17 septiembre 2022

Teoría del ciberarmario (o la curiosidad mató al "hetero")

Por CARLOS MARTÍN GAEBLER


Dedicado a esos hombres que ansían parecer lo que no son.

En estos tiempos de noticias falsas abundan igualmente los hombres falsos que pululan por aplicaciones de contactos homosexuales o en chats de videollamadas aleatorias de un nuevo armario global, el ciberarmario. El ciberespacio se ha convertido en el nuevo armario, un espacio donde se esconden, enmascarados, muchos hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), que se denominan a sí mismos discretos, un eufemismo que les permite simular ser heterosexuales.

Los valores éticos escasean tras una máscara de anonimidad, que para algunos homosexuales secretos es permanente. Algunos se creen con derecho a no mostrar el rostro al tiempo que esperan que otros se sientan en la obligación de dar la cara. Se creen superiores en su invisibilidad, cual troles en el fango de las redes.

El ciberarmario desenmascara a individuos tóxicos de parca educación sexual, dejando al descubierto sus falsedades, su embrollo mental. En paralelo, el miedo escénico a la violencia verbal de los homófobos fuerza a muchos a permanecer ocultos en el ciberarmario, albergando la ilusión de seguir perteneciendo a la fratría, a la tribu hetero. La lengua inglesa denomina este fenómeno de forma más precisa, incluso me atrevería a señalar que más honesta: straight-acting, es decir, actuar como si uno fuese hetero, representar un papel ficticio para mantener la presunción de heterosexualidad. Algunos ejemplos:

VidaHeteroMax busca “chavales como yo, discretos masculinos, al máximo vida hetero. Me mola morbazo a tope entre colegas.” 

Sexmaxdiscr demanda “discreción máxima 100x1000 y en la calle no te conozco. Yo con novia.”

Discreto Máx declara "Vida Hetero 100% = Discreción Máxima. Gente de buen rollo. Heteros = plus"

Roberdosmil se define como "chico de 43 años. 109 y 92kg. Aspecto masculino. Muy discreto buscando igual. Vida de hetero con novia. No se si te va."

Se comportan como si la liberación homosexual nunca hubiera comenzado hace medio siglo, allá por 1969, fecha que marca un antes y un después en la percepción del hombre homosexual como individuo libre y sano. Aunque la heterogeneidad de las fantasías sexuales es insondable, para cualquier investigador, estos hombres armarizados y atenazados por el miedo aportan tal caudal de datos para la observación sociológica y psicológica que servirían para escribir un novedoso TFG o una original tesis doctoral.

Los pensamientos tóxicos sobre la homosexualidad han existido siempre, pero ahora algunos los escriben en un teclado, haciendo a veces un pobre uso del lenguaje. Aquí va una sucesión de perlas recopiladas en Grindr:

“Pasivo45belludo: Haber busco hechar un polvo. Cuerpo de gymnasio. Qué te gusta aser? Hechas mucha lefa? Hablamé. Perfiles vacio no hablo. Sino tienes sitio bente o boy a tu casa. Quieres que valla? No chulos. No drogas. Buen royo. A una cosa me gusta la discreccion...” (sic.)

Suelen buscar sexo solo con tíos 100% activos porque de este modo se crean la fantasía de que están con un “hetero”, evitan a tíos versátiles, pues los perciben como “maricones,” y rechazan la idea de tener sexo con estos homosexuales para no creerse homosexuales ellos mismos. Alguna vez me he tenido que reprimir las ganas de decirle a alguno: “pues, para creerte hetero, comes muy bien la polla,” pero hay que ser un caballero hasta en la cama.

Dicho de otro modo, fantasean con que lo hacen con “otro heterosexual”, haciéndose la ilusión de no percibirse como maricones ("busco solo heteros, no me atraen gays"). Se autodenominan heteros ("heteroxhetero"), lo que no es sino una cortina de humo para ocultar la vergüenza que les causa ser tan maricones como cualquier otro. Se autoengañan pensando que el otro es “hetero”:

“Vienes, te la como y te vas ¿te importa? Es lo que me da morbo. No, no me comas la polla. Busco dominante. Tú te dejas hacer, como si fueras hetero. Sin hablar.”

