina o la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, disentir del militarismo rampante que solo tiene la guerra como horizonte, asumir la conciencia de clase, disputar siempre a los de arriba y nunca a los de abajo, llenar de agujeros las fronteras, integrar el antirracismo como práctica diaria, adoptar una posición transfeminista para afrontar la vida, visualizar un mundo en el que la diversidad de los cuerpos sea una riqueza y no un motivo de exclusión...  

El oprimido colectivo LGTB lleva décadas luchando por obtener los mismos derechos que las personas que han habitado plácidamente en la heternorma. Normalizar orientaciones sexuales e identidades de género y la transexualidad ha sido el leitmotiv de estas luchas de liberación, un objetivo justo y loable. Normalizar. Y en este sentido, logros como la consecución del matrimonio de personas del mismo sexo hace ya 21 años en España deben seguir siendo motivo de reivindicación y celebración. El fantasma reaccionario que sacude el mundo coloca a la comunidad LGTBIQ+, precisamente, como uno de sus principales  objetivos a batir. Pero, ¿es suficiente normalizar?   

En un mundo trastornado en el que la ultraderecha cada vez gana más poder e impone su mirada violenta, unificadora, clasista, racista, machista y opresora, la lucha por la normalización pierde sentido. Y entonces surge la necesidad de construir una alternativa, a todas luces, alejada de la realidad que se está imponiendo. En otras palabras hackear el sistema, hackear la norma que, pese a ser norma, va perdiendo el sentido común.      

En este contexto, la 'Q' adquiere una especial relevancia. Lo queer es pensamiento, lo queer es revolución. Lo queer es un lugar desde el cual boicotear el panorama que se va imponiendo e imaginar otros mundos posibles, otras relaciones posibles, otras familias posibles, otro sexo posible, otros trabajos posibles, otras ciudades posibles, otras personas posibles, otros hábitos posibles, otras lecturas posibles, otros amores posibles, otros Estados posibles, otras policías posibles, otra geopolítica posible, otro consumo posible...  

Feliz Orgullo 'Q'. Feliz revolución queer.

03 julio 2026

Por qué los maricas necesitamos amigos maricas

La homofobia y las normas de género nos dificultan tejer amistades estrechas entre nosotros, pero cuando lo logramos mejora nuestra salud y nuestro bienestar

Por Jaime Sevilla Lorenzo

eldiario.es 2 de julio de 2026

Podemos acabar creyéndonos parte de esa imagen estereotipada que la homofobia genera sobre nuestro propio colectivo. Y eso nos aleja de él. Fotograma de la serie 'Looking' (HBO)

Cuando empecé a salir del armario en mi adolescencia, las primeras personas con las que me abrí a manifestar quién soy se llamaban Míriam y Ángela. Las primeras amistades que hice al llegar a la universidad, Virginia y Sandra. ¿La primera persona con la que cogí confianza en el trabajo que tuve durante más de ocho años? Cristina. Si todos estos nombres son femeninos, no es casualidad.

A lo largo de mi vida, he tenido mucha más facilidad para hacer amigas que para hacer amigos. No me pasa solo a mí: diría que es un patrón bastante habitual entre los maricas. ¿Por qué ocurre? Cuando se lo pregunto a Carlos Soto, experto en psicología afirmativa LGTBIQ+, hace lo que hacen a menudo los psicólogos: llevarnos a nuestra infancia. “Imagínate a tu niño del colegio o del instituto. Los primeros insultos que recibimos, el primer insulto de ‘maricón’, no suelen venir de las niñas. Suelen venir de los chicos heterosexuales”, analiza. “Tiene todo el sentido del mundo que nos sintamos más cómodos con las chicas, que es donde nos terminamos refugiando porque suelen aceptarnos mejor desde que somos pequeñitos”, añade.

Así que desde la infancia nos rodeamos de chicas para protegernos del rechazo y de la violencia. Y cuando nos hacemos mayores, supongo, aún tenemos interiorizado que ellas en general van a ser un espacio seguro, mientras que a ellos los podemos percibir como una amenaza.

Reconozco que a mí me ha costado un poco aprender a relacionarme con hombres heterosexuales, y no sé hasta qué punto lo he conseguido. A menudo, cuando conocía a uno, inconscientemente partía de cierto miedo a que fuera homófobo y me ponía a la defensiva hasta que me demostrase que no lo era. Lo que yo llamo presunción de homofobia. E incluso ahora, cuando los conozco más y rebajo esas barreras al constatar que no hay ese rechazo, no me resulta fácil desarrollar amistades profundas. Quizá no termino de sentir que los hombres heteros y yo hablemos el mismo idioma.

