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01 febrero 2026

‘Más que rivales’ o el fenómeno que cambia las reglas: ¿por qué tantas mujeres disfrutan con los romances gais?

El éxito, en papel y pantalla, de la ficción sobre dos jugadores de hockey que son amantes secretos crea un nuevo paradigma que se extiende hasta el porno: muchas mujeres se sienten más cómodas ante la intimidad de dos hombres.

Connor Storrie y Hudson Williams en 'Más que rivales'.

Por Silvia López

El País, 31 de enero de 2026

Las de mediana edad, las adolescentes, las lesbianas, las heterosexuales, las europeas y las americanas. Todas parecen haberse puesto de acuerdo en una compartida obsesión por Heated Rivalry, la serie sobre una acalorada y prohibida relación entre dos jugadores de hockey que llegará a España el 5 de febrero a Movistar Plus+ bajo el título Más que rivales.

Llegamos dos meses tarde a un fenómeno global, ya que la ficción audiovisual canadiense se estrenó simultáneamente en varios países el pasado 28 de noviembre. Parte de la crítica ha reaccionado entusiasmada por la masculinidad no tóxica de la serie. The New York Times la ha llamado “la próxima frontera de la cultura gay” y en la web de Roger Ebert, Kaiya Shunyata ha escrito “la química de [Hudson] Williams y [Connor] Storrie es tan intensa que rivaliza con la de Bogart y Bacall”. Los usuarios de IMDb han llegado a proporcionar un histórico 10 sobre 10 a un episodio de la serie -concretamente el quinto, I’ll Believe in Anything, que en el momento de publicación de este artículo está en un 9,9-. Ha sido el único en la historia de la televisión capaz de​ empatar en esa perfección con Ozymandias, de Breaking Bad. En Estados Unidos y Australia ha sido la segunda serie más vista en HBO Max cada semana desde su estreno.

Para ellas, es posible que las relaciones entre hombres representen vínculos mucho más igualitarios e intensos. No es tanto una fantasía sexual como una fantasía relacional, porque el deseo femenino hoy se ha convertido en algo menos posesivo y más libre.”

Pero lo llamativo del culto a Heated Rivalry es el altísimo porcentaje de mujeres que lo profesan. De hecho, desde que se estrenó la serie, uno de los grandes trends globales en Instagram y TikTok consiste en mujeres de diferentes edades grabadas mientras reaccionan a las tórridas escenas protagonizadas por Shane Hollander e Ilya Rozanov, interpretados respectivamente por los actores Hudson Williams y Connor Storrie.

Connor Storrie y Hudson Williams también aparecen
de vez en cuando vestidos en 'Más que rivales'.

Más que una rareza, la adicción de las mujeres a Heated Rivalry es la confirmación de una tendencia: ellas consumen gay romance tanto o más que ellos. Y con más pasión. Lejos de penalizar este tipo de contenidos, el femenino del plural adora las escenas eróticas y las tribulaciones románticas entre varones, ya sea en plataformas televisivas, ya sea en libros. E incluso si hablamos de pornografía.

Estos protagonistas expresan deseo, miedos y conflictos internos, conectando mucho con el anhelo de vínculos más intensos, emocionales y pasionales que muchas quisieran poder establecer con sus propias parejas.”

Según una investigación realizada en la Universidad de Middlesex, Male gays in the female gaze: women who watch m/m pornography (Hombres gays ante la mirada femenina: mujeres que ven pornografía entre chicos), el 82% de las mujeres que consumen porno aseguran que las escenas entre hombres son sus preferidas. La investigadora que condujo la encuesta, Lucy Neville, explicó en las conclusiones a su estudio que el fenómeno se debía a “la forma en que las mujeres percibían el trato y/o la explotación de las mujeres en el porno heterosexual, la invisibilidad del placer femenino, el hecho de que identificarse con la actriz femenina les hacía menos capaces de disfrutar del erotismo de mirar, y el hecho de que la mayor parte del porno heterosexual les invitaba a ver los actos sexuales desde una perspectiva masculina, destacando la forma en que la cámara tendía a detenerse en la anatomía femenina y que los hombres en el porno heterosexual eran feos y desenfocados en el mejor de los casos, y solo un pene incorpóreo en el peor”.