Prefieren la endogamia (“colegueo” lo llaman) de quienes actúan como ellos (se llaman "colegas" entre sí). Y, habitualmente, no se dejan besar ("yo ni besos ni nada de eso"), pues ese rasgo de ternura es impropio de un varón machista. Esta ausencia de ternura es otro de los rasgos definitorios del macho armarizado, tanto en la comunicación en línea como durante el sexo. Un proceso mental perverso de principio a fin (“y si nos vemos en la calle, yo no te conozco”), que perpetúa rancios roles machistas. Una masculinidad tóxica que alguno se debería hacer mirar.

En la obsesión por hacerse de una identidad falsa que les sirva de tapadera, alguno no tiene escrúpulos en usurpar la imagen de otro, que luego adopta como foto de perfil, dispuesto a lo que sea con tal de asociar su imagen, por ejemplo, a la del heterosexualizado universo futbolero. La mayoría, sin embargo, opta bien por no publicar imagen alguna y dejar la silueta de una cabeza gris sobre fondo negro y oscuro, como el fondo de un armario, o bien elige mostrar una fotografía de su torso fibrado pero descabezado.

La etiqueta más utilizada en este gremio es "discreto, vida hetero," un eufemismo con el que dar a entender que se trata de un homosexual secreto, armarizado, que se hace pasar por heterosexual por miedo a ser percibido como homosexual (algunos hasta lo manifiestan por escrito: "nadie sabe que me van los tíos," "y si nos vemos por la playa, pido mucha discreción, ya que a mis amigos no se les pasa por la cabeza nada.") 

Sorprende que en el siglo 21 la presión social heteronormativa sea tan potente que lleve a algunos hombres bisexuales a percibirse como heterosexuales cuando les gusta comerle la polla a otro hombre o que otros hombres se la coman a ellos. La atávica pulsión por aparentar. Un comportamiento visceral e instintivo, provocado por el uso compulsivo de las redes, les lleva a no tener que pensar ni plantearse su situación. Estas personas se escudan en el anonimato y en la falta de consecuencias de sus propias acciones.

En el tóxico ciberarmario se comprueban las nefastas consecuencias de la ausencia en España de asignaturas como Educación para la Ciudadanía o Educación Sexual en los currículos escolares, lo que habría ayudado a inculcar valores cívicos y prácticas saludables. El autoengaño es un fastidioso signo de estos tiempos. Para contrarrestarlo, terminaré recordando algunas verdades semánticas, que en absoluto obedecen a criterios ideológicos, pero que, por obvias que parezcan, pueden contribuir a la educación sexual colectiva:

  • Heterosexualidad no es sinónimo de masculinidad, ni homosexualidad lo es de afeminamiento.
  • La heterosexualidad NO aumenta la masculinidad.
  • Creerse más hombre que otro por tener sexo con mujeres es propio de machistas. El supremacismo sexual es consustancial al macho.
  • La nueva masculinidad no reside en la testosterona ni en la entrepierna sino en la inteligencia emocional y en la afectividad.

Cuando un homosexual muestra homofobia o autohomofobia, este comportamiento no es sino señal de una mente enferma (It's homophobia that's queer), como lo es la violencia machista contra las mujeres, la discriminación contra los inmigrantes o el fanatismo religioso. Denota un no estar en paz consigo mismo, una lucha contra el propio yo.

Conviene recordar que un hombre homosexual es simplemente quien tiene sexo con otros hombres (el adjetivo se refiere a un hecho meramente biológico); sin embargo, un hombre gay es quien es capaz de establecer relaciones emocionales, culturales, intelectuales, y también sexuales, con otro hombre, en un plano de igualdad y respeto mutuo. La diferencia es notoria y conviene tenerla presente. (Véase mi artículo Los gays y los homosexuales.)