¿Y con los que no son heteros? Hasta pasados los treinta, tampoco tuve apenas amigos maricas. Hay quienes sí, desde muy jóvenes, forman grupos con otros chicos del colectivo con los que comparten sus vidas y salen por sitios de ambiente, pero no fue mi caso. Pregunto a Gabriele, uno de los amigos que sí tengo ahora, y me responde que le ha pasado lo mismo: siempre se ha relacionado más con mujeres. Me cuenta que en el pueblo pequeño del norte de Italia en el que se crió “no había otros maricas, que se supiera”. Después, en la universidad, sí conoció a otras personas LGTBIQ+, pero con ninguna de ellas desarrolló una amistad estrecha. En torno a los 25 años, se acercó a un grupo de gente del colectivo, pero no terminó de encajar con ellos: “Solo se juntaban para salir de fiesta. No eran mi rollo, no me aportaban mucho, así que me alejé un poco. Nunca les consideré de verdad como amigos”.

Por la consulta de Carlos Soto pasan a menudo chicos maricas que no tienen amigos como ellos. El psicólogo lo relaciona con los prejuicios que existen sobre el colectivo, que a veces calan en nosotros mismos: “Desde pequeño no tienes referentes, no conoces a muchos chicos gays. Entonces vas desarrollando las creencias falsas y negativas que te mete la sociedad, como que son todos unos guarros, que solo buscan sexo, que no pueden formar familias…”. Nos podemos acabar creyendo parte de esa imagen estereotipada que la homofobia genera sobre nuestro propio colectivo. Y eso nos aleja de él.

También ocurre a veces que, aunque hagamos amigos maricas con los que salir y hacer planes, nos cuesta desarrollar con ellos vínculos más profundos. Pese a que no seamos heteros, los problemas que implica la masculinidad nos atraviesan. Hemos crecido en un contexto social en el que, mientras a las mujeres se les exige que sean empáticas y cuiden a los demás, a los hombres se nos dice que nos mostremos fuertes o que no lloremos. Se nos educa más en la agresividad que en el cariño. Y aunque al aceptar nuestra orientación sexual y construir nuestra identidad podemos romper poco a poco con buena parte de las normas de género que nos han impuesto, seguramente hay cosas que están grabadas en lo más profundo de nuestra mente y aún nos queda trabajo para deconstruirlas. Quizá ese es uno de los motivos por los que nos resulta más difícil construir amistades estrechas entre nosotros: se nos ha preparado para ser menos cuidadores.

Mi sensación es que a las mujeres lesbianas no les ocurre tanto esto. Tienen otros problemas: la lesbofobia combina machismo y homofobia en un cóctel explosivo que no suma estas discriminaciones, sino que las multiplica. Pero creo que, al menos, haber recibido una educación que les empuja más hacia los cuidados y hacia la inteligencia emocional les puede ayudar a desarrollar redes de sororidad más fuertes.

Otro obstáculo para establecer vínculos profundos es la propia homofobia, que a veces nos lleva a construirnos un caparazón que luego nos cuesta romper. Carlos Soto me explica que, al sentirnos diferentes a los demás y sufrir rechazo o incluso acoso, tendemos a desarrollar “una baja autoestima y un miedo muy intenso a mostrarnos vulnerables”. “Y claro, ¿cómo voy a generar una intimidad si me da miedo mostrarme vulnerable? La base de la intimidad es la vulnerabilidad. Si he aprendido desde pequeño que al mostrarme vulnerable y ser quien soy me agreden, me pongo una capa de protección para evitar todo eso”, analiza.

Esa barrera que nos hemos construido dificulta que, cuando ya somos adultos, desarrollemos vínculos sanos: “No soy capaz de mostrarme como soy y empiezo a hacer un montón de estrategias para que no me dejen, para mostrarme superseguro... Entonces no se termina de generar esa intimidad real y las relaciones son más superficiales”, valora el psicólogo. Imagino que esto sí nos puede ocurrir a toda la comunidad LGTBIQ+ y no solo a los maricas.

Eso no quiere decir que estemos condenados a no tener amigos cercanos. “Que arrastremos esas heridas desde la infancia no significa que no se pueda trabajar ni que esto sea para toda la vida”, defiende el especialista. Pone en valor que “dentro del colectivo hay mucha resiliencia y mucha introspección”. Y destaca que “haber vivido todo lo que hemos vivido nos lleva a no ir por la vida sin cuestionarnos las cosas” y a “una introspección a la que a lo mejor alguien heterosexual a quien le han dado todo en la vida no llega”.