George R.R. Martin ha asegurado que le llega cierta petición insistente para la saga Canción de hielo y fuego, en la que se basa la serie Juego de Tronos: “He recibido cartas de personas que me piden que escriba, particularmente, escenas de sexo explícito entre hombres. Y la mayoría de las cartas son de mujeres”. Rachel Reid, autora de las novelas en las que se basa Heated Rivalry (que aún no se han publicado en España), explicó a The Hollywood Reporter que “muchas de mis lectoras prefieren que no haya una mujer en el libro debido a su propio pasado, generalmente oscuro, relacionado con el sexo con hombres. Prefieren sumergirse en una fantasía donde no hay nadie con quien puedan identificarse directamente. No quieren involucrarse en estas escenas de sexo. Simplemente se sienten más seguras”.

Kit Conner y Joe Locke en un episodio de la primera temporada de 'Heartstopper'.

A la espera de si en España se repite o no el fenómeno de los libros y la serie canadiense, sí que podemos constatar un éxito con similares mimbres (autora, lectoras y espectadoras femeninas). Se llama Heartstopper, parte de una novela gráfica firmada por Alice Oseman y en 2022 se convirtió en una de las series más vistas de Netflix. Sus protagonistas eran Charlie y Nick, dos adolescentes británicos. Cristian Escudero, editor de Crossbooks, sello que la publicó en España, explica a ICON: “Siempre hemos notado este interés de las lectoras femeninas por el gay romance. Con Heartstopper vimos algo único en esta obra, una sensibilidad que podía atrapar a todo tipo de público, y es lo mismo que ahora ha podido replicarse con otra ficción. Nuestro público objetivo son adolescentes y mujeres jóvenes, abiertas a este tipo de narrativas”.

Animados por ese éxito, el sello ha traducido otros fenómenos como La casa en el mar más azul de TJ Klune o la Los desamores de un drama king, de Harry Trevaldwyn. “Esta atracción puede darse no solo por la calidad de estas obras, que las convierte en universales, sino también por la posibilidad de ver una introspección sentimental que les gustaría ver también en los hombres de su vida”, reflexiona Escudero.

Coincide con él la psicóloga y sexóloga Silvia Sanz: “Estas historias muestran a hombres sexualmente accesibles, contrario a lo que solemos encontrar en las ficciones heterosexuales. Estos protagonistas expresan deseo, miedos y conflictos internos, conectando mucho con el anhelo de vínculos más intensos, emocionales y pasionales que muchas quisieran poder establecer con sus propias parejas. No es tanto la orientación sexual, sino ese modelo de amor igualitario y emocionalmente más rico”.

Joe Locke y Kit Connor en un episodio de la segunda temporada de 'Heartstopper'.

Sanz no considera una paradoja que las mujeres disfruten del romance y las escenas sensuales entre hombres, sino que es el resultado de la confluencia de varios factores psicológicos, sociales y culturales. “En primer lugar, muchas conectan más con estas historias porque eliminan esa desigualdad de genero que normalmente suele aparecer en la narrativa romántica heterosexual, esas dinámicas de poder que a menudo están asociadas al rol femenino de sumisión, dependencia… Esto permite a la lectora o espectadora vivir esa ficción desde un lugar más libre, mucho más seguro a nivel emocional”, señala Sanz.

Y hay más, según la experta: “Esas historias en general suelen centrarse mucho en esa intimidad más emocional, en la comunicación afectiva, en la vulnerabilidad… Y todos estos aspectos las mujeres los valoran mucho y se sienten identificadas, valores que a menudo no están tan bien representados en contenidos heterorrománticos”.

Por último hay un factor no menos importante: el sexo en sí. Aparte de las riqueza de las dinámicas románticas del gay romance, las mujeres también disfrutan de su tono erótico: las escenas de sexo o las miradas en las duchas de Heated Rivalry se han convertido ya en gifs que calientan el invierno en redes sociales y grupos de WhatsApp. “Al eliminar de la escena el cuerpo femenino, se elimina el factor de autoexigencia y comparación que muchas mujeres no pueden evitar sentir ante otras mujeres. Esto permite que dejemos volar más la imaginación y las fantasías. Nos podemos centrar simplemente en el placer sin que salte el resorte que nos lleva a autoevaluarnos”, explica la sexóloga.