La buena noticia es que hay una salida ética a esta espiral de toxicidad masculina: transitar de homosexual a gay; es decir, recorrer el camino para aceptarse como uno es y ser feliz en sociedad. Esta es la tarea que todos los gays hemos tenido que realizar con esfuerzo y determinación en algún momento de nuestra vida. Nos lo hemos currado, pero ahora somos personas libres y realizadas.

Esta transición hacia la autoaceptación requiere paciencia, resiliencia y coraje. Hoy día millones de gays somos felices viviendo una nueva masculinidad, pero miles de hombres que viven su homosexualidad en la ocultación, en la presunción de heterosexualidad, son infelices atrapados en una doble vida basada en falsedades (y en engaños a novias y esposas). Por tanto, la homosexualidad o la bisexualidad se pueden (y se deben) vivir con normalidad fuera de la toxicidad del ciberarmario. El magnífico cortometraje "masculino_32" (Filmin) ilustra muy bien este modus operandi.

Para salir del ciberarmario y sentirse bien con la propia identidad recomiendo leer a especialistas como Gabriel J. Martín (www.gabrieljmartin.com), autor de Quiérete mucho, maricón y Gaynteligencia emocional, cuyo blog sobre psicología afirmativa gay es uno de los mejores en español, o a otros autores que han escrito mucho y bien sobre visibilidad y normalidad gay, como Luisgé Martín, Luis Alegre o Leopoldo Alas; informarse en las webs de asociaciones de ayuda a personas LGTB, como Cogam o Triángulo; ver películas que versen sobre cómo afrontar la transición de homosexual a gay, tales como Beautiful Thing, o God’s Own Country; o, en un tono más desenfadado, igualmente sanador es desternillarse de risa con los vídeos del youtubero Mr, Avelain sobre asuntos gays. Es imprescindible leer el espléndido artículo de Jesús Encinar Cómo salir del armario (cuando no sabes cómo hacerlo).

Y, recuerde, si a usted le gusta follar con mujeres y también con hombres, usted no es “hetero” (revise el diccionario), ni curioso ni discreto, sino bisexual, con B de LGTB, y eso no es ningún problema, por mucho que la bisexualidad masculina siga en el armario, como demuestra este informe. En la era de la información, la ignorancia es una elección. cmg2020

10 septiembre 2022

SEMIÓTICA DE UNA IMAGEN: Los buenos libros

Dedicado a Irene Vallejo

SE LEE EN 1 MINUTO

Aunque pudiera parecer lo contrario, esta calle no fue rotulada a propuesta de la Asociación de Abogados Cristianos, guardianes de la ortodoxia reaccionaria. El rótulo en cuestión está colocado, desde tiempo inmemorial, a escasos metros de la salida de un colegio religioso, en el centro de una ciudad muy santa y muy beata de este Estado, supuestamente aconfesional, llamado España. Pero, ya se sabe, quienes adoctrinan son siempre los otros.

Me pregunto si esos buenos libros se refieren a libros de texto edificantes contra el machismo o la homofobia en las escuelas; o a manuales divulgativos de la diversidad afectivo-sexual y los tipos de familia; o a folletos pedagógicos sobre cómo evitar embarazos no deseados o cómo promover una sexualidad sana y segura. Póntelo. Pónselo. Buenos libros para la buena educación cívica. Quiero pensar que sí, pero no las tengo todas conmigo. cmg2022

05 septiembre 2022

DARK: por qué esta serie de ciencia ficción se ha convertido en un fenómeno cultural


Por JORGE LOSER, xataca.com

La serie alemana ‘Dark’ (26 episodios en tres temporadas) ha ido creciendo en popularidad lentamente hasta llegar a ser considerada la mejor serie original de Netflix, superando a ‘Stranger Things’ en una encuesta de Rotten Tomatoes; hasta el 80% eligieron el título como mejor producción del catálogo internacional. 