En mi caso, mi falta de amigos maricas ha cambiado en los últimos dos años. Tras una crisis de los 30 bastante significativa, empecé a quedar mucho con un amigo de una amiga. Comenzamos a ir juntos a shows drags, a compartir viajes… pero también a escucharnos, a apoyarnos, a acompañarnos en los bajones. Ahora es una de las personas más importantes para mí. También en esa época decidí apuntarme a una escuela de bachata y salsa sin roles de género, orientada a la comunidad LGTBIQ+. Unos meses después, ya había hecho ahí un grupo de amigos maricas que compartimos el disfrute de bailar y que, a la vez, nos cuidamos.

Para Gabriele, que es parte de ese grupo, también es la primera vez que desarrolla amistades estrechas con otros chicos gays, y es algo que necesitaba: “En los últimos años, empecé a pensar que hay muchas cosas de mi vida que, al compartirlas con otras personas, no las pueden entender de verdad porque no las viven. Si las comparto con mis amigas chicas, me van a dar apoyo, pero no conocen las dinámicas”, me explica. 

Y me recuerda un momento que vivimos hace poco algunos de esos amigos, en un largo viaje en coche en el que volvíamos de pasar un fin de semana bailando juntos en un festival de bachata y salsa. Ahí tuvimos una conversación profunda sobre problemas que vivimos específicamente los maricas. A todos nos reconfortó poder hablar de eso con gente a la que le pasan cosas parecidas. Gabriele lo agradece así: “Al encontrar a gente como vosotros me di cuenta de que es posible tener amistades verdaderas y compartir aficiones que no sean tóxicas con gente del colectivo. Es algo nuevo que descubrí y que no sé si veía posible, pero no lo daba por hecho o lo veía como algo difícil”.

Que estas amistades son importantes no solo lo pensamos Gabriele y yo: también lo dice la ciencia. “En la psicología, tener amigos del colectivo se define como un factor protector: algo que es beneficioso para nuestra salud, como hacer deporte o comer saludable”, me explica Carlos Soto. Señala que “hay estudios que demuestran que favorece nuestra salud de muchas formas”. Una de ellas es que “reducimos la homofobia interiorizada”, ya que conocer de cerca la realidad de otras personas ayuda a desmontar los prejuicios que nos crearon sobre las personas LGTBIQ+. Otra es que esas amistades contribuyen a proteger nuestra salud sexual: “Cuantos más amigos del colectivo, más acceso a información sexual”.

El psicólogo también destaca que esas otras personas “han vivido lo mismo que tú”, en referencia a procesos como la salida del armario, el miedo a contarle a tu familia quién eres o a perder amistades, el rechazo o el bullying. Apunta que compartir esas vivencias “genera una sensación de validación muy potente que no te puede generar alguien que no pertenece al colectivo y no lo ha vivido”. Y añade más beneficios psicológicos de tener amigos del colectivo: la existencia de referentes diversos que te abren la mente a imaginar diferentes maneras de vivir, que es “importante para la autoestima”; el sentimiento de pertenencia a una comunidad, algo que “todos los seres humanos necesitamos”; y la sensación de “poder ser tú mismo y expresarte como quieras sin ser juzgado ni seguir arrastrando esa fachada desde la adolescencia, lo cual se traduce en un mejor autoconcepto”.

Yo no conocía esos estudios científicos, pero sí he descubierto con mi propia experiencia que la llegada de estos amigos maricas a mi vida la ha mejorado sin duda. No sustituyen a mis amigas mujeres, esas mariliendres a las que intento cuidar tanto como me cuidan a mí y que siguen siendo una parte esencial de mi círculo. Más bien las complementan. Me permiten compartir risas, dramas y vivencias con quienes son como yo, hacen lo que yo y les pasa lo que a mí.

26 junio 2026

La IA roba

Por Najat El Hachmi, El País, 26.06.26

Los publicistas de la cosa quieren que nos rindamos sin luchar ante lo que no es más que un expolio depredador

Escritores, traductores, periodistas, ilustradores, compositores, guionistas, trabajadores todos del mundo del arte y la cultura nos pasamos horas y días, a veces años, devanándonos los sesos para crear algo único y original. Intentamos hacer sentir, pensar, vivir con lo que entregamos al público convencidos de que el arte es algo bueno que alivia el sufrimiento y la pena, contagia alegría y abre ventanas a la esperanza. Nos descubre mundos distintos que nos asombran y amplían la realidad concreta en la que nos ha tocado vivir, poniéndonos al alcance lo que queda lejos, haciéndonos partícipes de vidas ajenas, deslumbrándonos con lo bello y lo singular pero también con lo común. Estar expuestos a cualquier forma de creación artística es tener la posibilidad de ampliar el imaginario propio, conectar de un modo profundo con la consciencia de otro ser humano aunque esté lejos y sus circunstancias no tengan nada que ver con las nuestras.