Quizá sean todos estos motivos los que explican otro singular fenómeno que va más allá del consumo de contenido gay: en sus relaciones parasociales, las mujeres ya no penalizan con falta de interés romántico que sus ídolos sean homosexuales. Esto fue algo que durante décadas hizo que muchas estrellas, especialmente del cine y la música, no revelasen su homosexualidad: los grandes ejecutivos consideraban que si la ilusión de un romance con su ídolo moría al saber que su ídolo prefería a los hombres, sus seguidoras dejarían a su ídolo de lado. Hoy, sin embargo, una estrella puede seguir siendo una estrella a pesar de haber salido del armario. Desde Ricky Martin a otros que jamás han estado en él, como Troye Sivan, Lil Nas X o Frank Ocean, que se identifica como bisexual.

Lo que no era habitual hasta hace no tanto es que actores como Matt Bomer, Luke Evans o Jonathan Bailey, quienes han reconocido abiertamente su homosexualidad, sigan desarrollando con éxito unas carreras plagadas de personajes heterosexuales con numerosas escenas muy subidas de tono (véase Los Bridgerton) con sus coprotagonistas femeninas, algo con lo que Anthony Perkins, Montgomery Clift o Rock Hudson no pudieron ni soñar.

”Estamos viviendo un cambio en la forma en la que las fans experimentan su deseo. Algunas ya no necesitan experimentar proyección y la fantasía del podría ser para mí. El deseo ahora ya no depende de esa posibilidad, y un ídolo nos puede resultar atractivo aunque sepamos que es gay porque premiamos más la autenticidad y otra forma de expresar emociones, sin necesidad de esa fantasía de disponibilidad sexual. Algunos, al salir del armario, aumentan su atractivo porque es un gesto que conecta con valores muy eróticos, como el reconocimiento de la valentía, la honestidad o la coherencia, valores muy atractivos para las mujeres”, asegura la psicóloga y sexóloga.

Esta conexión ente fandom femenino e ídolos gays alcanza su cima en el caso de ciertos artistas que han declarado ser heterosexuales, pero que tienen un importante sector de seguidoras a las que les encantaría que se declarasen gais. Como si eso los fuese a convertir en personajes más interesantes para ellas. Entre los casos más paradigmáticos están Shawn Mendes o Harry Styles, del que existe todo un universo de relatos románticos que lo une a su excompañero de One Direction Louis Tomlinson. Tanto que el propio Tomlinson ha hablado, con cierto humor, de ello.

Para ellas, es posible que las relaciones entre hombres representen vínculos mucho más igualitarios e intensos. No es tanto una fantasía sexual como una fantasía relacional, porque el deseo femenino hoy se ha convertido en algo menos posesivo y más libre. Hoy se desea la conexión, la emoción y la autenticidad”, concluye Silvia Sanz.

31 agosto 2025

Besos a escondidas en el siglo XXI

"Hace unos meses estuve con un chico. Una de esas relaciones líquidas, relaciones de sí pero no, de colegueo, y de todas esas infinitas formas de nombrar y que nos obsesiona a los jóvenes —o casi jóvenes como yo— hoy en día. En la despedida, en la penumbra del salón de su casa, a 400 kilómetros de la mía, me dijo: 'Te beso aquí, fuera no me gusta que me vean'. Y en ese momento, me lo replanteé todo. 

¿Vivimos realmente en una sociedad sana? ¿Plural? ¿Abierta a la diversidad? ¿Merezco yo, que me entrego libre y disponible, ser relegado a la sombra? ¿Es él libre de ocultar a quien le entrega su intimidad? Quizá. Pero comprendí que, aunque en parte es víctima, también es verdugo. Y decidí quedarme con lo segundo. Porque ya tenemos una edad. Porque la vida pasa. Y nadie, absolutamente nadie, merece vivir en lo oculto. Menos aún en una sociedad que presume de ser libre, diversa, plural… y está llena de banderas arcoíris. ¿O no?"