No deja de sorprender que la primera serie original en alemán de Netflix, un producto extranjero y en su idioma local, que lidia con la física cuántica, los viajes en el tiempo y las paradojas, haya superado su condición de apuesta de riesgo para llegar a ser la número uno en el top 10 de la plataforma en numerosos países. Además, 'Dark' es compleja, con muchas implicaciones en sus giros. No es el clásico caso de éxito seguro y se ha convertido en una suerte de fenómeno cultural, quizá por algunos de los siguientes factores.

‘Dark’ no es una serie norteamericana y se nota en su ritmo diferente, más lento, lleno de pausas y con una construcción narrativa que exige atención para entender su juego temporal. Su trama del espacio-tiempo desafía al espectador que va descubriendo todo a la vez que los personajes, con espesas disertaciones del cómo, cuándo y por qué.

Hay algunos puntos en común con Stranger Things, como ciertas subtramas románticas entre adolescentes, pero no es una serie en la que sus personajes jueguen con sus poderes o maten monstruos. El estilo narrativo también es muy diferente. El director Baran bo Odar crea planos sostenidos, montajes con mucha información visual sin palabras,  cambiando los puntos de vista entre muchos personajes, épocas y bandos. 

‘Dark’ expone temas relacionados con el período de posguerra, la energía nuclear, las secuelas de Chernobyl, la literatura clásica alemana, el cristianismo, y, sobre todo, la mitología griega. La presencia del hilo de Ariadne, dentro del episodio mitológico del laberinto de Creta, establece una similitud entre Martha y Ariadne, que ayuda a Teseo, Jonas, a vencer al Minotauro y luego a salir del laberinto, usando un ovillo para marcar el camino de regreso. Algo que no solo no oculta sino a lo que se hacen guiños con obras de teatro y libros.

Muchos ingredientes han hecho atractiva la serie para millones de personas, pero puede que no haya más gancho que la trama misma. Escrita por Jantje Friese, la serie pasa del misterio de desapariciones, más presente en su primera temporada, hasta dibujar una trama que se mueve entre tres líneas de tiempo explotadas en una historia compleja que implica a Jonas y Martha como personajes principales y un conflicto infinito conducido con viajes en el tiempo.

Los personajes viajan entre distintos periodos del pueblo de Winden y sus acciones en cada visita, deliberadas o no, tienen efectos colaterales que dejan eco a lo largo de las décadas, con algunas complicaciones de impacto. Sin embargo, fue la segunda temporada la que realmente picó a sus espectadores, al complicar aún más la trama, introduciendo parentescos inesperados e impactantes e introdujo una mitología aún más establecida con la rivalidad entre un anciano llamado Adam y otra llamada Claudia, doblando los personajes e hilos de trama hasta tal punto que es realmente difícil seguir a cada uno de ellos sin perder de vista a otros.

Máquinas del tiempo, partículas de Dios y algunos conceptos cuánticos se implementaron con el final de la segunda temporada, cuando se introdujeron realidades paralelas, construyendo una mitología que añadía alternativas a sus ya complicadas paradojas. En un tiempo en el que toda ficción viene mascada y simplificada, puede que el éxito de ‘Dark’ sea una llamada de atención sobre un público eternamente subestimado por muchas multinacionales del entretenimiento.

Uno de los distintivos de ‘Dark’ sobre otras series de es su soberbia fotografía. El trabajo de Nikolaus Summerer no solo ofrece un uso impresionante de la nitidez digital sin perder profundidad y textura, sino que crea una una paleta oscura que añade peso a su atmósfera agobiante, a menudo puntualizada por siniestros golpes de sonido que, especialmente en su primera temporada, acercaban la ficción al lenguaje cinematográfico del horror. ‘Dark’ se guía por el determinismo y la falta de albedrío, lo que conecta con su aspecto árido y crudo.