Los que nos dedicamos a las letras amasamos las lenguas que tenemos entre manos, tomamos consciencia de sus muchos registros, la complejidad de sus estructuras gramaticales y sintácticas, los infinitos matices de la semántica, la música de la fonética y la prosodia, y exploramos los márgenes del idioma para empujar un poco más sus límites. Cada uno de nosotros, tecleando y añadiendo una página escrita a la cultura común que habitamos estamos alimentándola, expandiendo sus posibilidades. Publicando entregamos ese trabajo al resto de los ciudadanos para que lo disfruten y se lo hagan suyo. Para que podamos sostenernos en este oficio, como hace un fontanero o un médico o un ingeniero, como hace cualquiera en una sociedad que usa el dinero para los intercambios, recibimos una remuneración por hacer nuestro trabajo. Para eso se crearon leyes de propiedad intelectual que reconocen la autoría y la protegen del robo descarado que supondría que un particular explotara lo creado por otros sin la debida retribución.
Hasta que ha llegado la llamada Inteligencia Artificial y de nuevo hay quien nos quiere convencer de que no se le puede poner freno y hay que entregar sin más a los señores feudales de la tecnología el fruto de nuestro trabajo. “¡Es progreso! ¡Es avance imparable!”, gritan los publicistas de la cosa para que nos rindamos sin luchar ante lo que no es más que una nueva ofensiva de los poderosos tecnocapitalistas, expolio depredador con el artificio de la astucia del ladrón, que nada tiene que ver con la inteligencia.

24 junio 2026

T11, un cineclub ciudadano

Araya, primera obra maestra del cine venezolano, es una especie de documental ficcionalizado sobre la vida de los salineros en tres lugares áridos y desérticos de la península de Araya, en el norte de Venezuela. Rodado en blanco y negro en 1959 por la cineasta Margot Benacerraf, es un poema cinematográfico de una belleza extraordinaria.
 

13 junio 2026

Ágora

Por LAURA HOJMAN

elDiario.es, 12 de junio de 2026

El Riviera, uno de los muchos cines de verano que hay en Atenas. Foto: Miguel Jiménez

Escribo desde Atenas, donde participo en el Festival LEA (Literatura en Atenas) y donde presento estos días mi documental Un hombre libre, además de participar en diversas charlas sobre creación y cultura.

Entre las muchas cosas que me han emocionado estos días, sin duda, una de ellas es hablar sobre narración, palabra y pensamiento en la ciudad que inventó el marco para hacerlo. Me impresiona tanto estar aquí, que les confieso que las lágrimas me han caído en más de una ocasión mientras paseo por este maravilloso lugar del mundo.

No les aburriré contándoles cómo se estremeció mi corazón hasta quedarme casi sin habla al subir a la Acrópolis y tener ante mis ojos uno de los mayores hitos de nuestra civilización. El Partenón es un símbolo del pensamiento, de la belleza, las matemáticas, el arte, la arquitectura, la razón… y eso me emociona. Eso, y que una estudió Historia del Arte en la época pre internet y lo había examinado hasta la saciedad a través de fotocopias.

Pero como les decía, no les contaré batallitas de historiadora romántica. Bajaré de la Acrópolis para hablarles de algo que ha llamado poderosamente mi atención. Empezaré con tres ejemplos.

En 1997, el Ministerio de Cultura declaró los cines de verano históricos como monumentos culturales protegidos, prohibiendo cambiar el uso comercial de sus edificios y espacios

Uno. Los cines de verano. La ciudad está plagada de ellos. Se encuentran en pequeñas azoteas, solares, plazas, parques, jardines… Algunos, como el Cine París, donde, por cierto, se proyecta hoy Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar, tienen sus orígenes en los años veinte y han sobrevivido a lo largo de las décadas, de las crisis económicas, del auge de las plataformas y de todo tipo de inclemencias. Dentro huele a jazmín y a cerveza fría. Sus muros se recubren con buganvillas y los precios son populares. Están llenos de gente. Un dato. En 1997, el Ministerio de Cultura declaró los cines de verano históricos como monumentos culturales protegidos, prohibiendo cambiar el uso comercial de sus edificios y espacios, impidiendo que estos solares puedan ser vendidos para construir hoteles, centros comerciales o bloques de pisos.