RICARDO RODRÍGUEZ (Carta a la Directora, El País, 24.08.25)

14 agosto 2025

El verdadero poder de las caricias

El verdadero poder de las caricias frente al auge de las relaciones sexuales robotizadas y utilitaristas

Estos mensajes codificados de intimidad no solo potencian las relaciones sexuales y el placer, sino que establecen una sutil y profunda comunicación con uno mismo y con el otro. Pero no todo el mundo está dispuesto a abrirse y mostrarse vulnerable

Caricias frente al auge de las relaciones sexuales robotizadas y utilitaristas

Las piezas del puzzle de una buena relación sexual son siempre las caricias, porque son las que desatan o aumentan el deseo, al mismo tiempo que crean complicidad y un vínculo. Son una danza silenciosa de pasión, ternura, erotismo, sexualidad, afecto y conexión que trasciende las limitaciones del lenguaje hablado. Cada caricia es un mensaje codificado de intimidad más allá de las palabras, que no siempre son suficientes para transmitir la profundidad de los sentimientos. Estos gestos hablan por sí solos y no solo estimulan el cuerpo, sino también el alma.

No hay que creer que las caricias son cosa menor, simples muestras de afecto. Hay todo un vasto territorio por descubrir respecto a la relación entre la piel, que nos aísla del mundo y nos conecta con él, y el sistema nervioso, las sensaciones, las emociones y, en definitiva, la manera personal de percibir e interpretar las señales que llegan del exterior.

Investigadores de las universidades de Gotemburgo (Suecia) y Carolina del Norte (EE UU), junto a personal de la empresa Unilever, realizaron un estudio que tenía como objetivo descubrir los mecanismos del placer en el ser humano y que publicó la revista Nature Neuroscience en 2002. Para ello examinaron cómo las personas respondían a caricias sobre la piel del antebrazo a diferentes velocidades e identificaron a las fibras nerviosas, llamadas C-táctiles, que las registran y que solo están presentes en la piel con vellosidades.

En el estudio se descubrió que estas fibras nerviosas solo se activan cuando la caricia se produce a una velocidad y en un espacio determinados. Concretamente, entre cuatro y cinco centímetros por segundo. Si la caricia se hace más deprisa o más despacio, el tejido no la registra. Esto parece estar “diseñado a propósito”, explicaba el profesor Francis McGlone, que representaba a la empresa en el estudio. “Creemos que puede ser la manera en que la madre naturaleza se asegura que no se envíen mensajes cruzados al cerebro como cuando la mano se utiliza como una herramienta funcional”, expresó. También recalcó que la velocidad con la que las caricias del antebrazo son placenteras es la misma que utiliza una madre para consolar a su bebé o la que las parejas usan para demostrar afecto.

Si el órgano sexual, por excelencia, es el cerebro; el sensual y más extenso es la piel”, cuenta Francisca Molero, ginecóloga, sexóloga clínica y terapeuta del centro Máxima, en Barcelona. “El estudio anterior es la demostración empírica de que lo más importante en una caricia es la intención con la que se hace y que esa intención que tiene el emisor llega siempre al receptor. Eso es patente en los masajes eróticos, en la focalización sensorial que los sexólogos prescribimos a nuestros pacientes y en todo lo relacionado con el sentido del tacto”, explica la también directora del Instituto Iberoamericano de Sexología, miembro de la Academia Internacional de Sexología Médica (AISM) y presidenta de honor de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS).

Las caricias liberan oxitocina y endorfinas, refuerzan los vínculos de confianza, reducen el estrés, hacen que respiremos más despacio, bajan las pulsaciones y la presión sanguínea.

Las caricias no se quedan solo en meras señales, son una terapia que libera oxitocina (conocida popularmente como la “hormona del amor”), refuerza los vínculos de confianza, reduce el estrés, hace que respiremos más despacio, baja las pulsaciones y la presión sanguínea, y libera endorfinas, que reducen el dolor y el malestar. Visto así parece algo a lo que nadie podría resistirse, pero las caricias no siempre abundan en las relaciones sexuales (como el porno se encarga de mostrar), y no todos son capaces de aceptarlas porque, en ocasiones, la mente censura lo que el cuerpo más necesita.