Todo ello contrasta con las motivaciones de los personajes, normalmente guiados por el amor romántico, paterno o fraternal. Amores no correspondidos, prohibidos y con turbias relaciones familiares entre los Kahnwalds, Dopplers, Nielsens y Tiedemanns. Clanes que proporcionan un culebrón de matices bíblicos que explora la mortalidad, la naturaleza humana, el dolor y la pérdida.

Detalles de cultura popular como la música, el idioma exótico y las actitudes con la que lo expresan los personajes resultan un componente atractivo más eficiente para enganchar a públicos de otros países que los mejores efectos especiales. Hoy las series son un elemento clave de lo global, que une a personas de diferentes edades e intereses con acceso a producciones audiovisuales de muchos países, tradicionalmente más restringidas a un público más conectado con la cinefilia de pequeños circuitos, festivales y exposiciones internacionales. Pero no es solo ese factor, hay temas profundos de la serie que hablan del libre albedrío, que aluden a la mentalidad filosófica teutónica.

Las pistas para el desenlace de ‘Dark’ están integradas en el propio lema de la secta. El fin es el principio, el principio es el fin. Si en las dos primeras temporadas, la serie se dedica a explicar las conexiones de las cuatro familias y su relación en el espacio y el tiempo, la tercera abre las posibilidades con versiones alternativas. Durante los primeros 16 episodios, se insiste en frases como "todo está conectado" pero su conclusión trata de explicar esas conexiones surgidas en las tres temporadas de la serie.

La trama tiene en común, desde el principio, el hilo de Ariadne. Al comienzo vemos a Martha Nielsen interpretando una obra en la que ella es Ariadne, por lo que la temporada final aumenta su importancia en la resolución del problema del laberinto temporal creado por el viaje en el tiempo, y se resuelve si la secta creada por el misterioso Adam, Sic Mundus, tiene sentido. La tercera y última temporada de ‘Dark’ juega en paralelo a la primera, incluso con los mismos diálogos y eventos repetidos en el mundo especular adquiriendo un nuevo significado mientras se encamina a una conclusión que deja gran cantidad de cabos sueltos.

Los episodios, tratan de llenar los vacíos del pasado, pero es difícil satisfacer tantas cuestiones abiertas. Sin embargo, su final es suficientemente definitivo y completo para ofrecer la gran culminación a la historia general que promete. Los ocho últimos episodios son grandes y diferentes y conducen a una solución que opta por simplificar toda la complejidad que ha ido alimentando con cierta coherencia. Pese a que puede decepcionar, hay una visión de un gran plan cuyos creadores han tenido la inteligencia de no alargar, por lo que cada pieza encaja con precisión. Pero el elemento diferencial de ‘Dark’ es que tiene una factura por encima de la media de muchas otras series fantásticas que, si bien están cargadas de efectos especiales, cuando implican elementos de drama juvenil tienden a ser planas e intercambiables, por lo que, salvo casos como ‘Stranger Things’, el nivel a batir es flojo.

Entre toda la cantidad de producción hay de todo, pero muchas series recientes de Netflix son ejercicios rutinarios que hacen que ‘Dark’ destaque sin demasiada dificultad y, esto, hoy por hoy, con más de 180 millones de suscripciones, hace que contenidos de calidad amplifiquen su importancia y resonancia crítica, porque la ubicuidad también crea una nueva necesidad de posicionarse, comentar y participar en el fenómeno. El tiempo dirá si se confirma su condición de clásico de la televisión.

02 septiembre 2022

Semiótica de una imagen: ¿LIBERTAD?

