13 noviembre 2018

Métissage/Mestizaje

Ce qui suive c'est une belle chanson de Julos Beaucarne sur le métissage de notre temps que j'ai trouvé récemment. On peut la re-envoyer a des amis ou a des élèves. On n'a pas besoin de savoir français bien pour la comprendre. A mon avis, c'est un texte superbe! cmg


Ta voiture est japonaise, 
ta pizza est italienne, 
et ton couscous algérien. 
Ta démocratie est greque, 
ton café est brésilien, 
ta montre est suisse, 
ta chemise est indienne, 
ta radio est coréenne, 
tes vacances sont turques, tunisiennes ou marocaines, 
tes chiffres sont arabes, 
ton écriture est latine, 
et ... tu reproches à ton voisin d'être un étranger!

07 noviembre 2018

Próximo, una pasión por Skype


Por CARLOS E. CUÉ
Babelia, 23.09.17
Los únicos dos actores en escena, el argentino Lautaro Perotti y el español Santi Marín, están a medio metro. Pero jamás se tocan. Ni siquiera se miran. No pueden, porque sus personajes están a miles de kilómetros, uno en Madrid y otro en Australia. Nunca se han visto. Se han conocido por Internet y poco a poco se enamoran por Skype sin llegar a olerse, sentirse, mucho menos besarse. Pero la trama les va empujando hasta convertirse en lo único que les queda en el mundo. Es Próximo, la última obra de Claudio Tolcachir, la estrella del prolífico teatro independiente argentino, creador de la mítica sala Timbre 4 hace 15 años y conocido en España por La omisión de la familia Coleman, que en octubre se repondrá en los Teatros del Canal de Madrid.

“Es una obra difícil, porque los actores no pueden mirarse y uno siempre se alimenta de la mirada del otro para actuar. Me interesaba jugar con esa idea, están tan cerca en el escenario pero para el espectador uno está en invierno y otro en verano”, explica Tolcachir. El vibrante guión del argentino investiga sobre los cambios en las relaciones, la soledad, la búsqueda de la amistad y el amor a través de Internet, y trata de responder a la pregunta original: ¿se puede amar sin olerse, sin tocarse? “Creo que no hay esquemas, uno se puede enamorar de la forma que sea”, contesta Tolcachir, que en todas sus obras busca conectar al espectador con su mundo real. “Es algo muy actual. Yo vivo mucho tiempo lejos de casa, me ha tocado estar lejos con una operación de mi papá, conocí a mi sobrino por Skype. Uno se traslada cuando entra ahí”, cuenta.

La obra, un éxito como casi todo lo que hace este director en la capital argentina, donde se vive con pasión el teatro y se estrenan novedades cada día, introduce poco a poco al espectador en una pasión que empieza siendo un entretenimiento, un capricho, y acaba convirtiéndose en la razón de sus vidas.

Era un amor improbable. Perotti es un argentino de clase baja que acabó en Australia buscando trabajo pero no tiene papeles y vive con terror a ser deportado. Marín es un actor exitoso hijo de un millonario. Uno vive feliz en Madrid y otro sufre solo a miles de kilómetros de su familia y sin hablar inglés. Uno tiene clara su homosexualidad, el otro se avergüenza. Pero poco a poco los papeles van girando, el fuerte se vuelve débil y el desvalido se refuerza. Los dos luchan contra el terror a verse y que las cosas no sean como en la pantalla. “Hay un elemento de clase social, pero quedan igualados porque se necesitan. Uno tiene más oportunidades pero también más mentiras. El otro es más sólido. Eso lo hace más interesante”, remata Tolcachir, sorprendido por lo conmovidos que salen los espectadores, especialmente los hombres. Como otros éxitos del argentino, la obra no tardará en viajar a España.

06 noviembre 2018

VOTE OUT HATE

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04 noviembre 2018

Los jóvenes beben menos por la adicción tecnológica

Por BRUNO MARTÍN

El 79% de los adolescentes españoles toma alcohol y además, la mayoría lo hace en grandes atracones. Pero el consumo total entre los jóvenes cae, y las últimas encuestas europeas afirman que cada vez son más los jóvenes que no beben. En España no aumenta significativamente el número de abstemios, pero los datos sugieren que el “problema” del alcohol entre los jóvenes está en retirada. El profesor de ESIC Juan María González-Anleo (Madrid, 1973), doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Pontificia de Salamanca y Experto en Juventud y Sociedad por la UNED, analiza las causas de esta transformación.