La dificultad de aceptar caricias

Como explica Bárbara Montes Saiz, especialista en sexología clínica y terapia de pareja: “Algunas personas pueden reprimir las ganas de acariciar o tocar al otro porque todavía existe la idea de que si empiezas este juego tienes que llegar hasta el final [el coito] y, si se ha decidido por cualquier razón que hoy no toca, creen que es mejor no echar leña al fuego”. La también directora de marketing y comunicación de la tienda de erótica online Diversual añade: “En mi consulta, muchas veces propongo el ejercicio de acariciar el cuerpo de la pareja sin llegar más lejos. Simplemente por el placer de tocar y ser tocado. Erotizar sin expectativas de ningún tipo, porque el deseo surge cuando no estás esperando nada”.

Las caricias sin ánimo de lucro, sin perseguir la rentabilidad, son, según Gloria Arancibia Clavel, psicóloga y sexóloga con consulta en Madrid, “una excelente manera de erotizar el día a día, de trabajar el deseo y la sensualidad, que son la base de la sexualidad. Porque si no trabajamos la erótica, luego es más difícil pasar de cero a cien. Si estamos abiertos a la sensualidad, la práctica sexual será más intensa y placentera. Por eso no debemos renunciar a los besos, a los gestos de cariño, a las caricias porque son preliminares (aunque no me gusta mucho usar esa palabra) que podemos hacer durante el día y en público”.

Un ejemplo de caricias desinteresadas son las que se hacen justo después de la relación sexual. Como apunta la sexóloga clínica Francisca Molero: “Son fundamentales para consolidar la relación, afianzar la confianza, crear intimidad y abrirse al otro".

Otro ejemplo de caricias desinteresadas son las que se hacen justo después de la relación sexual: “Son fundamentales para consolidar la relación, afianzar la confianza, crear intimidad y abrirse al otro. En este punto hay que aclarar que la tendencia al sueño, generalmente en los hombres, es algo fisiológico, producto de la relajación, que no hay que interpretar necesariamente como falta de interés”, apunta Molero.

Para algunas personas abandonarse al placer de las caricias puede ser algo cursi, y si se está en una relación ni definida ni estable, como puede ser una situationship o follamigos (nótese que se llaman ‘amigos con derecho a roce’, no con derecho a caricias), profundizar o tomarse la libertad de ser más cariñoso puede llegar a ser inconveniente o malinterpretado por el otro.

Abrirse al lenguaje del amor

Las caricias son, como cuenta Montes, uno de los cinco lenguajes del amor. “Es la forma de comunicación más sencilla y directa para decirle a alguien que lo queremos”. Pero la experiencia piel con piel también desencadena cambios en la manera en que nuestro cuerpo segrega hormonas, especialmente aquellas ligadas a la satisfacción, la relajación y la confianza en el otro.

Para algunos de los que están en una relación ni definida ni estable, profundizar o tomarse la libertad de ser más cariñoso puede llegar a ser inconveniente o malinterpretado por el otro.

Desgraciadamente, no siempre hay tiempo para el tacto con intención. En muchos casos, la aceleración de la vida ha robotizado no solo las relaciones, sino también las manos, que se han convertido en pinzas o interruptores con el único objetivo de accionar las teclas indicadas para llegar más rápido al éxtasis. Las caricias pueden haber quedado en la nostalgia, pueden incluso suponer un reto o algo intimidante, porque verdaderamente conectan con la intimidad y vulnerabilidad, y no todo el mundo está dispuesto a desnudarse emocionalmente. Ni siquiera con uno mismo. ¿Cuántos se recrean con las caricias durante la masturbación y cuántos van directos al grano?

No hay que olvidar que el cuerpo es muy agradecido y cualquier cosa que hagamos a su favor la aprovechará al máximo en nuestro beneficio. Las caricias mejoran la consciencia corporal, propia y ajena, lo que es muy útil para vivir el placer de manera más presente y precisa, recreándose en las sensaciones, sintiéndose más seguro en la propia piel y, por lo tanto, abandonándose durante el encuentro con el otro. En el caso de los hombres, son bastante eróticas las caricias en el cuello, tórax, estómago y zona lumbar porque se despierta en estos lugares una sensualidad que magnetiza el cuerpo entero. Para ellas lo más indicado son las caricias de la periferia hacia dentro.

En el caso de los hombres, son bastante eróticas las caricias en el cuello, tórax, estómago y zona lumbar.