 

Libertad para ver matar a seis toros (algunos con nombres como Feminista o Nigeriano) como espectáculo. Libertad para tomarse unas cañas en la barra de un bar sin guardar las distancias. Libertad para dejar el aire acondicionado encendido al dejar la habitación del hotel o el apartamento alquilado. Libertad para contaminar conduciendo por la Gran Vía. Libertad para aparcar un vehículo de gran cilindrada donde les plazca. Libertad para poder llevar corbata en verano. Libertad para adoctrinar en la superstición a niños y niñas. Libertad para matar a 26 millones de rojos por hijos de puta. Libertad para seguir denominando ejército nacional al ejército sublevado (contra la democracia). Libertad para decirle al adversario que se largue. Libertad para negarse a compartir la memoria colectiva. Libertad para hacer chistes de mariquitas. Libertad para agredir o asesinar al grito de maricón de mierda. Libertad para no participar del Orgullo. Libertad para quedarse sin argumentos. Libertad para destrozar la convivencia. cmg2021

31 agosto 2022

"Venus": The Fighting and the Dancing


The year is 1969. The year of Man's landing on the Moon, Senator Robert Kennedy's assassination and the Stonewall riots. A song written by Robbie van Leeuwen and played by the Dutch pop band The Shocking Blue tops the charts worldwide. "Venus" became a global success since the moment it was released. Today, half a century later, "Venus" is a timeless classic, recently incorporated to quality series like The Handmaid's Tale or The Queen's Gambit. It also features in the 2015 film "Stonewall", a riveting account of the historical events leading to the riots in NYC on June 28th of that same year, which brought about the gay liberation movement and, eventually, gay rights, as we know them today.

It is only fair to remember the members of this legendary, though short-lived, band, one of those "one-hit wonder bands" who had a groovy hit single and their 15 minutes of fame: lead singer Mariska Veres (yeah, she's got it!), Robbie van Leeuwen (voice, guitar and sitar), Klaasje van der Wal (bass guitar), and Cornelius van der Beek (drums). Released in 1969, "Venus" still has the power and effect of a dynamite song. Many of us are still dancing to this gem because this song is timeless.

Right before the Xmas season of that year, my beloved aunt Isabel asked me what present I wanted for "Reyes" (the Hispanic version of Santa), which is celebrated on January 6th. At 11, I had already been listening to pop music in English on a local pop music station, LVG (La Voz del Guadalquivir), and was blown away by this song. So I told her what my choice was, wrote down the name of the record for her, and when I went with my family to visit her on Reyes Day 1970, there she was handing me the single with that shocking blue background and Mariska's sensuous cleavage. It was one of the best Xmas gifts I have ever been given. In the early 70s, I would play it over and over again on our portable record player. (Sadly, I lost my vinyl copy.)

Little did I know that the hit "Venus" had, a few months earlier, presided over the dancing at the Stonewall bar in Greenwich Village, as shown in the aforementioned film "Stonewall", when one of the gay patrons (a brave fighting queen) picks up the song on the juke box and everyone joins in the liberating dancing. Now, at 64, I keep fighting for gay rights, trying to convince today's barbarians that LGTB rights are indeed human rights and facing up to the spreading tide of homophobia and bigotry all over the world. I miss the dancing, though! cmg2022

Lyrics and song:

A goddess on a mountain top

Was burning like a silver flame

The summit of beauty and love

And Venus was her name

She's got it

Yeah, baby, she's got it

Well, I'm your Venus

I'm your fire, at your desire

Well, I'm your Venus

I'm your fire, at your desire

Her weapons were her crystal eyes

Making every man mad

Black as the dark night she was

Got what no one else had, whoa!

She's got it

Yeah, baby, she's got it

Well, I'm your Venus

I'm your fire, at your desire

Well, I'm your Venus

I'm your fire, at your desire

She's got it

Yeah, baby, she's got it

Well, I'm your Venus

I'm your fire, at your desire

Well, I'm your Venus

I'm your fire, at your desire.