Dos. Los teatros. Atenas es la ciudad con más teatros por metro cuadrado de toda Europa. Son casi 300 los espacios dedicados a la escena teatral, contando las salas independientes. Es inevitable pensar que esta ciudad inventó el teatro tal y como lo conocemos hoy, y me vuelvo a emocionar recordando que hace dos días pisé el primer teatro del mundo, situado en la ladera de la Acrópolis. En el teatro de Dionisos se estrenaron Lisístrata, Medea, Antígona, La Orestiada… Así que podemos decir que el teatro está en el ADN ateniense y no es entendido como un entretenimiento burgués sino como una necesidad social. Cuando este país sufrió la brutalidad de los recortes en los peores momentos de la crisis económica, Atenas, abrió más teatros. Las compañías y salas independientes se multiplicaron.

En el año 2009, los mismos vecinos ocuparon un aparcamiento abandonado, rompieron el asfalto con picos y plantaron árboles frutales, adelfas, olivos y huertos comunitarios

Tres. Los árboles. Uno de mis barrios favoritos de la ciudad es Exarchia, un lugar con una fuerte tradición anarquista y de lucha vecinal. Una de las cosas que más me llaman la atención al pasear por sus calles son los árboles. Hay muchísimos y sin ningún criterio ni planificación. Un naranjo al lado de un granado y al lado un eucalipto y así hasta formar un hermoso paisaje desordenado que aporta sombra y un oasis de frescor en los casi cuarenta grados que alcanza la ciudad. Esto permite que la gente pueda estar en la calle, tomando algo en las numerosas terrazas de los cafés, paseando, charlando. Un amigo del barrio me cuenta que son los propios vecinos los que plantan los árboles cada vez que se queda un hueco. En el año 2009, los mismos vecinos ocuparon un aparcamiento abandonado, rompieron el asfalto con picos y plantaron árboles frutales, adelfas, olivos y huertos comunitarios. Crearon el parque Navarinou, un pulmón verde autogestionado con juegos para niños y espacio para reuniones comunitarias.

Habrán notado un hilo común en estos ejemplos, el espacio comunitario, las plazas donde estar y encontrarse, la ocupación de los lugares para la reunión.

La democracia nació del ágora, la palabra viene del verbo griego ageirein, que significa “reunirse”. Cada vez que cierren un cine, la plaza de su barrio se convierta en un parking, talen los árboles de su calle y los viejos comercios o cafés se conviertan en hoteles y pisos turísticos, recuerden esta palabra: ágora. El espacio donde reside la democracia.

10 junio 2026

Sesión de cortos en la Asociación Adriano Antinoo (enlaces)

Cinco cortometrajes y una propina seleccionados 
por Carlos Martín Gaebler

1. El tren nocturno, SWE, Jerry Carlsson, 2020. 15 min. YouTube. Oskar viaja en un tren nocturno de regreso a casa tras una entrevista de trabajo en Estocolmo. Mientras le cuenta a su madre por teléfono cómo le fue…

2. Versátil, ESP, Carlos Ocho, 2017. 14 min. YouTube. A veces, el amor no es suficiente…

3. La teoría de la pluma, ESP, Roberto Pérez Toledo, 2021. 6 min. YouTube. La pluma explicada y aceptada (entre dos)…

4. Taras, ESP, Roberto Pérez Toledo, 2017. 3 min. YouTube. Todos tenemos, en mayor o en menor medida, nuestras propias taras…

5. Antes de la erupción, ESP, Roberto Pérez Toledo, 2021. 9 min. YouTube. Aunque una erupción volcánica puede ocurrir sin ninguna señal previa, lo más probable es que los volcanes emitan diferentes tipos de advertencias antes de que comience la erupción...

6. Striker es un espectacular y voluptuoso anuncio holandés de 1999. 3 min. Una pieza muy visual que apenas necesita subtítulos y se articula en torno a un temazo musical de Shirley Bassey de 1968, “This Is My Life.” [Subtitulado en inglés y publicado en www.culturepub.fr]

08 junio 2026

28 de junio

Por VICENTE MOLINA FOIX

El País, 25 de junio de 1994

El gran problema gay son los heterosexuales. "Problema homosexual" (que decían los psiquiatras antiguos) yo no veo. Veo un rebaño de cafres repartidos por el mundo, que en España son más y más obtusos, pues aún usan vocablos como "aberración contranatura".

Celebrar el día del orgullo gay, celebrar el ser gay, celebrar, sin más, poder ser gay en casa de tus padres o en el trabajo, podrá parecer a la gente educada ostentoso y hasta publicitario. A mí me lo parecería siempre que usted, querido lector heterosexual, fuese un ser sano. Y usted quizás lo sea, pero, ¿y usted, vecino del cuarto? Millones de personas que aman y fornican naturalmente con los de su sexo sufren silenciosos o salen a la calle a gritos porque muchísimos millones más a su lado tienen sin resolver un síndrome de intolerancia.