La tendencia sexual conocida como cuddlegasm —la experiencia de placer y bienestar a través de abrazos y caricias, especialmente al inicio de una relación o encuentro íntimo— puede ser interpretada como una necesidad de reivindicar la importancia del contacto físico en las relaciones íntimas, para fortalecer la conexión emocional y la intimidad. Como subraya Montes: “En este momento de relaciones tan rápidas y líquidas, las caricias son una forma de resistencia, un ancla a nuestra dimensión corporal y una manera de estar presentes y volver a reconectarnos”.

04 julio 2025

Los gays y los homosexuales

Por CARLOS MARTÍN GAEBLER

¿Son los términos “gay” y “homosexual” realmente sinónimos? Todos los gays son homosexuales, pero no todos los homosexuales pueden también definirse como gays. La homosexual es simplemente una orientación sexual, lo gay es un hecho cultural, es decir, la opción de vivir, en libertad y sin miedo, una sexualidad no mayoritaria. El homosexual nace, mientras que el gay se hace. O, dicho en términos más coloquiales, la tendencia homosexual viene de serie, pero ser gay hay que currárselo.

El hombre homosexual se conforma con vivir su sexualidad con mucha discreción (palabra predominante en su vocabulario), sin que “se le note”, y conservando el status quo de su invisibilidad (suele confundir la visibilidad con “ir predicándolo a los cuatro vientos”); por contra, el hombre gay reivindica su derecho a mostrarse tal como es, a visibilizarse, y a no reprimir, por ejemplo, sus muestras de afecto hacia su pareja o sus amigos en público. Si al homosexual le preocupa que le puedan percibir como tal (por la vergüenza que le produce su propia homofobia interiorizada), al gay no le importa. El hombre gay, por tanto, ha debido recorrer un duro camino para aprender a convivir con la homofobia circundante de miradas, insultos y agresiones, y es feliz actuando con naturalidad y sintiéndose libre. (Conviene señalar que precisamente el vocablo “gay” significaba originariamente en inglés y en el antiguo provenzal “alegre/feliz”.)

Aquí reside la motivación del denominado orgullo gay: lo que los gays celebramos cada 28 de junio en todo el mundo no es el ser gays, sino el haber conquistado la libertad para poder serlo, y este importante matiz parecen ignorarlo quienes se preguntan por qué no celebrar también un día del orgullo heterosexual o del macho ibérico. El orgullo gay es totalmente ajeno a muchos hombres, que son simplemente homosexuales y prefieren permanecer semiarmarizados (o armarizados del todo y con doble vida) pues no se sienten identificados con esta celebración, ya que sencillamente no han hecho nada de lo que sentirse orgullosos, y uno sólo puede sentirse orgulloso de aquello de lo que es responsable. Se podría decir que solo están orgullosos de su propia ignorancia. Pero los festejos callejeros del orgullo gay no surgen, en ningún caso, por un afán exhibicionista, sino que pretenden ser una celebración de la diversidad afectivo-sexual. Hacemos de la reivindicación una fiesta, y de la fiesta una reivindicación. Como dijo Ruth Toledano en cierta ocasión, el Orgullo es una manifiesta.

Aunque para algunos hablantes parezcan sinónimos, estos adjetivos son semánticamente diferentes, además de que uno incluya al otro, como señalé al inicio de esta reflexión filológica. Varios prototipos de la ficción contemporánea ilustran la diferencia. Brokeback Mountain es, en puridad, una oscura historia de amor homosexual: Ennis del Mar y Jack Twist, vaqueros de la América profunda de los años 60, personifican a unos homosexuales atormentados por su diferencia biológica. Sin embargo, en la ficción televisiva Física o química, el personaje de Fer vive con naturalidad, y a la vista de todos, una historia de amor y desamor gay con su novio David en los pasillos de su instituto de bachillerato.