20 agosto 2022

Antes de la erupción_corto

 

Antes de la erupción fue rodado en localizaciones naturales de Lanzarote, la isla natal del cineasta Roberto Pérez Toledo. Protagonizado por Pablo Capuz, Javier Orán, Javier Morgade, Edgar Córcoles y Jorge Alcocer, cuenta la historia de un grupo de amigos que deciden hacer un viaje soñado para recuperar su amistad tal y como la vivían cuando eran más pequeños. “Este cortometraje es una postal sobre esos primeros días en los que su protagonista suelta lastre y cuenta quién es realmente a sus mejores amigos, mientras llevan a cabo ese viaje a Lanzarote con el que soñaban desde tiempo atrás,” explica Pérez Toledo. “La identidad es el gran tema de base del cortometraje: la necesidad imperiosa de encontrar tu pequeño lugar en el mundo y ocuparlo.” No fue casual que Pérez Toledo decidiese rodar este corto en Lanzarote. “De pronto me imaginé a estos personajes entre volcanes. Y luego entendí por qué: porque nuestra identidad, lo que somos, es como un volcán que erupciona arrasando con todo. Puedes intentar que el volcán permanezca dormido, pero tu identidad acaba brotando, como la lava. Porque no puedes silenciar ni aplacar lo que eres.”

19 agosto 2022

El infinito en un junco, por IRENE VALLEJO


Leer es escuchar música hecha palabra. Es cercanía y extrañeza. Es a veces hablar con los muertos para sentirnos más vivos. Es viaje inmóvil. Es una maravilla cotidiana. En tiempos de reclusión, hemos comprobado que los libros amansan la ansiedad y nos regalan lejanías. Hoy valoramos -quizá más que nunca- el papel que desempeñan en nuestras vidas zarandeadas por la tormenta y el desconcierto. A lo largo de los siglos, estos cofres de palabras han sobrevivido a guerras, dictaduras, sequías, crisis y catástrofes. En ellos, las utopías esperan días más propicios. Una y otra vez, nos ofrecen en sus páginas -como brazos abiertos- las ideas, las historias y los cuentos que necesitaremos para escribir el mañana... Este es un libro salvado por la bondad de los desconocidos. (Irene Vallejo)

11 agosto 2022

SEMIÓTICA DE UNA IMAGEN: Los adoradores



SE LEE EN 1 MINUTO
Los adoradores salen a las calles de nuestras ciudades para arropar a sus ídolos o celebrar un título tras otro. Los adoradores piensan que sus clubes deportivos son la auténtica marca España, que el negocio de empresas futbolísticas privadas debería ser subvencionado con fondos públicos, como el cine patrio, dicen, cuando olvidan que la mano de obra, o, en este caso, el pie de obra, es mayormente de origen extranjero. Idolatran a unos deportistas multimillonarios (y, a menudo, endiosados) con sueldos obscenos. Los fanáticos del balompié, protagonistas de la Futbolización que nos rodea, oficiantes de esta liturgia pagana, viven su pasión como una experiencia religiosa.

Para satisfacer a los adoradores, la televisión pública abre los Telediarios de máxima audiencia emitiendo un minuto de titulares deportivos (como anticipo a una extensa cobertura al final de cada noticiario), concediéndoles el mismo rango que cualquier otra noticia de relevancia nacional o internacional, porque el fútbol, como dijo aquél, se ha convertido en España en un asunto de Estado. Incluso las cadenas de radio privadas interrumpen la programación habitual para retransmitir encuentros. El fútbol genera la mayor audiencia y el Marca sigue siendo el periódico de mayor tirada.

Definitivamente, visto lo visto, los éxitos deportivos de una excepcional generación de futbolistas se les han subido a la cabeza a muchos compatriotas, los adoradores y las adoratrices del becerro de oro de nuestro tiempo.• cmg2016

07 agosto 2022

¿Por qué la izquierda es superior?

Por ANTONIO MAESTRE

eldiario.es 6 de agosto de 2022

Eso es lo que hemos visto esta semana tras la aprobación del Real Decreto de medidas de ahorro energético. Una oposición basada en la mentira, el histrionismo y la irresponsabilidad que ha realizado una campaña de descrédito a unas medidas que ni siquiera conocía. 