Pregunta. ¿Por qué están dejando los jóvenes de beber alcohol?
Respuesta. Hay tres razones por las que está descendiendo el consumo entre los jóvenes, y una por la que no está descendiendo tanto en España. Primero, por la salud. Se está convirtiendo en una auténtica religión. Hace 30 años, la salud era un valor muy secundario. El lema de los punk era “no future” (no hay futuro), pero ahora es un valor fundamental de los jóvenes, incluso por delante de la familia en importancia. La segunda cuestión: el alcohol es una droga y ha habido un proceso de sustitución de las drogas. Vivimos pensando en drogas químicas, pero ahora lo nuevo son las drogas tecnológicas, que en el caso de los jóvenes son las más importantes. Al juego y las apuestas se entra por los móviles, pero también las redes sociales y el propio móvil son una adicción. Y la tercera cuestión: el alcohol está perdiendo valor instrumental. Se puede beber por pasarlo bien, pero el alcohol siempre ha tenido un potente valor instrumental, es decir, para ligar con alguien que te gusta, para desinhibirse, para ser más directo… para ser como te gustaría ser. En el ámbito concreto de ligar, con aplicaciones como Tinder, eso ya no es necesario. La gente seguirá tomando alcohol para pasárselo bien, pero para hacerse más directo, para decir las cosas a lo bestia, para eso ya están las nuevas drogas, que son las aplicaciones y páginas para ligar.

P. ¿Y la razón por la que en España no ha bajado tanto el consumo juvenil de alcohol?
R. Siento decirlo así, pero es porque los jóvenes españoles tienen poco más. Un cartel de la FAD [Fundación de Ayuda contra la Drogadicción] dice: “Cuida tus aficiones porque son las que te alejan de las drogas”. Pero los jóvenes españoles van poco al teatro o al cine, no tocan la guitarra, no escriben… Su afición es jueves por la noche, viernes por la noche, sábado por la noche, salir y emborracharse. Incluso, a veces, en mi calle, lunes por la noche. Hay chicos que se ven un martes y dicen: “Qué ganas de que llegue el fin de semana para cogerme un buen pedo”. En comparación con otros países como Francia, Suiza, Alemania, Holanda o Italia, los jóvenes españoles tienen pocas alternativas, tienen pocos hobbies. Su hobby, aunque suene muy triste, es emborracharse.

P. El problema de los atracones de alcohol es real, ¿pero España no será el país con peor consumo entre los jóvenes?
R. Frente a lo catastrófico y apocalíptico de lo que he dicho hace un momento, yo creo que los jóvenes españoles, en su grandísima mayoría, no tienen un problema con el alcohol. Cuando yo viví en Alemania, veía chicos que desayunaban cerveza y seguían bebiendo todo el día. Bebían solos en sus casas. Eso no lo ves en España, ahí es cuando empieza a ser disfuncional. Yo bromeaba con que los alemanes bebían cerveza para convertirse en españoles: si ibas a una fiesta, veías a todas las chicas en un lado y a ellos en otro, bebiendo cerveza para poder entrarle a las chicas.

P. ¿Hay un momento concreto en el que es más probable que los jóvenes dejen de beber?
R. Se deja de beber cuando [el hábito] es disfuncional. Dejas [de emborracharte] cuando empiezas a tener responsabilidades. El problema es que los jóvenes tienen pocas obligaciones y son jóvenes mucho tiempo. Por ejemplo, algunos jóvenes británicos se ponen pendientes, se tatúan, adoptan un look muy agresivo que desaparece el mismo día que empiezan a trabajar.

P. ¿Por qué algunos jóvenes rechazan beber desde el principio pero otros no?
R. Ahora mismo es muy caro beber, los jóvenes tienen poco dinero. Además, mucha gente se queda en casa, donde tienen cosas más interesantes que hacer. Usar el móvil o ver series, por ejemplo, es una auténtica obsesión también. Por esto, además, los jóvenes tienen cada vez menos sexo, y esta es una tendencia internacional. Como hay un consumo cada vez más hogareño, sumado a consumos tecnológicos, de series y demás… el alcohol ahí no pinta nada. Esta es una buena oportunidad para gente que no entra en esta dinámica [no empieza a beber]. La presión social es la que habitualmente hace que la gente comience a consumir tabaco y alcohol, pero el comportamiento es cada vez más restringido a su habitación o a la casa de sus padres.
El País, 3.11.18

31 octubre 2018

Franquismo residual



Por CARLOS MARTÍN GAEBLER

Dedicado a los maestros y maestras de la República Española

De forma periódica, escucho decirlo a mis mayores: este país todavía huele a Franco. Lo sentenciaba el gran Paco Rabal antes de morir. En actitudes y hábitos, parece como si no acabáramos de desprendernos de esa costra casposa de efecto retardado que nos inoculó a los españoles la larga noche del franquismo. El franquismo dura ya demasiado tiempo.