Cuarenta años “distancian” a unos personajes de otros, cuarenta años desde que una noche de junio de 1969, en el bar Stonewall de Nueva York, un grupo de “locazas” con muchos redaños dejaran de poner la otra mejilla y comenzara así la liberación gay para generaciones posteriores de hombres y mujeres homosexuales, un hito histórico magníficamente retratado en la película Stonewall. Siglos de vergüenza necesitan ser contrarrestados con años de visibilidad. ¿Puede alguien a estas alturas poner en duda que ese momento fundacional no sea motivo de orgullo y celebración? cmg2009

18 junio 2025

Bésale, bésale mucho

Por CARLOS MARTÍN GAEBLER

Dicen que los españoles nos besamos y tocamos tanto en público que es una alegría. Debe ser el lado tierno de la marca España. Recuerdo que, ya en el añorado 1992 del olímpico 
Amics per sempre, lo resaltaba la escritora Rosa Montero en un artículo titulado Besos y otras cosas. Hasta nuestros waterpolistas se besan en los morros cuando conquistan un título de relumbrón. Pero no todos los hombres se sienten libres para besar o acariciar a sus novios, maridos o amigos en público. Un original anuncio publicitario australiano anima a las parejas del mismo sexo a cogerse de la mano, estén donde estén.

La visibilidad es un derecho orgullosamente conquistado. Fruto de la lucha por la igualdad son las bodas entre personas del mismo sexo, cuya difusión mediática ha contribuido a normalizar la visión que los heteros tienen de nosotros. Sin embargo, cada uno de nosotros puede hacer más por esa normalización, porque la visibilidad sí que importa, como nos recuerda este exquisito vídeo noruego¿Te vas a perder la incomparable sensación de libertad que da ir cogido de la mano de tu amado/a por la calle? Échale valor, y disfruta de la vida ahí fuera (del armario). Si escondes la mano y sucumbes al miedo, les haces el juego a los homófobos, a los machistas, y ganan ellos. Que no nos dé miedo el amor. 

Para que los heteros aprendan a mirarnos con naturalidad debemos comportarnos con la naturalidad que proporciona la ternura, también en la vía pública, en las playas, en un restaurante, en el cine, en la universidad, en el metro. Muchos gays y lesbianas deben aún guardarse la mano en el bolsillo cuando pasean junto a su pareja por la calle. No nos reprimamos nunca cuando queramos acariciar o besar a nuestro chico o chica, o nos apetezca ir cogidos de la mano, por miedo a fascistas homófobos. Mostrando nuestro amor podemos parar su odio. Pásalo. cmg2019

02 abril 2025

Trois_cortometraje

El ‘ménage à trois’ lo inventaron los franceses. Un cortometraje de Roberto Pérez Toledo (2015) sobre la secular pereza idiomática de los españoles y algo más..., interpretado por Marine Discazeaux, Álex García y Adrián Expósito. 5 min.

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20 marzo 2025

DANS LA NATURE_court-metrage

 


Dans la nature, un couple c’est un mâle et une femelle. Enfin, pas toujours! Un couple c’est aussi une femelle et une femelle. Ou un mâle et un mâle. Vous l’ignoriez, peut-être, mais l’homosexualité n’est pas qu’une histoire d’humain.

In nature, a couple is a male and a female. Well, not always! A couple is also a female and a female. Or a male and a male. You may not know it, but homosexuality isn’t just a human story.

An exceptional animation short film by Marcel Barelli, Switzerland, 2021. [In French with English subtitles.] 5min.

19 marzo 2025

Cortometrajes para Tratar la Diversidad Afectivo-sexual en el Aula

Carlos Martín Gaebler, PhD
Centro del Profesorado de Sevilla, Pabellón Fujitsu
Miércoles, 19 de marzo de 2025

Tratar la diversidad afectivo-sexual en el aula no es adoctrinamiento. Es formar a los y las jóvenes en el respeto al diferente y en la convivencia democrática. Y en el caso de adolescentes homosexuales, bisexuales o transexuales es ofrecerles referentes positivos y alentadores para que no se sientan solos/as y puedan desarrollarse con naturalidad y sin estigmas. Hacerlo mediante imágenes en movimiento es hacerlo usando el lenguaje audiovisual de su generación. Para ello, he seleccionado varios cortometrajes por su valor humanístico y por su calidad fílmica. La cultura (también la cinematográfica) nos hace libres.