Un caso grave de ese síndrome es el de [la periodista de ABC] Pilar Urbano, cuyo gusto sexual no conozco (¡ni ganas!). En un debate de [la revista] Elle sobre la adopción por homosexuales, Urbano Sexto (que así la llamaré, por papista y por el mandamiento que más le turba) escribe: "Dos homosexuales podrían ser un par, por aquello de ser dos, como las alpargatas. Pero nunca serán una pareja", advirtiéndonos contra "el ambiente enrarecido, enfermizo, deformante, vicioso y tarado de un par de maricones o de lesbianas que fingen ser lo que no son, hacer lo que no hacen y dar lo que no tienen" (qué mal informada Urbano Sexto, ¿verdad?, que ignora lo mucho que dos lesbianas pueden hacer en la cama, lo mucho que los gays tienen ⎯de lo que hay que tener⎯ y lo muchísimo que dan). Esta delincuencia verbal queda impune en nuestro país, bendecida por los obispos, que mañana dirán en las iglesias que un instinto básico como el de los homosexuales es atracción fatal, que debería llevarles a todos a la cárcel como picapiedras.

01 junio 2026

Para nunca volver

Por ANTONIO MUÑOZ MOLINA

El País, 29 de junio de 1996

Hace unos años participé lateralmente en una tentativa de traer de vuelta a España al gran Miguel de Molina, que llevaba medio siglo viviendo en Buenos Aires, en una casa del barrio de San Telmo de la que cuentan quienes la visitaron que era un museo y un mausoleo barroco a la memoria de su dueño, un delirio kitsch de recuerdos de la canción española. Había un proyecto de traer de vuelta a aquel exiliado que no quiso volver cuando volvieron casi todos, de rendirle un gran homenaje y de publicar sus memorias, pero al final todo aquello quedó en nada, y no sólo por el motivo irreparable de que Miguel de Molina se murió, sino porque se notaba mucho que no estaba nada seguro de volver, que seguía sin fiarse del país del que había tenido que irse después de que unos violentos señoritos fascistas lo apalearan hasta casi matarlo por el doble delito de ser republicano y homosexual.

España, según su historia, es una madrastra cruel que de vez en cuando expulsa a sus hijos, pero que también sabe maltratarlos y renegar de ellos cuando sus hijos sobreviven y vuelven. A principios de los años sesenta, la actriz Margarita Xirgu, que había sido el alma de la renovación del teatro español durante la República y había estrenado a García Lorca, a los Machado y a Manuel Azaña, quiso volver del Uruguay, donde había recibido durante mucho tiempo la hospitalidad incondicional y generosa de los montevideanos, y cuando estaba a punto de conseguir el pasaporte español, César González-Ruano, con toda su bilis vengativa de gángster fascista, escribió un artículo infame en el que la llamaba "La Roja", y en el que pedía que no se le permitiera volver a España. Tuvo éxito, y Margarita Xirgu no volvió, y murió y fue enterrada en Montevideo, que es una de las ciudades más hospitalarias y habitables que uno puede visitar, y al morir allí cumplió exactamente lo que dice un verso de guerra de Antonio Machado: "Sólo la tierra en que se muere es nuestra".

Parece que hay una mala leche netamente española, una voluntad de hacer daño que se ceba en los que han perdido o en los que no pueden defenderse o en los que simplemente tienen demasiada educación como para enredarse en las diatribas tabernarias que aquí pasan por polémicas intelectuales. Miguel de Molina, que es uno de los grandes maestros de la cultura popular española, que cantaba con una modernidad a la que jamás se aproximaron ni Concha Piquer ni Antonio Molina (por no hablar de ciertas momias franquistas que todavía aparecen dando tumbos, embalsamadas y operadas, en los programas más impresentables de la televisión), había sufrido demasiado en España como para fiarse de las buenas palabras, así que prefirió quedarse a morir majestuosamente en Buenos Aires, solitario en su mausoleo magnífico del barrio de San Telmo, con sus sortijas de oro, sus camisas bordadas y sus programas ajados de glorias antiguas, inaccesible a la mala leche de sus peores paisanos. Uno puede pensar que exageraba en su desconfianza, que España ha cambiado mucho en los últimos años, pero a veces se leen o se escuchan cosas que me hacen darle amargamente la razón: un conocido premio Nobel gustaba de hacer bromas en público sobre la enfermedad que llevó a la muerte a Jaime Gil de Biedma, y el otro día, un columnista señorito y sevillano de la escuela de la gracia venenosa de González-Ruano, escribía en un periódico, con su conocido gracejo, que en estos tiempos, para ser poeta ya no hacía falta ganar el premio Adonáis, que ahora lo que se necesita es "coger un sidazo" (sic).