En su día escuché a Albert Boadella señalar que la peor herencia de la dictadura franquista fue imponer un desdén por las cosas bien hechas, una cierta indolencia en el trabajo y en la vida cotidiana. Me atrevo a añadir que este rasgo se manifiesta también en la baja calidad de nuestra democracia. En España no se ha instalado aún lo que a mí me gusta llamar la democracia de la calle, que antes se denominaba civismo, un valor que cada vez echo más en falta a mi vuelta de cualquier viaje por Europa. Educar en valores cívicos es la asignatura pendiente de la sociedad española, y, en este sentido, toda una generación de padres y madres ha fracasado.

El escritor gallego Suso de Toro, al echar la vista atrás, reconoce ahora que las movilizaciones contra la gestión medioambiental del desastre del Prestige no pasaron factura electoral a los responsables en Galicia porque “nuestra historia familiar, y nuestra cultura personal y cívica, están troqueladas por el franquismo. Vivimos en una sociedad educada para unas relaciones políticas sadomasoquistas y que tolera comportamientos que no toleraría una sociedad con una cultura democrática más profunda.” Esto es el franquismo sociológico del estás conmigo o contra mí.

El maestro Eduardo Haro Tecglen va incluso más lejos: “Siempre Franco; sin él no se entiende este país de hoy.” Y Juan Luis Cebrián piensa que Franco es una consecuencia de ver, entender y hacer España que todavía está viva y coleando. Hoy, muchos de nuestros jóvenes no conocen en qué medida el franquismo afectó a la vida de los españoles. La España actual no se puede entender sin saber qué fue el franquismo, una etapa muy compleja que duró cuarenta años y concluyó con el dictador muerto en la cama, una metáfora que significa que no pudimos echarlo ni eliminarlo. 

De aquella España negra quedan los rescoldos del sempiterno odio cainita, el machismo asesino, el nacionalismo patriotero y trasnochado que afecta a algunos sectores de nuestra sociedad, la generalización de la corrupción y del fraude fiscal, la ausencia de una ética social, la chulería individualista provocada por tantos años de autarquía, y, sobre todo, el preocupante desprecio por la educación. Pienso que es urgente poner en marcha una socialización o educación política en democracia; podríamos empezar por universalizar la educación medioambiental y sexual.

Para Ana María Moix, una de las tragedias de la Guerra Civil de nuestros abuelos fue la extinción de un espíritu que consistía, entre otras cosas, en saber, creer de verdad, y enseñar algo muy simple: que hay cosas que no se hacen. Tras unos años en que, dada la imagen, la actitud, los hechos y el discurso de cierta clase política, los ciudadanos no prestan ningún crédito a quienes se ocupan de la cosa pública, es imprescindible que existan personas que sepan y enseñen que hay cosas que no se hacen. Siempre me ha llamado poderosamente la atención la enorme permisividad de muchos de nuestros conciudadanos con los comportamientos incívicos.

Alejandro Pizarro, profesor del la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Complutense asegura que, en España, las élites culturales tenían más peso e influencia antes de la Guerra Civil que ahora. Estamos pagando el precio de cuarenta años de fascismo y la pérdida de esa oportunidad de oro para levantar el listón medio de cultura y civismo que fueron los 13 años de gobierno socialista para haber entroncado con la tradición ilustrada de instrucción pública de la Segunda República. Se podría decir que España es un país analfabeto funcional porque hemos logrado, afortunadamente, niveles de democracia (vamos a ser el quinto país del mundo en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo), de desarrollo económico y de infraestructuras semejantes a los países de nuestro entorno, pero no ocurre lo mismo con los niveles de cultura y civismo. Una sociedad que no lee es una sociedad enferma.

Por muy simplista que suene, estoy con Ortega y Gasset cuando dijo aquello de si España es el problema, Europa es la solución. No se puede decir más con menos. Hoy en día, Europa es el respeto al otro, la civilización de la convivencia. Por eso, necesitamos más Europa. Con todo, seamos optimistas pues los europeos nos aprestamos a refrendar la primera constitución genuinamente laica por la que se va a regir este país. Estoy seguro de que Azaña votaría sí. cmg2004

Artículo publicado en el número 3.830 de la revista El faro el 29 de octubre de 2004

24 octubre 2018

BUSCO ABUELO DESAPARECIDO


Mi abuelo, Manuel Martín Rubio, es uno de los 130.000 desaparecidos en la guerra civil española. Sus restos deben estar aún en alguna de las 315 fosas comunes repartidas por las cunetas y los campos del Principado de Asturias (según el mapa de fosas de dicha región).