Brújula, Roberto Pérez Toledo, 2017 (El comienzo del proceso de aceptación en un corto comisionado por #ScoutsConOrgullo) YouTube, 4 min 


The Future Awaits, Roberto Pérez Toledo, 2021 (El bilingüismo como necesidad, la bisexualidad como posibilidad natural, y viajar en tren siempre.) YouTube, 5 min https://www.youtube.com/watch?v=bnJwyGLgffw


La teoría de la pluma, Roberto Pérez Toledo, 2021 (La pluma explicada y aceptada entre dos.) YouTube, 6 min https://www.youtube.com/watch?v=OZhzXovyYtk

Por un beso, David Velduque, 2016 (Denunciar la homofobia a pie de calle.) YouTube, 5 min https://www.youtube.com/watch?v=hqFGW2WPJWk

Pauline, Céline Sciamma, Francia, 2010 (En un conmovedor monólogo, Pauline narra la historia de su vida: su alegre infancia en un pueblo de provincias hasta que los demás empiezan a hacerle el vacío a causa de su homosexualidad.) YouTube, 7 min


Pancarta, Roberto Pérez Toledo, 2018 (A las manis hay que ir con pancarta.) YouTube, 5 min https://youtu.be/HaOyoqUvoXg

Me llamo Laura, José María Baca, 2017 (Corto amateur realizado por alumnos del IES Néstor Almendros contra el acoso docente a una alumna trans.) YouTube, 9 min https://www.youtube.com/watch?v=W-_6CZLcDHc

Yo también, Sonia Sebastián, 2017 (Tras recibir un diagnóstico de su doctora, Lina intenta ponerse en contacto con antiguas ligues para comunicárselo. Este episodio autoconclusivo forma parte de la webserie INDETECTABLES, un proyecto de sensibilización en salud sexual para el colectivo LGTB, y el resto de la sociedad.) YouTube, 16 min  https://www.youtube.com/watch?v=j78f7jBHfo8


La colada, María Monreal, 2024 (Salirse de lo establecido puede conllevar soledad, y eso lo conoce bien Belén. Ella tiende su ropa en la azotea comunal junto a Carmela, una viuda octogenaria. Para Belén la terraza es, no solo el lugar donde secar la ropa, sino donde charlar y hasta rebelarse contra un curioso sistema de etiquetado instaurado en la comunidad.) Amazon Prime, 12 min

Wonderkid
, Rhys Chapman, Reino Unido, 2016 [en inglés B1/B2 con subtítulos en español] (Mediometraje comisionado por la Premier League para contribuir a erradicar la homofobia en los estadios de fútbol.) 31 min 

Actividad didáctica relacionada: serie de videopócasts LaLiga VS contra el racismo, el acoso, el sexismo [temporada 25/26], y la homofobia [26/27] en el fútbol español. Un proyecto del fútbol profesional para erradicar el odio en las gradas y transformar la sociedad.

"PD" (Marica), Olivier Lallart, Francia, 2019 [en francés con subtítulos en inglés] (Thomas, un estudiante de diecisiete años, descubre su atracción por Esteban, otro chico de su instituto. El rumor acerca de su homosexualidad se extiende rápido y Thomas empieza a sufrir el peso de la mirada ajena. Un mediometraje de calidad para personas curiosas y con la mente abierta.) 35 min https://blogaebler.blogspot.com/2024/03/pd-maricacourt-metrage.html

Antes de la erupción, Roberto Pérez Toledo, 2021 (Aunque una erupción volcánica puede ocurrir sin ninguna señal previa, lo más probable es que los volcanes emitan diferentes tipos de advertencias antes de que comience la erupción...) YouTube, 9 min https://www.youtube.com/watch?v=0xndCLg2L7g&t=2s



Largometrajes recomendados:
Young Hearts, plataformas
Beautiful Thing, Filmin
Carmen y Lola, Filmin
Hacia mi nombre, (Magnífico documental italiano que narra el proceso de transición de cuatro muchachos trans) Filmin
Retrato de una mujer en llamas, Filmin 


Series recomendadas:
Heartstopper, Netflix
Sex Education, Netflix
Big Boys, Filmin
Merlí, (bilingüe en catalán y castellano) en rtve.es
Una perra andaluza, (serie petarda juvenil muy diver rodada en Sevilla y dirigida por Pablo Tocino) Filmin

LA VISIBILIDAD IMPORTA