Esta claro que a un país así no se puede volver, y desde luego es muy dudoso que en él se pueda vivir. Si alguien puede reírse groseramente en público de los enfermos, o de los homosexuales, o de quienes padecen una minusvalía física --hay columnistas cuya máxima gracia es llamar jorobado a Ludolfo Paramio, por ejemplo--, entonces hay que darles la razón a los que se fueron y nunca quisieron volver. Hace unos años, cuando unas cuantas personas bienintencionadas se empeñaron en traerlo de vuelta a España, Miguel de Molina les dijo tenaz y educadamente que no, y poco tiempo después confirmó su negativa con el gesto soberano de morirse. Ahora, en su barrio natal, se está intentando erigirle un monumento a Miguel de Molina, y según se cuenta en estas páginas la suscripción popular para costearlo asciende por ahora nada menos que a 2.000 pesetas. Llevaba razón Machado: sólo la tierra en que se muere es nuestra. La otra tierra, aquella que nos ha expulsado, sólo acaba de admitir el regreso cuando se vuelve callado y a ser posible muerto. Si para su gloria póstuma sólo se han recaudado 2.000 pesetas, Miguel de Molina hizo muy bien en querer morirse en Buenos Aires. 

Vídeo relacionado: 
Exposición Vestuario de Miguel de Molina, Bienal de Flamenco de Sevilla, 2012

31 mayo 2026

España entre sol y sombra


Por MANUEL VICENT

El País, 12 de mayo de 2024

Al matador de toros se le llama diestro porque su oficio se basa en la destreza, no en el arte, a menos que se llame arte al hecho de matar al toro sin degollarlo y acertar con el descabello a la primera. Eso también lo hacen los buenos matarifes en el matadero y nadie les llama artistas. La corrida posee una estética singular que se apoya en la crueldad con que se trata a un animal. Sobre esto no hay discusión. El festejo taurino termina siempre convirtiendo la belleza del toro en un estofado sangriento. A algunos españoles les gusta, pero a la inmensa mayoría no les gusta. El taurino no ve la crueldad porque, debido a la costumbre, contempla esta tortura como algo natural y necesario para la lidia, hasta el punto que puede bostezar mientras sucede la carnicería; en cambio, el antitaurino, al comprobar que con el primer rejón la sangre del toro le llega hasta la pezuña, se niega a seguir y deja las verónicas y los pases de pecho para quienes se los quieran tragar. Ortega y Gasset decía que sin la fiesta de los toros no se podía entender la historia de España. Cierto. Tampoco se podría entender sin la Inquisición, sin el hambre y el analfabetismo secular, sin el grito de ¡vivan las cadenas!, sin el bandolerismo, sin la pareja de la Guardia Civil decimonónica, cuya silueta con el capote, el tricornio y el fusil naranjero al hombro causaba pavor en los caminos polvorientos de aquella España negra. Quede claro que Goya era antitaurino y en el Guernica de Picasso alienta una inspiración goyesca porque en el fondo ese cuadro es una tauromaquia unida a los desastres de la guerra. Hasta hace poco la afición a los toros no tenía ideología. Siempre ha habido taurinos de izquierdas y de derechas, solo que hoy la fiesta, ya en plena agonía, ha sido asumida por la derecha castiza como un arma de ataque y resistencia política a cara de perro. Llega San Isidro y en la plaza de Las Ventas empieza la hecatombe con un ruedo ibérico partido en dos, como el país, en sol y sombra.


29 mayo 2026

Aitor Ruibal, una de las mejores cosas que le ha pasado al fútbol en España en la última década


"Todavía existe bastante homofobia en el fútbol."