Mi abuelo era brigada de la Guardia Civil al servicio de la República cuando estalló el conflicto fratricida en 1936 (Tarjeta de identidad: Serie A, número 03298). En abril de aquel año fatídico, sus mandos lo trasladaron a la zona caliente que por aquel entonces era Asturias tras la sangrienta Revolución de Octubre de 1934, como represalia por haberse señalado pidiendo mejores condiciones laborales para sus compañeros guardias civiles del Puesto de Camas, Sevilla.

Cuando la Guardia Civil se pasó mayoritariamente al bando sublevado contra el gobierno del Estado legítimamente constituido, fue hecho prisionero de guerra, torturado y finalmente fusilado, en flagrante violación de la Convención de Ginebra.

Por entonces residía en el pueblo minero de La Felguera, (que hoy es un barrio de Langreo, Asturias), junto a su esposa (mi abuela Librada), su hijo (mi padre Manuel) y una de sus dos hijas (mi tía Isabel).

En su Libreta de Haberes, que aún conservo, figura que fue ascendido de sargento a brigada el mes de mayo de 1936. Fue trasladado primero a Sama de Langreo en abril y posteriormente a La Felguera, Langreo, su último destino, en mayo y junio, ya como Comandante del Puesto. La hoja correspondiente al mes de julio aparece vacía.

Fue visto por última vez por su familiares en el campo a las afueras de La Felguera, cuando dos milicianos los condujeron una noche al lugar indeterminado donde estaba retenido para despedirse de él, en el mes de agosto de 1936. Tenía 39 años de edad.

Exijo que el Estado español ponga los medios técnicos y humanos necesarios para localizar sus restos (así como los de todas las víctimas de aquella barbarie que aún siguen desaparecidos) para que mi familia pueda enterrarlo con dignidad junto a su esposa (mi abuela) en el cementerio de San Fernando de Sevilla, como prueba de reconciliación y de la grandeza de nuestra democracia.

Por dignidad nacional es preciso remover los obstáculos que impiden rescatar de las cunetas y de las fosas perdidas a las víctimas de tanta tortura y de tanto crimen superpuesto para que nunca más los españoles nos matemos por nuestras diferencias ideológicas ni religiosas. 

Lo reclama este bloguero, que es su nieto rojo, republicano y apóstata, para honrar su memoria (y porque todos los muertos son iguales). Si alguien supiese de su paradero, le ruego me haga llegar la información mediante un comentario o se ponga en contacto con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Salud y gracias. cmg2010

La tercera fotografía muestra los tres objetos de escritorio que conservo de mi abuelo: un sujetapapeles de latón, un sello de bronce con su firma, y moldes de letras de latón.

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Hay memoriales en todas partes menos en España

10 octubre 2018

La hora musa_Música en directo en TVE


LA HORA MUSA 
Por fin, música en directo en la televisión pública. 
El antídoto contra la empalagosa fórmula OT.
Todos los martes a las 23.00 horas en La 2. 
Presentado (y cómo) por Maika Makovski.

23 septiembre 2018

El baile eterno de María Pagés


Sobrecogedora fotografía de Juan Carlos Muñoz captando el baile prodigioso de María Pagés en su coreografía Una oda al tiempo, en el teatro de la Maestranza, durante la Bienal de Flamenco de Sevilla de 2018. Color profundo para un arte enjundioso. Los colores supersaturados, el contraste del rojo Burdeos sobre un negro absoluto y el movimiento de la bata de cola suspendido son en sí arte puro. La belleza eterna del arte flamenco reflejada en una instantánea. cmg2018

05 septiembre 2018

My Map of the Moon when I was a Boy (recuperated)

A work of unearthly beauty, this 1969 map of the Moon, published by The National Geographic Magazine, was the first ever to show both faces of the lunar surface on a single sheet —not just the familiar surface we see at night, but the hidden far side as well. Cartographic artist Tibor Toth, who delicately shaded the surface crater by crater, spent several weeks at the Lowell Observatory in Flagstaff, Arizona, to scope out his subject. This map sparked my fascination with space exploration. It was the most treasured poster in my collection. For many years, I had it hanging on the wall in my room, until one dreadful day it got destroyed...