La derecha suele sufrir con el hecho de que las personas de izquierda se consideren moralmente superiores. La lástima para ella es que es un hecho objetivo y empírico, cada vez más demostrable con la simple asistencia a la actualidad política. No es una cuestión solo de moral, es que políticamente la izquierda ha demostrado de manera concreta y material ser infinitamente superior a una derecha darwinista, egoísta, individualista y que solo se preocupa por su interés particular, incluso cuando eso degrada la convivencia, el debate público y los espacios de socialización hasta el punto de priorizar sus posibilidades electorales frente a la supervivencia de nuestro bienestar y nuestro territorio.

La responsabilidad al gestionar los recursos de todos independientemente del coste electoral que pueda llevar hacerlo es una de las principales capacidades que está demostrando la izquierda y que por sí sola demostraría una superioridad moral manifiesta frente a la derecha. Si hay que tomar medidas por un bien superior y colectivo se toman, a pesar de que puedan ser impopulares. La crisis climática conlleva aprobar medidas que pueden ser muy costosas en términos de popularidad porque exigen hacer sacrificios a cambio de una mejora que quizás solo vean generaciones posteriores. No hay muchas mejoras visibles de las condiciones materiales en reducir nuestro impacto medioambiental hoy, pero hay que hacerlas para dejar a las generaciones venideras un planeta habitable. La derecha prefiere el poder hoy y pone piedras en cualquier medida que tenga como principio la sostenibilidad futura, sabe que oponerse le puede proporcionar un rédito presente a cambio de hipotecar el futuro.

Eso es lo que hemos visto esta semana tras la aprobación del real decreto de medidas de ahorro energético. Una oposición basada en la mentira, el histrionismo y la irresponsabilidad que ha realizado una campaña de descrédito a unas medidas que ni siquiera conocía, argumentando dudas y refutaciones que estaban resueltas en el texto del real decreto. Algunos análisis hablaban del relato que se quería imponer con la estrategia mentirosa y trilera de la oposición a unas medidas completamente inocuas para el bienestar de la ciudadanía que buscan el ahorro energético imprescindible en una coyuntura de emergencia, guerra y escasez.

El relato, no importan las políticas públicas. Un análisis que pone en igualdad de condiciones a quienes actúan con responsabilidad con quienes quieren verlo arder todo para heredar los terrenos calcinados. No se valora positivamente en los análisis que la izquierda ejerza su responsabilidad, sino la oposición a una medida coercitiva del Gobierno porque proporciona rédito a la derecha. El argumento esgrimido es que obligar a seguir unas normas pone a la izquierda en un papel de censor, gruñón y mandón, por lo que genera alabanzas el papel de los irresponsables por presentarse como el partido que te deja hacer lo que quieras en libertad porque proporciona réditos electorales. Puede que los proporcione, pero si lo hace es por el papel de los analistas que, situándose en posiciones inmaculadas que no les manchen demasiado, no ejercen un papel crítico contra todas esas posturas que prefieren tomar al poder a hacer lo correcto.

La crisis climática nos ha atropellado y la derecha prefiere que todo quede arrasado con tal de volver a Moncloa. No se trata de oponerse a que los aires acondicionados de los centros comerciales estén a 27 grados, se trata de oponerse a todo aquello que sea necesario para sobrevivir en el futuro con tal de que ellos recuperen el poder. Este verano llevamos más noches tropicales (por encima de 20 grados) y más noches ecuatoriales (por encima de 25 grados) que cualquiera de los 30 años previos. Los días por encima de 35 grados son un récord en casi todas las provincias y nos hemos habituado en algunas regiones a que nunca bajen de esa temperatura. El mar Mediterráneo se ha tropicalizado igualando su temperatura con el mar Caribe al subir más de seis grados y los incendios en España por las condiciones climáticas ya han calcinado más de 200.000 hectáreas, convirtiéndolo en el peor verano en lo que va de siglo. Mientras, la derecha ha convertido poner el aire acondicionado a 22 grados en el Primark en su última batalla cultural, mientras tiene a los enfermos a más de 30 grados en los hospitales públicos que gestiona, con ventiladores que tienen que traer sus familias. ¿Todavía se preguntan por qué la izquierda es superior?