Foto del perfil de jessiborrego
Olé tu, como futbolista y como persona…
Qué huevos tienes, Aitor!!! Eres un gran futbolista, pero como persona eres insuperable
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Ahí hay personalidad, cuerpo y tatus molones del equipo de @azala.studio 💪
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Un referente en todos los sentidos, y una vergüenza que no vaya al Mundial!! Todo mi respeto y mi admiración!
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Grande! 🔥❤️
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Increíble lo de este hombre 💪💪💚💚
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Joder qué estilo! 👏
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Qué guapo mi Aitor 👏👏
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Estas precioso !!! Fuerza Campeón 👏🏻👏
Foto del perfil de carmenrebollarmartin
Grande Aitor, dentro del campo, en el equipo y grande fuera!! Más personas como tú 😍😍😍. Guapoo💚💚💚
Foto del perfil de guiradomiguelangel
Grandes palabras, Aitor
Foto del perfil de ighecnunez
Q chollazo tienen los antihéroes de causas que no son suyas. Pero se agradece el apoyo. Pero vamos. Chollazo tb. Me pregunto si los Pedri, Ferrán, Rodri o Llorente se prestarían a hacer esto.
Foto del perfil de samupc87
Dale duro, Aitor ©️ 💚
Foto del perfil de rebel_vamp1r3
Pero qué guapo, no?
Foto del perfil de lolesinese
Es muy valiente nuestro capi. Muchas más personas como él. Quédate siempre en mi equipo. Y ponte lo que te dé la gana. 🔥
Foto del perfil de alejandramaruri
😍😍😍😍 referente!
Foto del perfil de gianma.gram
@aitorrg9 es una de las mejores cosas que le ha pasado al fútbol en España en la última década.
Foto del perfil de rferrers__
Bad Bunny en versión andaluz
Foto del perfil de cristinadominguezluczak
Ole los béticos guapos 😍🔥
Foto del perfil de castrogomezjuanantonio
El trunks de Heliópolis mostrando flow, la mejor foto lavándose la cabeza😂😂😂😂 Grande nuestro @aitorrg9
Foto del perfil de danivilchesm
Es un grande, un tipo del que sentirse orgulloso como capitán, como bético y como persona.
Foto del perfil de mercedes9196
Perooooo bueeenoooo😍
Foto del perfil de paeztoni
Espectacular 🙌 grande ese tío. solinga_pr
Foto del perfil de carla77plsc
Madre mía😍
Foto del perfil de carcrespin
En qué momento nuestro chico del flow se convirtió en nuestro chico BUAHHH? ❤️❤️❤️❤️❤️❤️.
Foto del perfil de kevinabenojar
Agüita, papá BRUTAL 🔥🔥
Foto del perfil de conce.m.f
De escándalo 💚 el mejor de todos @aitorrg9 ole tú y olé mi Betis 💪
Foto del perfil de neferkuki
Josu!!! Que tipazo, guapetón!!!!!😍😍😍😍👏👏👏
Foto del perfil de __avalencia
Vaya bomba 🙌❤️
Foto del perfil de pilar_giil
Más futbolistas asiii🙌🙌
Foto del perfil de apolo_betis
Estilazoo!!!!
Foto del perfil de macarenaalcaininfante
Debería de haber muchos más Ruibal en el fútbol, Borja iglesias y Héctor Bellerín. Sois ejemplo para muchos, y los que critican y opinan con maldad, deberían de hacérselo mirar.
Foto del perfil de simonovichfx
Más gente como tú, Aitor ❤️❤️
Foto del perfil de d_e_s_n_o_s
Y con esto, al polivalente 24 solo le faltaría ser muñidor de la Mortaja, tornero fresador, director de teatro y presidente de la junta.
Foto del perfil de davetsrapous
Gracias por visibilizar desde un mundo tan machista y homófobo como el futbol que este país es diverso y que podemos ser no normativos y nos puede gustar cualquier tipo de deporte, incluido el fútbol.
Foto del perfil de juandc_sanvi
Debería ser un referente para todos los niños y niñas.
Foto del perfil de inmacsand
No veaaaaaahhhh el niñooooo
Foto del perfil de hectorbellerin
Buah!!🤍
Foto del perfil de raphael.dz34
Gracias por todo…👏🇫🇷
Foto del perfil de guillem_memu_jr
Me quito el sombrero 🎩✨
Foto del perfil de noemipjurado
Sublime. Gracias por dar voz a todo esto. @aitorrg9 @borjaiglesias9 y @hectorbellerin. @borjaiglesias9 Enhorabuena por la vuelta a la selección!!! MERECIDOOOO
Foto del perfil de chemachine
Crack dentro y fuera del campo!Ejemplo de persona!
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Olé tú!! Qué grande eres👏
Foto del perfil de arantxa.fdez13
Da gusto ver a deportistas hablando tan claro de salud mental y libertad. ❤️
Foto del perfil de mimenez
Pero bueno!😍
Foto del perfil de carmenbetis13
Espectacular!!
Foto del perfil de danipeph
Es que eres el mejor ❤️❤️
Foto del perfil de joanestruch_
El mejor dentro y fuera del campo💚
Foto del perfil de msswae2022
Me quito el sombrero...grande Aitor👏💚
Foto del perfil de _myriam03
Por esto y más, siempre te llevo de referente, dentro y fuera del campo 🙌
Foto del perfil de cristinafango
Disculpe, caballero, tarjeta roja! No se puede ir tan molón por la vida

Foto del perfil de elisaabethms
Dentro un crack y fuera aún más 🤍
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Enorme. Siendo grande dentro y fuera del campo 👏
Foto del perfil de iz___95
GRANDE. Por todo lo que haces dentro y fuera de la cancha. 💚🤍